Ignacia Sepúlveda, actriz: “La actuación no es estable, se acaba el proyecto y hay que seguir pagando cuentas”

La actriz Ignacia Sepúlveda, conocida por su papel en la teleserie de Mega “El jardín de Olivia”, habló de su carrera y más en La Cultura en Portada, podcast de La Máquina.

Fotos por Simonne Cifuentes y Catalina Navarro.

En una industria donde la constancia suele ser tan determinante como el talento, la actriz y locutora chilena Ignacia Sepúlveda encarna una premisa que repite casi como mantra: insistir, creer y sostener el camino, incluso cuando los resultados tardan en llegar. Su paso por el podcast La Cultura en Portada de La Máquina revela no solo su trayectoria, sino también una mirada honesta sobre el oficio artístico en Chile.

Desde muy pequeña, Sepúlveda entendió que su lugar estaba frente a la cámara. “Partí súper chica… a los 6 años trabajando en comerciales… me encantaba, lo pasaba demasiado bien” , recuerda, evocando sus primeros pasos entre castings presenciales y largas jornadas junto a su familia.

Sin embargo, su historia no responde al cliché del “descubrimiento inmediato”. Por el contrario, su carrera se construyó con paciencia. “Empecé a los 6 años, pero recién a los 26 grabé mi primera película… creo que todos los tiempos son perfectos” , afirma, subrayando que la madurez también juega un rol clave en el desarrollo actoral.

Entre la voz y el cuerpo: una actriz en expansión

Aunque muchos la reconocen por su trabajo en teleseries de Mega como El Jardín de Olivia, su camino también ha estado profundamente ligado a la locución. Un hallazgo que, según cuenta, ocurrió casi por accidente: “La locución fue un descubrimiento… me dijeron ‘lánzate’ y empecé a trabajar en radio y publicidad” .

La pandemia marcó un punto de inflexión. Mientras la industria se adaptaba, ella ya tenía una ventaja inesperada: “Era una de las pocas locutoras que tenía micrófono en la casa… y ahí como que me fui para arriba” .

Aun así, su vocación es clara: “Me fascina la actuación… prefiero ocupar el cuerpo” , dice, aunque reconoce que ambas disciplinas se complementan, especialmente en el manejo de la voz y las emociones.

Persistir sin “pitutos”: la otra cara del oficio

Lejos de las redes de contacto tradicionales, Sepúlveda construyó su carrera desde la insistencia: “No tengo ningún pituto… es mandar mail, mail, mail hasta que funcionó” .

Su consejo es directo: “Insistan… pero con fe. Si tú crees en tu trabajo, se crea” .

Una frase que resume no solo su experiencia, sino también una filosofía que mezcla disciplina con convicción personal.

La inestabilidad como norma

Lejos del imaginario glamoroso, la actriz también aborda la precariedad del rubro: “No es una pega estable… se acaba un proyecto y tenís que seguir pagando el arriendo” .

Por eso, insiste en algo poco discutido en el mundo artístico: la educación financiera. “Es súper importante aprender a manejar las finanzas… tener un colchón” .

Redes sociales: vitrina, trabajo y filtro personal

En tiempos donde la exposición digital es casi obligatoria, Sepúlveda lo tiene claro: “Las redes sociales son una pega más… si no las alimento, son pegas menos” .

Sobre las críticas, su postura es pragmática: “Si alguien comenta algo pesado, lo elimino… la cuenta es mía” .

Lejos de victimizarse, opta por gestionar su espacio: “Lo negativo lo tiro a la basura” .

Actuar desde la herida: el peso de los personajes

Uno de los momentos más íntimos de la conversación surge al hablar de una escena en Dime con quién andas, donde interpreta a una joven en crisis: “Me rompí… fue muy bonito porque pude cerrar algo personal” .

Esa conexión emocional también aparece en su trabajo actual, abordando temáticas como el acoso laboral: “Estamos mostrando algo que sigue ocurriendo… es una responsabilidad enorme” .

Para ella, actuar no es solo representar, sino habitar realidades incómodas desde la verdad.

Decretar, creer y avanzar por Ignacia Sepúlveda

Al cierre, su recomendación no es una película ni una serie, sino una idea: el poder de la convicción. Inspirada en El secreto, plantea: “El decreto ha sido fundamental… vivir desde la gratitud te abre caminos” .

Y remata con una frase que sintetiza su recorrido: “Si no lo crees, no lo creas

Mira el capítulo completo de Ignacia Sepúlveda en “La Cultura en Portada” acá: