Opinión| UCM y Marvel: no todo es épico y superpoderes

 Opinión| UCM y Marvel: no todo es épico y superpoderes

En 2008 se daba inicio a una saga que, si bien quizás no lo pretendía, en un comienzo solo tenía puesto su foco en llevar nuevamente a los superhéroes a la pantalla grande. Spiderman de Sam Raimi, X-MEN en todas sus películas e incluso intentos algo equívocos, habían sido parte de las intentonas que el género de superhéroes puso a disposición del público para que se pudiera apreciar en grandes dimensiones visuales y sonoras las historias de personajes que forman parte de nuestra infancia.

Pero vamos, hay algo más que la emoción de ver patadas y grandes explosiones. ¿Por qué los superhéroes son tan importantes en la actualidad?

Iron Man fue el que dio el puntapié el 2008 de la mano de Robert Downey Jr. y Jon Favreau, en que todo parecía una apuesta que finalmente resultó no solo ser exitosa, sino que además marcaría un antes y un después en la industria cinematográfica en general.

¿Por qué ocurre aquello? Quizás la explicación yace en que la historia de Tony Stark, más allá de su personalidad y sus jocosos chistes (y que sea un filántropo playboy), es algo que quisiéramos ser. En Tony Stark podemos evidenciarnos todos o gran parte de nosotros en una persona que, independiente de qué es lo que haya tenido que modificar de su conducta social, emocional o psicológica, debió pasar por un proceso traumático, más o menos, para darse cuenta de que algo estaba haciendo mal y que estas acciones y decisiones tenían una consecuencia.

En el caso de la película todo es, obviamente, más fantástico. Las personas, precisamente los jóvenes, no tienen que construir un robot prácticamente con escombros para poder salir de una cueva en la que terroristas te mantienen prisioneros, sin embargo esto funciona como una gran metáfora.

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Mientras Tony Stark se ve enfrentado a su pasado de vendedor y fabricador de armas, es cuando reflexiona el daño que le ha hecho a su imagen más allá del empresario, sino que ha manchado su nombre y su persona con errores que, de alguna manera, lo mantienen ahí encerrado. La metáfora de la construcción de un traje robótico que le permitiera poder salir de su encierro es fácilmente aplicable de la siguiente manera:

Tony se mantiene apresado por sus captores mientras intenta no ser descubierto, construyendo un traje de “alta tecnología” lo que es, ni más ni menos, la reivindicación y reconstrucción de él como persona. Para salir de ahí ha decidido construir este traje y rehacer su vida, dándose cuenta de las oportunidades que la vida, más allá de lo económico, le ha brindado, siendo perfectamente la visualización fantástica de un joven que, además de querer proyectar su vida ideal en cuanto a los recursos monetarios de Stark, logra verse reflejado en la reconstrucción personal, social o a veces incluso mental a la que debe someterse luego de pasar por algunos sucesos medianamente traumático que ha significado un cambio significante en su vida. Es común durante la adolescencia (y quizás en la vida en general), verse aquejado por grandes cambios que hacen replantearse el modo de vida que se ha llevado hasta ese momento.

Tony Stark representa, a través de sus acciones y la construcción de un traje que le permita a partir de ese momento llevar una nueva vida, los procesos de identificación y construcción a la que nos vemos expuestos como personas a partir de una vez terminada la infancia, desarrollada la adolescencia y llegada la etapa adulta, en donde debemos entender nuevos modos de comportamiento en beneficio nuestro y de quienes nos rodean para así encausar nuestra vida.

Spiderman no es solo telarañas

Peter Benjamin Parker, quizás más conocido como Spiderman, es un superhéroe que durante más de 50 años ha calado hondo en la cultura pop. Quizás no es el más fuerte, de hecho está lejos de serlo, pero si algo lo posiciona como un gran héroe es su historia y capacidad de sobreponerse a lo que le ha tocado como vivencia personal.

Primero: por muy buen trato, afecto, protección y dedicación que le hayan entregados sus tíos, Ben y May Parker, desde pequeño se vio enfrentado a la ausencia de sus padres, lo que, lamentablemente, ya sea la ausencia de padre o madre (o en ocasiones ambos), es algo común en nuestra sociedad. Logramos apreciar en Peter Parker un niño y joven que es capaz de asimilar su propia historia y la ausencia de sus padres y sobreponerse para tener una vida relativamente normal. Y digo relativamente porque aún hay un aspecto al que el joven héroe debe sobreponerse: su forma de ser.

Peter es un joven retraído, tímido y al cual su casi obsesiva dedicación por la ciencia, lo llevó a ser catalogado con el mote de “nerd”, por lo que era rechazado por sus compañeros de escuela, pero, y lo más importante para él, por la mujer que ama.

Todos fuimos o tuvimos a un compañero que era catalogado como nerd y que sufría las consecuencias (malas por cierto) de ser el “diferente” o “rechazado” de la clase, sin embargo Peter demuestra a lo largo de su historia que eso quizás no es tan importante y que, si nos rodeamos de buenas personas, podemos salir de todos modo adelante en nuestra vida.

En resumen, Peter Parker y Spiderman, en consecuencia, funcionan y llegan a nosotros porque es posible verse a uno mismo o algún cercano reflejado en su historia y ver cómo supera, con la ayuda de las personas y momentos adecuados, las diversas situaciones que lo aquejan. Spiderman, en particular, es reconocible y querible porque te demuestra el logro concreto que significa sobreponerse a los embates que la vida ha puesto en el camino.

Los superhéroes no son solo un elemento de entretención en donde vemos cómo salvan al mundo, donde ocurren grandes explosiones o grandes luchas se toman las calles de ciudades que muchas veces suelen ser ficticias, sino que, en particular, Marvel presenta historias que son reconocibles en el cotidiano, explicando en parte por qué las personas, muchas veces sin importarles el que sean “historias para niños” se vuelven en cierto punto adictas al ver este tipo de películas e historias.

Y claro, es entendible, en la mayoría de los casos el UCM ha sido la gran plataforma para ver reflejadas estas enseñanzas que, además, son acompañadas por escenas épicas y que en ocasiones nos traen a la memoria a aquel niño interior que estaba inmerso en un mundo fantástico pero que de alguna forma también era real.

Al parecer todo el UCM puede verse resumida en aquella entrañable frase acuñada por Ben Parker que es autoría del recordado Stan Lee: “Un gran poder conlleva una gran responsabilidad”. Y sí, es cierto, porque un héroe como Tony Stark no solo era responsable de salvar la vida de las personas de Nueva York en Avengers sino también tenía el poder de decirnos a la cara: “Hey, se puede”. O Peter Parker no solo es responsable de entender por qué su vida ha sido tan convulsionada, sino somos nosotros mismos intentando desentrañar nuestras propias vidas.

Ignacio Osorio

Quería ser futbolista, pero terminé escribiendo sobre Cultura y haciendo clases. 25. C.

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