A principios de marzo «Insomnia Teatro Condell» se preparaba para reabrir sus puertas tras casi un año de cierre. Las entradas se agotaron de inmediato, estrenos como «El agente topo» de Maite Alberdi o «Tenet» de Christopher Nolan deslumbraban en su cartelera. Pero la reapertura duró solo 9 días, luego de que Valparaíso fuera declarado nuevamente en cuarentena total.

«Teatro Condell» es un baluarte del cine en Valparaíso que merece respeto y apoyo por parte de las autoridades. Es un patrimonio, inaugurado en 1912, lleno de historia, un mítico teatro que luego se perdió exhibiendo porno; un espacio que fue recuperado, remodelado y devuelto a la ciudad. Un cine que fue testigo del estallido social, al estar ubicado en la Plaza Victoria, «zona cero» de Valparaíso. Una sala donde podíamos disfrutar de cine alternativo y que se ha visto azotado por la pandemia y las malas administraciones de las autoridades. El Condell es un espacio de resistencia.

«Insomnia» es un proyecto donde priman el amor por el cine, el amor por Valparaíso y el amor por la recuperación de los espacios. Un rol al cual han sido fieles, fiel también es su público, convirtiendo al Teatro Condell en una sala de cine independiente, con una cartelera de lujo de cine chileno, latinoamericano y cine que no encuentras en salas comerciales.

En La Máquina conversamos con Leonardo Torres, representante de «Insomnia», colectivo que desde 2011 proyecta películas en el Teatro Condell y que hoy tienen a su haber la administración.

En la entrevista hablamos de cine, el estallido social y la pandemia. Manifestó cómo él considera que es seguro volver a las salas de cine y de esa ciudad abandonada que es Valparaíso.

Cuenta, además, que en Valparaíso siempre se pudo ver cine pero que en los 80 y con el auge del VHS, muchos de estos cines de barrio empezaron a quebrar, incluso de antes, y se empezaron a transformar en espacios de cine XXX como el “Teatro Condell” y el “Cine Central” y que otros han terminado en estacionamientos o demolidos por mala administración municipal, como el “Cine Valparaíso” que estaba frente a la Plaza Victoria y que hoy es una tienda de la tienda de retail Ripley.

Insomnia: resistencia en la costa

Cuéntanos cómo nace el proyecto de Insomnia.

La génesis del proyecto nace como una idea de amigos a la cabeza de Claudio Pereira. La universidad siempre fue un espacio en que se podían ver películas en ciclos que estudiantes armaban y Claudio Pereira fue uno de ellos. De estos ciclos surgió la idea de hacer algo más permanente y nace “Insomnia”. De hecho, el nombre surge a razón que esos universitarios veían tanto cine que pasaban de insomne viendo películas toda la noche.

Empieza como cine universitario, se extiende a los bares de Valparaíso, el «Bar Bitácora” y luego sale la idea de irnos a una sala y se hace un acuerdo con el “Cine XXX Central” para exhibir los viernes en la noche. Ahí nace la historia de «Insomnia» propiamente tal, con un nombre, una imagen y asociado al trasnoche porque todas las funciones eran de noche. Hubo una reacción interesantísima porque agarramos la nueva ola del cine de terror coreano, época 2006, y empieza a haber un público importante. Empezamos a tener un programa que es “Puerto Bizarro”, funciones de 9 de la noche a 9 de la mañana, que se hacían en ese espacio para ver películas de terror, películas bizarras o comedias extrañas.

Teatro Condell

Leonardo Torres, representante de «Insomnia», afirma que estuvieron un periodo en el Cine Central y ahí nace la ética de lo que es Insomnia en la actualidad. Después de tener problemas con la administración, se fueron y estuvieron pululando en lugares de Valparaíso como el Teatro Mauri y luego sale la idea del Teatro Condell: «Siempre lo veíamos y decíamos: chuta es un espacio bonito pero está perdido dando porno«.

Llegó el terremoto el año 2010, que desordenó las cosas, pero también removió otras y el Teatro Municipal de Valparaíso sufrió daños en su techo, es ahí cuando el municipio toma el Teatro Condell y cuando el equipo de «Insomnia» se encuentra con la persona correcta en el momento correcto: Guillermo Hinzpeter.

«Guillermo venia llegando de Europa y tenia la idea que Valparaíso tuviera una sala de cine, una cinemateca como le llamaba. Y por supuesto aparece el Teatro Condell y le plantea al alcalde la idea de que se siga ocupando y comienzan las funciones de Cine Clásico. Cuando conocimos a Guillermo Hinzpeter fue amor a primera vista, comulgaba tal como nosotros el amor por el cine, el amor por Valparaiso y el amor por el rescate de los espacios y sale esta idea de trabajar en conjunto»

«Empezamos a tener unos días en el Teatro Condell el 2011 y empezamos de más a menos, por supuesto, teniendo problemas con la administración municipal de ese tiempo porque no entendían la idea, nos decían: el cine chileno nadie lo ve. Había una falta de proyección importante, hoy el cine chileno está bien posicionado, hicimos un cine foro con Maite Alberdi que está en camino al Oscar. En ese tiempo nadie lo vislumbraba, nosotros sí sabíamos que queríamos cine chileno y latinoamericano«

Empezaron a concursar a fondos del Ministerio de las Culturas para financiar sus actividades y empezaron a ganarlos y sale la idea de: «bueno este espacio es de administración municipal pero seria mucho mejor si lo toma la misma organización de nosotros«. Se lo propusieron al alcalde Jorge Castro de ese tiempo y sorpresivamente les dijo OK.

«Ahí aparece la segunda parte de la historia, que es la mas bonita, porque teniendo nosotros el contacto directo con el espacio, nos permitió postular a fondos de restauración, de implementación técnica, que antes no podíamos postular y fondos de infraestructura cultural, que fue un fondo que ganamos el año 2018 donde pudimos hacer estas reparaciones. Tener un piso nuevo, butacas nuevas para la sala principal y proyectar un segundo piso, con butacas restauradas, un camerino multipropósito, un nuevo piso del escenario, y eso nos lleva al momento que tenemos ahora, una sala totalmente equipada para cine, con una pantalla de 6 x 8 metros, con un sistema de proyección 5. 1 dolby de sonido, con un proyector de cine digital 2K, que nos pone a la vanguardia primero de la tecnología de lo que es la proyección de cine tal cual como una sala comercial, pero en una sala independiente.

Y de la mano con esto iban naciendo otras cosas. El año 2017 hicimos una reunión con muchas salas que participamos independientemente y armamos la Red de Salas de Cine de Chile, que hoy somos un gremio consolidado de 12 salas y cada año esperamos que se vayan sumando.

Ha sido una curva ascendente, primero porque rescatamos un espacio importantísimo, que saliera de exhibir porno, un teatro patrimonial, un teatro de 108 años de antigüedad de la ciudad y devolvérselo a la ciudad, que no fuera algo ajeno a los vecinos. Se reactivó la galería, donde se encuentra el teatro, que antes tenía otro tipo de público, ahora la gente no tiene miedo de entrar a la galería y porque también estamos haciendo algo por el patrimonio fílmico de Chile, el hecho que nuestro rol sea exhibir cine chileno, cine latinoamericano y cine que no llega a las salas comerciales, cine que gana festivales, es un compromiso cultural con la ciudad y es lo que nosotros promovemos.

¿Cómo fue la experiencia del estallido social y vivenciarlo desde la misma zona cero de Valparaíso.

Nosotros estamos en la zona 0, todo llega ahí y todo sucede en la Plaza Victoria y claro en octubre vimos con miedo un poco, pero no por los manifestantes sino por las fuerzas del estado, entonces paramos un par de semanas en octubre y después dijimos: chuta no, es necesario que volvamos, hay que hacer comunidad, sobre todo ahora, necesitamos que la gente piense, razone, vea cosas, y explicar también el por qué, por qué esta sucediendo esto, por qué se está reaccionando de esta forma. Entonces volvimos, por supuesto con el cuidado de nuestros espectadores, muchos llegaban gaseados, mojados pero intentábamos hacer las funciones igual. Era una trinchera cultural y es lo que es el Condell, un aguante que hay que hacerlo porque es necesario que alguien lo haga. Abrimos, tuvimos buen público, buenos conversatorios y ciclos acerca del estallido social, la idea era conversar.

¿Y luego cómo enfrentan un año pandémico?

Enero y Febrero del 2020 fueron los meses que mejor nos ha ido en la historia de Insomnia. Febrero tuvimos 5000 espectadores, nosotros todos los meses teníamos 3000. Se dio que estrenamos el proyector nuevo lo que nos permitió acceder a otro tipo de películas: Parasito, El Irlandés, Jocker. Tuvimos una cantidad de publico fantástica y nosotros decíamos el 2020 va a ser el despegue económico porque el 2109 habia sido un año de mucho gasto, inversión y cofinanciamiento de proyectos que teníamos que cubrir nosotros, necesitábamos un buen año económico. Iba fantástico hasta que el 16 de Marzo tuvimos que cerrar por pandemia y estuvimos casi un año exacto sin abrir.

