El 28 de enero se estrenó, a través de sus redes sociales y el canal de YouTube de Cuchara de Palo, el cortometraje #ChileTieneHambre, que retrata la inseguridad alimentaria que se vive en la periferia de Santiago.
La obra, producida por Red Hambre Cero en el marco de su campaña de financiamiento colectivo, contó con la participación del destacado director chileno Ignacio Agüero (Cien niños esperando un tren, 1988) como entrevistador.
La pandemia de COVID-19 alteró nuestras vidas quizás para siempre. Respecto a esto, la Encuesta Social Covid-19, aseguró que un 60% de los hogares en Chile vieron disminuidos sus ingresos y el 48% señala que no les alcanza para cubrir sus necesidades básicas.
Pero también la pandemia ha permitido visibilizar problemáticas que creíamos resueltas, como que el 19% de los hogares en Chile sufre de inseguridad alimentaria.
Debido a esto surge la RedHambreCero, iniciativa ciudadana que busca que el derecho a una alimentación adecuada se incluya en la nueva Constitución. Para eso, están realizando una campaña modo crowdfunding y lograr que el proyecto esté en el programa de candidatos a la Convención Constituyente.
“El proceso constituyente nos abre una oportunidad única para repensar nuestras prioridades como sociedad y modernizar nuestro catálogo de derechos garantizados, asegurando de esta forma la protección de los derechos humanos de todos y todas, especialmente el fundamental derecho a una alimentación adecuada”, comenta Camila Hernando, coordinadora general de la Red Hambre Cero.
En esa línea surge #ChileTieneHambre, cortometraje documental de 7 minutos que fue filmado en el campamento Violeta Parra de Cerro Navia y en la población El Castillo de Puente Alto, el cual retrata las iniciativas ciudadanas y las ollas comunes para enfrentar la crisis alimentaria.
“Había gente de calle, situación calle… y era unirse… empezaron a traer materiales, mesones, ¿y qué faltaba? la comida (…) se hizo una pequeña sede, cocina, pegaba fuerte el carae’gallo, y ahí tomé la cocina y no la solté más”, afirma Evelyn Artigas, gestora de la olla común del comité Folil Mapu del Campamento Violeta Parra y cuya experiencia es relatada en el documental.
Lo mismo ocurre en la Población El Castillo de Puente Alto, en donde Ana Figueroa levantó una olla común que alimentó a más de 400 vecinos. “Vi falta, que la gente tenía hambre, que no había pega, que hay niños chicos que necesitaban comer. (…) Me puse abajo con un toldo, haciendo fuego abajo en el suelo, me conseguí unos fonditos, unas ollitas, y con la fé po, con la pura fé.”, afirma Ana Figueroa.
El cortometraje #ChileTieneHambre ya está alojado en las redes sociales y el canal de YouTube de Cuchara de Palo y ya va en búsqueda de la selección en festivales internacionales.












