Masquemusica y su nueva etapa con su disco ‘La Belleza de lo Roto’: “Haberme quebrado me ayudó a ser más fuerte”

En medio de la gira donde Macarena Campos promociona su segundo disco, La Belleza de Lo Roto, la artista chilena conversó con La Máquina sobre el largo camino que la llevó a convertirse en Masquemusica, el proceso personal detrás de su nuevo álbum, la vulnerabilidad, su proceso terapéutico, la industria musical y el futuro de la cultura en Chile.

Era 2024 y Macarena Campos, Masquemusica, seguía yendo a una terapia que había comenzado años antes. “Yo estaba llorando mal, porque me estaba dando cuenta de algo que me había pasado. Tenía que hablarle a mi yo de chiquitita, porque así vas sanando. Al otro día tenía que abrir el show de los “Black Pumas”, y estaba ‘de la perra’. Hablé con una amiga que me dijo: así es la vida. Con esa misma pena vas, cantas y conquistas a todos los que estén”, recuerda.
***

Desde muy chica, Macarena Campos cantaba de todo: de Luis Miguel hasta Xuxa. Recuerda que su mamá llegaba del trabajo y ella la esperaba con un show donde ponía el cassette completo y, ya en la media, tuvo grupos de covers, de hip hop y se ganó una beca en una escuela de canto.

“Tuve un profesor muy bacán, que lamentablemente ya no está en este plano, el profesor Ovidio, un arreglador típico de la música chilena y corista de “Viva el lunes”, que descubrió que yo tenía un problema en las cuerdas vocales y ahí como a los 15 años me mandó a la fonoaudióloga y estuve, no sé, como un año y medio sin poder hablar para cuidar la voz. Menos mal se dio cuenta porque de lo contrario no existiría Masquemusica”, relata la cantante.

A pesar de toda esta relación con la música, Macarena entra a estudiar periodismo. Profesión que ejerció por años. “Cuando estaba en el colegio quizás me faltó confianza y referentes que me hicieran pensar que yo podía hacer música. En ese momento, como mujer en el hiphop (ahí son mis bases), una podía aspirar a ser corista y acompañante y aparte de Ana Tijoux, no estaba tan normalizado que estuvieran más chicas (…) yo no lo veía como algo malo, yo era la que hacía el coro, la que cantaba y hacía los apoyos y yo era feliz”, recuerda. 

Sin embargo, a los 19 años comenzó a cantar con el artista Bronko Yotte y combinaba los estudios con conciertos, festivales y viajes. Ahí comenzó a conocer a más personas y la gente comenzó a preguntarle espontáneamente por sus propias canciones. “Yo decía tranqui, las estoy haciendo, pero no las estaba haciendo porque estaba trabajando. Yo sí quería hacer mis canciones, pero no sabía cómo, quizá me faltaba un poco de confianza, quizás tampoco tenía tan claro qué quería hacer, cómo lo quería hacer y qué quería decir. Hasta que llegó ese momento nomás”.

Estallido, pandemia y el riesgo de llegar “tarde”

Cuando se decidió, comenzó a juntarse todos los martes con un productor para hacer canciones. “Iba a sacar mis canciones y fue el estallido social y no lo hice, obvio, porque estábamos por otra cosa. Después digo ya, ahora sí. Vino el Covid. Ahí fue como ya, renuncié a mi trabajo, saqué mis temas y dije ‘me voy a morir, así que voy con todo’ y ese fue el momento, hace seis años, en 2020”, rememora Macarena.

Para convertirse en Masquemusica, Macarena se dio la vuelta larga. Contrario a la gran cantidad de artistas jóvenes que hacen su público en redes sociales, la periodista tenía más de 30 años cuando se “lanzó”. En algún momento sí le hizo un poco de ruido y ella señala que es una de las razones por las que su primer disco se llama “Tarde o temprano”, pero al verlo en retrospectiva, el camino recorrido la hizo hacer mejor las cosas y no cambiaría nada del proceso.

“Pienso que si lo hubiera hecho antes quizás nunca hubiera tenido la madurez para hacer las letras que hice en el “Tarde o temprano”. En edad puede parecer tarde, pero en madurez y aprendizaje ese era el momento. Supuestamente el primer disco se prepara toda la vida. Uno tiene toda la vida para hacer el primer disco, pero los otros no y es ahí donde empieza también el desafío”, indica.

