El tour que promociona el nuevo álbum de Masquemusica tuvo su sede la noche del pasado 18 de junio en el GAM y en La Máquina tuvimos el honor de estar presentes. Te contamos más de esta jornada aquí.
La sala A1 del Centro Gabriela Mistral fue testigo de una nueva fecha del Ciclo Armónica: música & perfo, donde la protagonista indiscutible de su tercera jornada fue Macarena Campos -mejor conocida como Masquemusica-, quien dominó el espacio con una propuesta íntima, cercana y cálida que explora los pasajes de su más reciente entrada a su discografia. Hablamos de “La belleza de lo roto“.
Tras la oscuridad, el escenario alza su brillo para dejarla a ella, acompañada de sus músicos, y establecer desde el primer momento ese enlace cálido con el público. En su semblante se refleja la emocionalidad. Con “10 días” comienza este recorrido, versada de un público reactivo que atestigua las ganas de estar en aquel momento. Le siguió “Dos” bajo una ideal mezcla de lo cantado y lo vivido, pues todas las miradas, todos aquellos ojos espectadores estaban fijos en ella. En como se adueñaba paso a paso de la sala.
Nos trasladamos a un ritmo nuevo en la siguiente entrada. Dejamos el neo soul para vibrar con un jazz que prende las palmas en el público. Esa es “La fórmula” que nos enseña Macarena a continuación para estremecer al corazón y acompañarla en los procesos detrás de este nuevo álbum. Puedes encontrar más detalles del proceso de este disco en esta entrevista.

El valor de colaborar y estar presentes
Cuando Masquemusica interpretó “El placer de ser tú” la presentación tomó un aire distinto. Una compañía ineludible la complementaba. Javiera Electra presente en el escenario siendo una de las grandes sorpresas que traía la noche. Formando un dueto único desmenuzaban palabra por palabra la belleza de esta pista. Imposible que alguien apagara esta luz inextinguible de aquel momento auténtico.
Desde las gradas una segunda voz acompaña nuevamente a Maca al ritmo de “Game Over“. La protagónica luz ahora enfoca a Ruzica Flores, quien paso a paso se acerca al epicentro de la música para sintonizarse en armonía. Este es un detalle mágico. Es encantador ver como los artistas que colaboran en este nuevo álbum están presentes. Más allá de ser solamente un complemento son parte activa, tanto de la canción como del espectáculo. Un acierto total que dispongan de su tiempo para hacer la noche de esta gira un momento único.
Pasan progresivamente las líricas y los ritmos para dejar a una nueva voz bajo el velo. Su presencia y su voz no son “Imperceptibles“, ya que en esa frágil pero latente tela se proyectan las imágenes de Matiah Chinaski. Una escena particular con presencia simbólica, pero que le rinde homenaje a su participación en aquella canción.
La cuarta voz vuelve a ser presente. Dispuestos a mantener la llama de la noche, Pablo Ilabaca se reúne con Masquemusica y con el público en “Digo adiós“. Momento en que toda la sala se pone de pie, sigue el ritmo de la pista, se deja llevar y goza, cada quien a su manera, de ese nuevo dueto que predispuso una autenticidad en la performance en un momento célebre.

Más allá de la belleza de lo roto con Masquemusica
El setlist de la jornada ha sido establecido principalmente por la nueva atracción en su discografia. Luego de la presencia de Pablo Ilabaca se concluye el repaso por la belleza de lo roto. “Lo siento“, “Me toca a mi“, “<3 suerte” y “No te hagas daño” tenían un aire especial, pues Maca no solo se limitaba a estar fija en el centro del escenario, sino que además se mezclaba con su público. Interacciones activas en las que las palabras de sus canciones iban con una mirada fija a uno de los espectadores. En otras veces escalaba las filas de la sala para cantar al lado de sus aficionados. Se sentaba junto a ellos e incluso los abrazaba. Esa calidez en su destreza seguramente hizo la noche de los afortunados que pudieron estar a centímetros de la reina de la noche.
Tras la presentación del álbum marcamos un regreso a lo clásico de su carrera. Viajamos ahora con “Mar“, “Estoy bien“, “Jaula de oro” y “Tu tiempo“, canciones que iban cerrando el exitoso paso de Masquemusica por el GAM de forma exclusiva, única e inolvidable.

El último acto se dio con “Cuotas” y con un sentido agradecimiento a todos los que hicieron de su primer teatro algo inolvidable. Masquemusica no solo destaca por su sello único, destaca por la resiliencia de haber pasado por momentos críticos y poder reinventarse. De poder tomar esas bajas para convertirlas en un subidón que no conoce un final. Y esa es la esencia de reconstruir lo que se daba por acabado. Esto es que cada uno es. Esta es la belleza de lo roto.
Galería de fotos de Joaquín Fernández (@goodfeelings) para Revista La Máquina:






















































