Desde que comencé a escribir para La Máquina y me di cuenta de que podía compartir una pequeña parte de mi mundo a través de las palabras, siempre tuve la incertidumbre sobre si recomendar mis obras favoritas, porque si bien he mencionado gran parte de mis favoritos (Invincible, Preacher, Moon Knight), con la sugerencia de esta ocasión, estoy un poco en jaque. Mucho se ha hablado del cómic «All-Star Superman» (DC Comics, 2011), por lo cual como redactor ya no queda nada más que decir sobre esa serie limitada de doce números, escrita por el hombre mágico e incomparable, Grant Morrison.

«All-Star Superman» funciona bajo una premisa que en cualquier otra ocasión se podría mirar en menos, porque si bien el riesgo más común que conlleva el salvar el día es morir, esta vez no es una pelea con Doomsday, un choque multiversal o una nueva crisis.

Superman, en un acto heroico como los que acostumbra a realizar, se sobreexpone a la radiación solar, «sobrecargando» así sus células y prácticamente con el reloj contando sus últimos días de vida.

¿Qué va a hacer el hombre de acero en sus últimos días? Pues estos doce números nos lo van a contar, con lujo de detalle gracias a los lápices de Frank Quitely, quien no solo hace un trabajo excelente como ilustrador, sino que nos dio una de las portadas más icónicas en el mundo del cómic.

Cuando hablo sobre Grant Morrison como autor, lo único en lo que puedo pensar es en la magia de su persona y lo que evoca al lector como «contador de historias», porque el tacto y el combustible de su imaginación se puede considerar establecido bajo conceptos mágicos, tales como la numerología, astrología, la contracultura y el uso de alucinógenos.

Esto nos explica el porqué de que Morrison está en una posición tan reconocida dentro del mundo del cómic; sabe lograr muy bien lo que le gusta, haciendo que «All-Star Superman» no solo se convierta en un cómic más del «hombre del mañana», sino que lo convierte en una historieta que funciona casi como una oda pasional sobre el personaje, sobre el mito y todo lo que significa Superman.

¿De qué habla?

La historia comienza con la primera misión tripulada al sol, la cual es saboteada por Lex Luthor, quien maquinó todo un plan desde la cárcel, donde espera ser ejecutado debido a sus crímenes en contra de la humanidad. Esto lleva a Superman a acudir al llamado, quien consigue, como es la costumbre, salvar el día.

Sin embargo, la sobreexposición a la radiación solar, esa que le da el poder día a día, sobrecargó sus células, por lo cual está muriendo y tiene sus días contados. Esto da inicio al primero de doce números, los cuales de la misma forma mitológica del cuento de Heracles y sus doce trabajos, nos relata el camino del hombre de acero y cómo en sus últimos días va a preparar no solo a los seres que ama, sino que al mundo, para cuando ya no esté allí para salvarlos.

Este cómic, sin ánimos de caer en lo común de la narrativa «actual», se aleja de esa seriedad que se busca darle a todo hoy, cuando obras como «Watchmen» o «The Dark Knight Returns» sentaron las bases de lo que sería el futuro para los cómics de superhéroes, los lectores querían cada vez más humanidad y realismo en las historias que consumían.

¿Qué hay de lo moral y lo ético en las maravillas que llenan las páginas? Son muchos los escritores que tienen ese tacto al momento de contar. El mismo Morrison, Alan Moore, Garth Ennis y Neil Gaiman han sabido mostrar historias nutridas de ese encanto oscuro y serio, que paralela un mundo de héroes y villanos con la realidad que suele ser violenta y fría.

Para romper ese esquema que se volvió «común», Grant Morrison decidió «dar un paso atrás» y nos cuenta una historia colorida, simpática, que intenta recordarle al lector que no todo tiene que ser realista para ser bueno.

A pesar de que funciona muy bien, siendo algo distinto y que tiene escrito «esperanza» por todos lados, en ocasiones se siente algo pesado por la manera de contar sus historias que tiene Grant Morrison, no obstante, gracias a lo fluido que se percibe el arte de Quitely y el trabajo excelente de Jamie Grant en las portadas, la narrativa se digiere sin generarle mayor problema al lector desde el casual al acérrimo de cómics, que va a disfrutar incluso del arte que este cómic presenta, convirtiendo «All-Star Superman» en una obra totalmente recomendada.

Esta obra además le va a gustar tanto a los fanáticos del hombre de acero, como a aquellos que reniegan del personaje o que no lo conocen y desean adentrarse en él. No tiene un punto establecido dentro del canon del personaje, por lo cual funciona a la perfección como una lectura ligera que ayuda a entender no solo las motivaciones del protagonista, sino sus valores y el cómo nos inspiran con su personalidad; como siendo personajes ficticios, estampados en papel nos hacen sentir que existe alguien que jamás nos va decepcionar, inspirándonos a ser mejores personas y, más importante aún, que nos llenan de esperanza.

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¿Dónde adquirirlo?

Puedes encontrar la serie de cómics de «All-Star Superman» y muchos más sobre el Hombre de Acero en la tienda Bazinga Comics tanto en sus redes sociales como al correo venta@bazingacomics.cl.

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