“La Belleza de Lo Roto” y cómo Masquemusica construyó su nueva etapa

La artista chilena acaba de estrenar su segundo disco, “La Belleza de Lo Roto”. Son once canciones que nacen luego de un proceso donde pudo reconocer sus heridas, demostrar su vulnerabilidad y enaltecer esos momentos difíciles que la han llevado hasta donde está hoy. En medio de una gira por Chile junto a su banda, integrada por Felipe Metraca, Oddó, Dj Pérez y Ed Neidhart.

Macarena estaba investigando sobre la vulnerabilidad y explica que llegó a una frase de Hemingway. “Todos estamos rotos y por ahí es donde entra la luz”, que sirvió de inspiración para el nombre de su álbum, “La Belleza de Lo Roto”.

El disco llegó como cierre de un proceso terapéutico que comenzó la cantante en 2020, cuando decidió apostar por Masquemusica. “Había algo en mi mente que me decía que yo no lo iba a poder hacer y ahí me di cuenta de muchas otras cosas por las que yo no tenía confianza. En esa psicoterapia tú vas sanando. Fuimos revisando desde que nací, de mi papá y mi mamá, y es heavy porque tienes que enfrentarte a todas esas cosas. Por eso no todo el mundo hace terapia, porque es difícil enfrentarse a todo”, explica.

Para reconstruir, algo tiene que romperse primero, y Macarena explica: “haberme quebrado me ha servido para ser más fuerte, para poder tener más confianza, para poder contar mejor mis emociones y a medida de que me fui dando cuenta de eso, me di cuenta que ser vulnerable es algo bacán (…) Todos tenemos una pena grande, o todos tenemos heridas que nos han marcado. Sean familiares, sean amistosas, sean amorosas, sean en el trabajo y tienes que salir igual. Eso es lo bonito de vivir. Eso es lo que yo quería destacar en el disco”.

La música le dio un cierre a ese proceso de sanar, de tomar conciencia de estar bien y seguir haciendo las cosas que le gustaban. “Por más que estuve triste siempre seguí haciendo cosas. Por eso también es la belleza de lo roto, porque nunca me eché a morir con todo lo que estaba pasando y vamos para adelante”, destaca.

El futuro: no bajar los brazos

“Para esta gira me adjudiqué un fondo y todavía no sé si hay Seremis, si lo van a firmar o no. Hay demasiada ambigüedad y ambivalencia en lo que está pasando”, alerta Macarena en medio del recorte de $51.750 millones que el Gobierno de José Antonio Kast aplicó al presupuesto del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, cerca de un 10% del total de la cartera. 

Y agrega que el problema es que “la cultura no tiene lugar en este Gobierno y va a ser una responsabilidad de nosotros, tanto de los músicos como de las personas que aman la música levantar y no dormirse (…) Ahora no hay que bajar los brazos, es cuando más tenemos que hacer comunidad. Hay que cantar, hay que decir las cosas y no hay que quedarse callados”.

A pesar del difícil panorama que está enfrentando la industria nacional, Macarena destaca que hoy sí existen las referentes que no tuvo cuando era niña. Menciona a Myriam, Nicole, Javiera Parra, Denisse Malebrán y María José Quintanilla y valora que “han hecho camino para que podamos estar cantando y abriendo lugares donde antes no pasaba eso. Hoy hay muchas más mujeres que van a presentar sus canciones en la radio. O sea, Shirel se ganó un Grammy”, destaca.

Masquemusica menciona, además, su fanatismo por Cecilia y sonidos más cercanos al rock, y que esas son facetas musicales que le gustaría explorar. “Me gustaría incursionar en el rock, creo que podría pegarle ahí, tener un temita”, indica. Sin embargo, por el momento está enfocada en terminar su gira, que en su primera parte la llevó a Temuco, Pucón y Osorno. El 28 de mayo se presentará en Valdivia y en junio estará en Concepción, Puerto Montt y Chillán. Finalmente, cerrará el tour con una presentación en Santiago, en el GAM y en el Trota de Valparaíso.

Macarena dice que ha cumplido sueños que ni siquiera tenía hace diez años. “Era impensado todo esto, era impensado dejar el canal donde yo estaba trabajando, era impensado dedicarse solo a hacer música y no sé, voy por mi tercera gira, he podido recorrer el país. Ya fui a abrir un show de Los Bunkers en el Metropolitan, me han pasado cosas súper hermosas gracias a la música, así que estoy demasiado feliz”.

***
– ¿Y cómo salió lo de “Black Pumas”?

– Increíble. La gente no sabía que había un proyecto chileno que hacía ese estilo de música. Fue bacán, lindo y emocionante. Estaba lleno.

Escucha el disco completo “La Belleza de lo Roto” de Masquemusica acá: