En el marco del lanzamiento de la nueva serie V70, VIVO presentó sus equipo V70 FE y el V70 co-desarrollado con ZEISS, en una experiencia pensada no solo para mostrar, sino también para testear. El evento reunió a distintos medios y creadores de contenido en un espacio donde la idea era simple: ver cómo funcionan estos dispositivos en situaciones más cercanas a lo cotidiano.
Aquí en Revista La Máquina, tuvimos la oportunidad de estar presentes y experimentar de primera mano lo que propone esta nueva línea.
Diseño ligero pero potente
Lo primero que llama la atención es bastante directo: hay varios equipos que destacan mucho por diseño. Algunos son claramente hermosísimos, de esos que te hacen mirarlos más de una vez sin darte cuenta, además de ser súper livianos y resistentes al polvo y al agua, toda la familia vivo V70 Series cuenta con tecnología óptica desarrollada en conjunto con ZEISS.
Ver esta publicación en Instagram
V70 FE: Pensado para momentos en movimiento
Dentro de la serie, el V70 FE fue uno de los que más sentido tenía al momento de probarlo, sobre todo pensando en contextos como conciertos o eventos en vivo. Son situaciones donde normalmente todo juega en contra: la luz cambia constantemente, nunca estás tan cerca como te gustaría y muchas veces tienes apenas unos segundos para intentar capturar algo antes de que el momento pase.
En ese escenario, la cámara de 200 megapíxeles y el zoom ayudan bastante a acercarte sin que la imagen pierda tanto detalle. No es solo un tema de números, sino de cómo responde cuando no tienes las condiciones ideales.
Cuando la tecnología se adapta al escenario
Durante el evento, Eric Sánchez, Gerente de producto VIVO LATAM, explicaba que con esta resolución “puedes capturar muchos detalles que no se ven en una cámara normal”, algo que se vuelve especialmente evidente en este tipo de contextos.
A eso se suma la grabación en 4K a 60 fotogramas por segundo, tanto del V70 como del V70 FE, que permite que los videos se vean fluidos sin perder definición. En un entorno donde todo se mueve, ese tipo de estabilidad se nota.

“Modo escena” que entra en escena
Una de las funciones que más sentido tiene en este contexto es el modo escenario, pensado justamente para conciertos. Lo que hace es combinar el teleobjetivo con la cámara principal para mantener al artista en primer plano, incluso cuando hay luces complicadas y movimiento constante.
En este tipo de situaciones, donde normalmente todo sale borroso o pierde definición, el modo ayuda a sostener la imagen sin que tengas que ajustar. Funciona bien cuando estás lejos o cuando todo está pasando rápido, y se siente más como una ayuda silenciosa que como algo que tengas que aprender a usar.
V70 FE y su serie completa con IA integrada
Otra de las cosas que aparece de forma más transversal en el equipo es la integración de herramientas con IA, que no están pensadas como algo llamativo, sino más bien como ajustes que pasan casi desapercibidos mientras usas la cámara.
En la práctica, esto se traduce en funciones que optimizan la escena según la luz, el entorno o el momento del día, pero también en opciones que permiten intervenir después de tomar la foto. Puedes cambiar la atmósfera de una imagen, ajustar colores o incluso modificar condiciones como el clima, pasando de un cielo nublado a uno más despejado o jugando con distintos tonos según lo que quieras rescatar del momento. No es algo que necesariamente uses todo el tiempo, pero está ahí cuando la foto no quedó exactamente como la recordabas, y permite acercarla un poco más a esa idea sin tener que recurrir a aplicaciones externas.
También incluye herramientas más simples, como borrar elementos o mejorar la nitidez, que terminan siendo útiles en fotos más espontáneas.
Una experiencia que no interrumpe
También está el tema de la batería, que no es menor. Es de esos equipos que no te hacen estar revisando el porcentaje todo el rato.
El V70 FE incorpora una batería de 7000 mAh, mientras que el V70 se queda en 6500 mAh, y en ambos casos se siente pensado para durar. Puedes grabar, sacar fotos, revisar lo que hiciste y seguir usando el equipo sin esa preocupación constante. Además, la carga rápida ayuda a recuperar energía en poco tiempo, algo que suma cuando tienes pausas cortas entre una actividad y otra.
Después de probarlo un rato, la sensación es que funciona mejor justamente en esos momentos donde no tienes mucho control: cuando todo se mueve, cuando la luz no ayuda y cuando igual quieres guardar lo que estás viendo. No cambia la experiencia ni la vuelve más perfecta, pero sí hace que sea más fácil registrar algo que se parezca a lo que realmente viviste.







