Hace algunos días y gracias a los amigos de Warner Bros Chile, es que fuimos invitados a ver “Amarga Navidad”, la nueva película de Pedro Almodóvar. La cinta nos muestra a un director y guionista que está sumido en una profunda crisis creativa y comienza a escribir un guión inspirándose de toda la gente que lo rodea. La película está contada en dos líneas temporales y así vemos también cómo la obra escrita toma vida en la pantalla. El espectador es parte de la construcción de una obra, los problemas que eso genera y los traumas personales que quiere poner en el escrito como el duelo, la soledad, la maternidad, la crisis creativa de un tremendo cineasta y más. La cinta tuvo un tibio recibimiento en Cannes y ahora entendemos porqué. Una película muy autorreferente y en dónde pareciera que Almodóvar sólo busca satisfacerse a el mismo con ésta creación. Si bien el estilo Almodóvar está presente, nuevamente el cineasta nos regala una película regular. Si no te gusta el director, ésta cinta no te convencerá.
UNA CINEMATOGRAFIA A LO ALMODÓVAR
Pedro Almodóvar. El director español que no necesita presentación. Conocido mundialmente por sus cintas “Todo sobre mi madre”. “Volver” y “Dolor y Gloria”, llega con una nueva entrega en dónde habla sin tapujos de su presente creativo y se transforma en su obra más intima y biográfica. Reconocido por su artística cinematografía, aquí todo calza como un verdadero cuadro, estando presente su ya conocida gama de colores pasteles y explosivos así como también no falta la clásica escena de una actriz cantando una desgarradora canción. Si bien hay 4 fases marcadas dentro de sus filmes ésta pertenece a la corriente más introspectiva en la que se encuentra el director, hablando de sus inseguridades y dolores propios. Almodóvar es un maestro tras cámara y aquí lo demuestra nuevamente. Esto es lo mejor de la cinta.
Pero ahora todo comienza a resquebrajarse. El guión nos muestra una historia paralela entre los problemas del creador y cómo esa creación cobra vida. El problema de esto es que todo es demasiado plano, demasiado naturalista, demasiado normal. Pareciera no haber contratiempo o un momento de tensión que atrape al espectador. Y si bien se trata de construir una escena de tensión y enfrentamiento, Almodóvar decide cortarla de cuajo y finalizar la película en un momento es que se estaba construyendo algo más sustancial. Los personajes tienen poco desarrollo y parecieran carecer de tridimensionalidad y los temas claves de ésta cinta cómo lo son la maternidad, el duelo y la pérdida están pobremente explorados. La cinta no busca empatizar con el espectador sino más bien ser un ejercicio de autorreferencia del director de turno en dónde pone sus problemas en pantalla y no espera cuestionamiento alguno. Una cinta complaciente y que se siente que nació desde la conformidad de un director que se ha quedado sin ideas. O cómo el mismo dice en una escena “Ya estoy haciendo películas cómo si fueran un trámite”. Porque si. Asi se sintió.
Pero todo esto puede ser una trampa. Porque Almodóvar es un director astuto y pareciera entregarnos “una cinta a medias”. Porque en realidad ese es el conflicto central de la película, así debe estar hecha y narrada. Un director que no tiene clara su visión, con personajes que no puede desarrollar del todo y que no profundiza en temas porque en realidad, es tan doloroso para él que no se atreve. Si la miramos desde esa vereda, entonces si, todo funciona como debiera.

ACTUACIONES CORRECTAS Y NATURALISTAS
Leonardo Sbaraglia. El actor argentino interpreta a Raúl, el director con mil y un fantasmas y que funciona como un alter ego de Almodóvar. Construye a un personaje sumido en su crisis , en dónde pareciera que todas sus relaciones personales son utilitarias y pueden terminar en un guión cinematográfico. Egoísta y poco empático, ocupa el humor negro para reírse de su vida en desgracia y desconoce por completo el privilegio desde el que trabaja. Un personaje que no busca causar ningún tipo de empatía y el actor entendió perfecto lo que tenía que entregar en pantalla. Una actuación naturalista y contenida, en dónde el personaje se mueve a través de su necesidad y satisfacción personal. Bien logrado.
Aitana Sánchez -Gijón personifica a Elsa, la asistente de Raúl y la cual es su mayor confidente. Su personaje es el bandejero del director y se inspira en ella y sus problemas personales para escribir un guión del cual ella se entera al leerlo. Aitana tiene una potencia en cámara que llama mucho la atención y de hecho en una de las mejores escenas de la película ella se lleva toda la responsabilidad aportando intensidad, entereza y recordándonos lo que es ser una chica Almodóvar. La única que se enfrenta a Raúl, lo pone contra las cuerdas y le dice sus verdades. Tremenda.
Luego viene todo el elenco ensamble que lo hace bastante bien ya que entiende el tono de la cinta. Bárbara Lennie cómo Elsa, la directora de la historia de ficción que escribe Raúl y que funciona cómo un alter ego de él mismo, Patrick Criado cómo el brillante Bonifacio, un hombre al que sólo buscan para usarlo y que tiene una de las mejores escenas de la película y Vicky Luengo cómo Patricia, amiga de Elsa y que también estalla cuando se entera de la noticia de que Elsa escribirá una película sobre ella. El mundo meta de Almodóvar funciona bien.

EN PALABRAS SIMPLES…
“Amarga Navidad” es la carta de presentación de Pedro Almodóvar y su presente en el cine. Una película más introspectiva, que nos mete a la fuerza en los problemas del creador y tampoco espera que empaticemos con él. Con una cinematografía brillante, un final algo extraño y un guión plano, es una nueva e irregular película de Pedro, a lo que últimamente ya nos tiene acostumbrados..












