10 películas chilenas de terror (o del horror)

 10 películas chilenas de terror (o del horror)

Octubre es el mes del miedo y del terror, eso es un hecho. La festividad principal siendo Halloween, esas simpática festividad proveniente de Estados Unidos que tus amigos con morral te dicen que es “andarle celebrando cosas a los gringos” y que probablemente tenías un amigo que no dejaban salir a pedir dulces contigo, porque “esas cosas eran del diablo”, según su mamá. O que raramente verías películas chilenas de terror, por supuesto.

Y a pesar de que en nuestro contexto sociocultural, octubre tiene un simbolismo más importante, dejando un poco de lado el terror (aunque se huele el miedo de cierto presidente que ya tiene dispuesto un contingente represivo más grande que la cordillera), armamos en La Máquina un listado con diez películas chilenas de terror, que a pesar de ser géneros “de nicho”, cuentan con varias producciones que se animaron a explorar esta área, algunas que fracasaron totalmente, otras que entregaron un producto… ¿Pasable?

Aftershock, Nicolás Lopez

Comenzamos esta lista con la producción chileno-hollywoodense del nefasto Nicolás Lopez. Con una premisa basada en hechos reales, “Aftershock” cuenta la historia de seis jóvenes de distintas nacionalidades, que se encuentran en Valparaíso durante el terremoto de 2010. Pero el peligro real acecha con la fuga de varios reos, ya que el sismo destruye uno de los muros de la cárcel cercana. Quizá López nos quiso decir algo en ese entonces, que el verdadero terror son esos degenerados, ladrones y abusadores en libertad… ¿O no?

Videoclub, Pablo Illanes

Recuerdo que tenía catorce años cuando se estrenó “Videoclub”, una película de Pablo Illanes, cuyo trailer demostraba una estética noventera, con tintes de terror de Serie B. Cuando llegué al cine con mis nuevos amigos (porque llegaba a un colegio nuevo), logré convencerlos de entrar a verla, porque juraba que ibamos a quedar locos con una película de terror chilena. Al salir, el rostro decepcionado de todos y un silencio incómodo que duró hasta que nos despedimos… no volvieron a invitarme a salir. ¿Querían una opinión sobre la película? Creo que con la historia que acabo de contar queda muy claro lo “buena” que es.

Sangre Eterna, Jorge Olguín

A inicios de los 2000, uno de los directores chilenos más ligados al terror, Jorge Olguín, se la jugó y plasmó en la gran pantalla varios íconos de las subculturas o tribus urbanas que nacían en esos años. Ropa negra ajustada, cuero, ir a la Blondie y… ¿Jugar rol? Este drama fantástico muy ad hoc a su época no termina de convencer mucho, pero para ser un filme tan arriesgado y de nicho para su época, no está tan mal.

Baby Shower, Pablo Illanes

Este es un caso especial, porque de “Baby Shower” se pueden decir tanto muchas cosas, como pocas y es bastante complicado. Música anticlimática, actuación que deja mucho que desear y ¿es necesario mencionar el pene de plástico? Aunque en su tiempo dio esperanzas a muchos que deseaban ver un alza en el cine de terror chileno, “Baby Shower” entregó un resultado horroroso y no como una “buena película de terror”, precisamente.

El Limpiapiscinas, José Luis Guridi

Una película del Adam Sandler chileno, que si bien tuvo su suerte de acercamiento al terror, no merece la pena ser mencionada. “El Limpiapiscinas” es la película de Sebastián Badilla, porque a pesar de que existen varias, todas se reducen al Badilla protagonizando un “shitshow” de cerca de dos horas, donde se besa con la chica guapa de turno, tras un montaje musical deplorable donde deja de ser el perdedor que es y se convierte en alguien pasable (creo). Un espectáculo verdaderamente dantesco y digno de estar en nuestra horrorosa recopilación.

Si bien lo que va de nuestro listado no entrega buenos ejemplos de cine de terror chileno, considero pertinente finalizar esta segunda mitad con ejemplos de cierta reputación y bastante buenos que dejan en claro que el horror es un género muy interesante que me encantaría ver explotando de la mano de más compatriotas.

Aprovechar también de aplaudir a Jorge Olguín, con quien tuve el placer de intercambiar un par de palabras una vez en el cine, por ser un director que “se la jugó” y a pesar de las críticas sigue vigente, queriendo demostrar al mundo que se puede hacer buen cine de terror chileno.

Vamos con esta segunda parte más enriquecedora…

Trauma, Lucio Rojas

Un grupo de amigas decide relajarse en el área rural de Chile, disfrutando de su apartente “mini paraíso”, se topan con un padre y un hijo que carga con el periodo más oscuro y perverso de nuestra historia. Su director, Lucio Rojas, logra transmitir esos miedos al espectador, miedos que atraparon a un pueblo entero ante los terrores de la dictadura y como a pesar del paso del tiempo, siguen ahí, como traumas en la memoria colectiva.

Contra El Demonio, José Miguel Zúñiga

Una arriesgada apuesta que pone el exorcismo sobre la mesa es “Contra el demonio”. Una historia sobre una familia desgarrada por la tragedia y la pérdida de un hijo. La trama está basada en un caso real que ocurrió en 2014, en Punta Arenas. Donde una adolescente estuvo a punto de morir sin explicación alguna, por lo cual su familia decidió acudir a un sacerdote, quien llegaría a la conclusión de que la chica estaría poseída. Una de las películas chilenas de terror que vale la pena ver.

La Casa, Jorge Olguín

Otra de la lista que tuve (esta vez) el placer de ver en el cine. “La Casa” cuenta la historia de un policía que queda atrapado en una de las casas embrujadas más populares de Santiago. Todo esto contado en una “toma contínua” que ayuda bastante a meterse en el claustro que supone estar encerrado en una casa no solo con lo desconocido, sino que con tus propios demonios. Muy “Silent Hill” de cierto modo y, si bien no logró impresionarme mucho, me gustó por lo arriesgado tanto de su premisa como de su final.

Wekufe: El Origen del Mal, Javier Attridge

Un hito dentro del cine de terror chileno, ya que fue la primera de tipo “found footage” o falso documental (véase, The Blair Witch Project, Paranormal Activity), que tiene como premisa a una pareja que se adentra en el sur de Chile, buscando respuestas ante los crecientes crímenes sexuales que ocurren en la región. A medida que su viaje avanza, la pareja tendrá que decidir que es más importante, descubrir la verdad o mantener la cordura.

Ángel Negro, Jorge Olguín

Pionera del cine de terror aquí en Chilito, Ángel Negroe es protagonizada por Blanca Lewin y Álvaro Morales que se encuentra de este lado de nuestro top por ser considerada la primera película del género de producción nacional. Con un giro interesante y una trama que engancha rápido, este filme es muy disfrutable si consideramos el momento en que llegó y que tal vez sirvió para que uno que otro director decidiera jugársela en el camino del terror chileno.

Felipe Gutiérrez

Alcohólico, hechicero, supervillano.

Post Relacionados

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *