Ignacio Socías a un paso del Oscar con su corto ‘El Tamagochi Escarlata’: “Escribir ficción para mí es un ejercicio muy antinatural, pero lo disfruto mucho”

Ignacio Socías habla sobre El Tamagochi Escarlata, su paso por la animación, la carrera hacia los Oscar 2027 y su deseo de escribir ficción.

En conversación con La Máquina, el comediante Ignacio Socías compartió detalles sobre el cortometraje “El Tamagochi Escarlata”, escrito por él y dirigido por Francisco Visceral, el cual quedó clasificado en la pasada edición del festival Chilemonos para postular a los Premios Oscar en 2027 y que anunció su estreno en salas nacionales para octubre en la reciente Comic Con Chile 2026, como parte del filme antológico Monitos a mano.

El origen de este proyecto, el interés que ha suscitado entre sus seguidores y del valor que le brinda a la escritura de ficción, que lo aparta de los shows de stand-up y de los programas de streaming “Media Semana” y “Ya Fue”, habló Socías con nosotros.

  • ¿Cómo evalúas el cierre de este primer semestre en el aspecto profesional?

Muy bien. La verdad es que se está moviendo mucho mi otra área de trabajo, por decirlo así, que es la comedia, los shows de Stand-up y el streaming están funcionando de la mejor manera a nivel industrial y estamos con muy buenos logros. Lo cierro de buena forma, porque creo que dialoga muy bien con “El Tamagochi Escarlata” y me pone en un escenario muy entretenido, que es que puedo trabajar para lo que suelo hacer, que es el streaming y el Stand-up comedy, tener la posibilidad de desarrollar un corto co-producirlo, escribirlo, y estar trabajando a largo plazo, como también en paralelo a todas las cosas que hago que son mucho más inmediatas. Entonces imagínate: justo ahora viene el corto y todo lo otro ayuda a potenciarlo. Se está dando un escenario industrial muy interesante para mí, donde puedo trabajar en cortos, películas o cosas que me parecen súper atractivas en paralelo a mi otro trabajo. Y cuando salen a flote estas otras pegas, están amplificadas por el trabajo que suelo hacer en el día a día.

  • ¿Qué opinas acerca del interés y las expectativas que ha generado “El Tamagochi Escarlata” a meses de su estreno oficial?

Estoy gratamente sorprendido. Sabía que mi comunidad se iba a interesar bastante, porque hace un tiempo que no hago algo de ese tipo. Pero también al obtener el primer lugar en el festival Chilemonos, que nos habilitó estar en carrera por los Oscars, apareció toda esta cobertura que fue muy positiva. He recibido mucho cariño y mucho interés de parte de distintas comunidades y siento que así como mi comunidad reaccionó bien, otras comunidades de Internet afines, incluso desde la comedia o desde podcast amigos, también reaccionaron bien, y eso ha creado mucha sinergia en que haya expectativa para el estreno. Estoy viendo un escenario donde un contenido de este tipo se puede ver. Quizás no existe tanto como esa masividad tipo “pongo una película o un contenido y va todo el mundo”. Pero cuando ya 2 o 4 comunidades afines se manifiestan de forma positiva respecto a un contenido, creo que puede simbolizar un lindo futuro para este tipo de trabajo.

  • ¿Rescatas algún comentario que te hayan dicho desde que se anunció la noticia del triunfo en Chilemonos?

La gente que ha visto estos cortos en los festivales, que han sido aquí en Chile y en México, han publicado algunos comentarios en Letterbox, y hubo varios que hablaban mucho de la sensación escolar, de que el corto les recuerda con gracia la sensación de estar en una sala de clases y vivir todas esas cosas. Esos comentarios me han tocado mucho, porque es justamente lo que se buscaba reflejar a través del humor y me gusta que haya sido transversal. Yo tenía esa preocupación, de que fuese algo que la gente pudiese ver y empatizar, ojalá de la forma más amplia posible. ¿Cachai? Entonces me quedo mucho con esos comentarios. La gente que le parece cómico, tierno y un poco melancólico, respecto a estar en el colegio o en donde sea.

  • ¿Cómo nació el proyecto de “El Tamagochi Escarlata”?

Mira, la verdad es que era una web serie de seis episodios, escrita hace varios años, que quedó guardada, porque el formato webserie demostró ser muy difícil de financiar y de trabajarlo. Yo hice una webserie que se llama “Tiempos Mozos” y era un poco más oscura. Entonces esto era de alguna forma algo más inocente, como me encantan los monitos, aposté por algo en un tono más infantil, más tonto y más livianito. Digo “tonto” en el buen sentido de la palabra. Como que tenga hasta chistes de papá metidos entremedio. Quedó guardado y en la frustración de no poder hacerlo nunca (esto pasó hace casi ocho años), empezamos a buscar siempre un pequeño espacio para hacerlo y apareció la idea de hacerlo cortometraje, con una perspectiva mucho más artística, a través de la animación de Francisco Visceral. Y ahí siento que se hizo un match para que existiera, porque a Francisco le gustó el guión, le gustó la idea y le gustó el espíritu del corto. Cuando lo animó, lo animó con mucha dedicación, respetando mucho el cortometraje y sumándole muchos elementos nuevos. Entonces siento que en esa sinergia el corto pudo existir. Porque de otra forma hubiese estado perdido el guión. ¿Cachai? A través de su estilo le pudo dar vida a todo el universo detectivesco y hacer el traspaso de un área de un universo a otro. Así que fue muy entretenido y siento que ese fue el punto donde vio la luz: cuando Francisco se metió el proyecto y dijo que este proyecto lo podía hacer existir.

  • ¿Qué tipo de animación es?

Mira, aquí yo puedo fallar, porque Francisco es el experto. Pero es una animación que se hace cuadro por cuadro, a través de pintura. Es decir, que va pintando sobre láminas como de micas y a la vez también hace algunos personajes y los superpone. Hace fondos, pone los personajes, los mueve y es muy entretenido. Y también es un mecanismo de trabajo y una técnica que es más barata. Entonces nos permitió poder hacer el corto relativamente rápido y autofinanciado. El corto no tiene fondos y no se ganó ninguno. Cuando salimos a competir con otros cortometrajes y tú ves el final, donde salen los logos de todas las cosas, nosotros no teníamos a nadie. Es algo que yo financié y la co-productora financió la otra mitad. Entonces es una técnica que nace también de la necesidad, pero que también es una solución estética muy bacán al problema que era que no teníamos fondos.

  • ¿Qué tan importante es la escritura de ficción para ti?

Qué bacán la pregunta, porque me pasa que, de alguna forma, todo mi trabajo es palabra hablada, verbal u oral. Entonces es un tipo de escritura bastante curiosa, donde escribes, pero no escribes tanto. Porque de alguna forma necesitas que se sienta fresco, novedoso y conversacional en el día a día. Cuando vas a ver un show de Stand-up y sentís que te están disertando algo memorizado, pierde la magia. ¿Cachai? Hay cierta magia en que tú querías sentir que se le ocurrió al comediante en el escenario, aunque esté mega preparado. O los podcasts también. Cuando tú quieres meter un tema, que ya tenías algo preparado para hacer algún punto o algún chiste, tú tenís que lograr que se sienta fresco. Entonces se aprende un tipo de escritura que es bastante no-escrita. Como que a veces son ideas más fuerza. Tenís puntos importantes, pero no escribís todo lo que hay entre medio, porque sabís que tú con tus palabras tienes que llegar de un lugar a otro.

Ignacio Socías añade: “Escribir ficción para mí es un ejercicio muy antinatura. ¿Cachai? Me tengo que esforzar mucho para escribir ficción, pero lo disfruto mucho. Una vez entrando en el ambiente, en la idea de que me voy a encerrar tantas horas a ver qué sale con esto, comenzar a escribir los diálogos, y empezar a salir a caminar porque andai medio trabado y darle horas y horas. Imagínate que claro, es un corto, o sea, tampoco es el largo donde tenís que estar meses, pero ese puro esfuerzo me parece muy entretenido, muy desafiante y complementa muy bien con lo otro. Porque lo otro que hago es muy distinto, entonces cuando entro en este modo, me permite quizás pensar un poco más las cosas y ponerle perspectiva. Decir: ‘Ah, mira, me gustaría transmitir esto. Voy a corregir esto. Esto no se entiende’. Lo encuentro sumamente interesante y para mí es muy importante. Porque creo que es una forma de expresar cosas que incluso, si tú ves mi trabajo como comediante o en los distintos formatos, igual hay cosas en que si tú me has seguido varios años, las puedes ver en el corto. ¿Cachai? Pero que en el corto agarran otro cuerpo, porque tallitas y tonteritas que yo hablo del colegio y todo eso, tienen mucho más tiempo y dedicación en el corto. Desde un año de escritura o seis u ocho meses. Hay cosas que hago en el día a día que dialogan muy bien con eso. Entonces es importante, porque es un formato que encuentro que te permite transmitir cosas, que no puedo hacer con lo que hago normalmente”.

  • ¿Y hubo un lapsus muy grande entre lo que fue “Tiempos mozos” y sacar adelante a este cortometraje?

Sí, bastante. “Tiempos mozos” fue muy lindo, pero también una idea que nos desfinanció y que nos drenó en muchos aspectos. Está hecha con más corazón que cualquier otra cosa. Quedamos con deudas por mucho tiempo para hacer “Tiempos mozos”. De hecho, tuvimos que trabajar por nuestro lado con el co-productor, con Pista B, o sea, con Lucas Espinoza, para cada uno aprender algo distinto. Él empezó a hacer cortos. Bueno, ganó en Venecia con “Los huesos”.  Y yo por otro lado, empecé a hacer mis cosas y como que siento que es el complemento entre dos tipos de producción. Una que permite dar buena distribución a los contenidos, que es el caso de Dantesco, del trabajo en medios que hago yo, complementado o casi fundado también por lo que hace Lucas en Pista B, que es la capacidad de generar procesos creativos que den como resultado buenos productos, en este caso cortos, con una perspectiva artística muy interesante. ¿Cachai? Esa mezcla siento que es una sinergia que cada uno por su lado se demoró harto en desarrollar, porque tuvieron que pasar años para aprender a manejar nuestras respectivas industrias.

  • ¿Conoces a tus competidores en la carrera por los Oscars 2027?

La verdad es que no, pero quizás más por ignorancia mía. No he visto quién está. Pero sí sé que son muy buenos los cortos chilenos que están en la carrera por la nominación. El otro es “Petra”, que también es bacán. Pero así internacional no cacho. Sé que “El Tamagochi Escarlata”, en ese sentido, es bastante distinto, por lo que he visto en general. Lo que a veces me asusta, pero otras veces me da mucho gusto, de que se siente fresco al ojo y al oído. ¿Cachai?

  • ¿Te proyectas continuar en la escritura de ficción, al margen de tu carrera como comediante, conductor de podcasts y generador de contenido?

Pucha, sí, Me encantaría seguir haciéndolo. Creo que me da mucho placer. Me gusta y lo encuentro demasiado entretenido. Pero creo que por mi cuenta no lo podría hacer, porque necesito trabajar en equipo. Pero eso encuentro que es lo lindo de estar con Lucas, con Pista B y con Francisco. La comedia a veces es un poco solitaria o se basa en grupos más bien pequeños. Entonces la idea de hacer un gran equipo, que está conformado por dos productoras para poder sacar un cortometraje, lo encuentro muy motivante y me encantaría, no sé bien cómo, y por eso descanso mucho también en lo que dice o en lo que conversamos con mi productor. Pero al menos me gustaría y, de hecho, estoy intentándolo. Ya me entusiasmé metiéndole mano a los guiones que tengo de “Iñaki y Cecilio”. “El Tamagochi Escarlata” es la versión extendida de un solo capítulo, pero hay cinco más. Entonces dije: “Si esto anda bien y alguien se motiva, necesito tener al menos finos los otros guiones”. Y entonces me entretuve altiro escribiendo, editando, sobre todo pensando en la técnica de animación que es distinta. Siempre anoto ideas y me gustaría mucho hacerlo. Creo que se complementa muy bien con el trabajo que hago normalmente.

  • ¿Es más cómodo para ti escribir proyectos en equipo que solo?

Iñaki y Cecilio” lo escribí de forma muy solitaria y después lo mostré. Entonces me gusta igual trabajar bastante solo al comienzo, porque creo que, creativamente hablando, no sé escribir nada que no me haya pasado de alguna forma. Básicamente, mi fuente creativa está hecha de puras cosas que me han pasado, donde hay recuerdos que después los voy deformando, los pego unos con otros, saco de una cosa que me acuerdo y pongo a otra persona. Es como si fuese un collage. Ese es el ejercicio que yo hago al menos. Porque no soy muy creativo en el sentido de como partir de cero. Para mí es empezar a recordar algo. Preguntarse a uno mismo si te acuerdas de ese personaje. Por ejemplo, en “El Tamagochi Escarlata” está el ‘niño dinosaurio’, que ese fue un compañero que yo tuve cuando chico, que se llamaba Aurelio y se creía dinosaurio. Él era muy simpático y era de México. Y me daba mucha risa, porque llevó tan lejos esto de creerse dinosaurio que una vez alguien lo molestó y Aurelio lo mordió en el brazo y le sacó sangre. Y nosotros como que no podíamos más, porque decíamos que había un dinosaurio en la sala y como que él se ganó el respeto de todos por haber mordido un loco.

Ignacio Socías agrega: “Obviamente no puse la parte de morder, porque no quería como que fuese todo tan bullying, pero me quedé con el personaje. Hay otros personajes de niños que no están basados en compañeros míos, sino que en compañeros que alguna vez le escuché recordar a otro amigo. Tengo la facultad de tener muy buena memoria y de interesarme mucho por las historias que pasan a mi alrededor. Entonces ahí fui eligiendo personajes y voy armando eso. Me gusta trabajar en equipo, pero después de haber estado un rato solo sabiendo qué puedo aportar, busco historias, me pongo a mirar, busco libretas viejas, converso y de ahí armo un collage, cambiando los nombres obviamente, para que nadie se ofenda. Voy inventando y me entretiene, porque es casi como un ejercicio de memoria divertido, donde lo paso muy bien”.

  • ¿Qué proyectos planificas para este segundo semestre?

Mi equipo, pero también mi familia, me matan si vuelvo a salir de viaje, porque me fui durante varios meses el año pasado. Entonces vamos a trabajar harto acá en Chile, salvo que aparezca algo muy particular y especial, pero tenemos un lindo estreno en salas que anunciamos en la Comic Con. Voy a estar concentrado bastante en que la gente desde octubre en adelante vaya a las salas a mirar estos ciclos de cortos. Porque, en el fondo, vamos a hacer un estreno bien especial en sala con dos cortometrajes más. Vamos a armar eso para octubre y tengo gira nacional entre octubre, noviembre y diciembre.

“Está entretenido el año, pero va a ser con harta gira, con hartos programas y buscando meter la mayor cantidad de gente a las salas para ver el corto, para pasarlo bien desde octubre en adelante. Esos otros dos cortos no son creaciones mías, pero sí son creaciones de Pista B y nosotros creemos que son bastante afines a “El Tamagochi Escarlata”. Se puede hacer una linda exposición para que se vean distintas historias, distintos tipos de animación, y distintas formas artísticas de presentar una historia, que van a andar súper bien”, termina Ignacio Socías.