Por Abril tuvimos que empezar a pedir ayuda a los insomnes, una campaña de recolección de apoyo económico a través de ventas de tickets virtuales para cobrar en el futuro y eso nos dejo muy en claro que la gente nos sigue mucho, hubo un gran apoyo, pudimos pagar un mes de arriendo. Y después postulamos a un fondo de ayuda del Ministerio de las Culturas que nos permitió pagar el arriendo hasta Marzo. Pero no sabemos lo que va a pasar de Abril en adelante. Estuvimos 8 días de apertura con un aforo de 10 por ciento, lo que es insostenible, pero nosotros queríamos volver por un tema de poner la posición de estamos aquí, estamos vivos, necesitamos trabajar, necesitamos que la cultura siga funcionando y ahora estamos cerrados nuevamente.

Se viene un año re complejo a no ser que nuestras autoridades tengan la misión de ayudar a los espacios culturales sino no hay forma de sobrevivir con arriendos altos y sobre todo porque es un ciclo, para pagar arriendo sacamos dinero de los sueldos. Es necesario poner atención a cómo poder ayudar hasta que todo se normalice.

¿Cuál es la reflexión que haces en cuanto a la ayuda que se debiese recibir por parte de las autoridades?

Puedo hacer dos reflexiones. Uno es el manejo comunicacional y esto de ir cambiando las reglas. Lo primero fue por supuesto los dichos de la ministra que cayeron pésimo. Si bien nosotros no podemos renegar que hemos tenido apoyo, porque hemos ganado fondos, que se postulan, algo que venimos haciendo hace bastante tiempo y tenemos un buen trabajo en ese sentido, eso habla de porque la sala está como está. Pero lamentablemente, el Ministerio de Cultura, el Ministerio de Salud y el mismo gobierno por supuesto, comunicacionalmente son un desastre. Nosotros reclamamos cuando decían que los casinos podían funcionar y por qué no los espacios culturales, por supuesto hay un tema de negocio atrás importante de las autoridades.

En los cines en el mundo, y eso lo investigo todos los días, no han tenido ningún caso de COVID. Y eso es porque hay protocolos certeros que permiten ver una película. Para ver una película no es necesario comer, hablar, eso te lo vende la multi sala, la experiencia de las palomitas, que yo la comparto, pero hoy en día si tu quieres ver una película en un cine, lo puedes hacer. Nosotros tuvimos funciones con 10 personas y era absurdo en un espacio tan grande. En el caso de Viña, la tienda Zara en el mall, permite un aforo de 200 personas y nosotros que tenemos una sala para 300 personas solamente pueden estar 10. Ahí es donde uno dice: chuta yo me vengo con mas personas en la micro, o en el casino o en el mall me puedo encontrar con mas personas y con cero distancia, no todos usan mascarillas. No ha habido comunicacionalmente e inteligentemente formas de abordar cómo estos espacios podrían sobrevivir sin que se privilegie lo económico frente a lo cultural.

Y segundo creo que hay un abandono no solo en el sector cultural, hay un abandono del estado a la ciudad de Valparaíso. Es una ciudad patrimonio, las ciudades patrimonio en el mundo son el emblema y el baluarte de cada país, cuidadas de forma fantástica. Y aquí en Chile tuvimos una ciudad nombrada ciudad patrimonio, hubo dineros que se malgastaron y hoy, por ejemplo, no hay una glosa que sea directamente para ayuda para Valparaíso. Si le preguntas a cualquier porteño todos te dirán: Valparaíso fue la joya del pacifico, fue mejor en el pasado porque es realidad. Hoy Valparaíso es una ciudad abandonada por el estado y no solo le compete al municipio, que cada uno podrá tener comentarios apartes de la gestión que tiene el alcalde, pero yo creo que viene de mas arriba, viene de el estado de Chile que tiene una ciudad abandonada, siendo que debiese ser un baluarte. Muchas personas conocen a Chile por Valparaíso, es un polo cultural, turístico, que es demasiado importante.

Uno puede decir, nos podemos revelar, pero los cambios que esperamos, es que se haga eco de que los espacios culturales, en este caso el cine, es un espacio seguro para ver películas, se puede hacer, con las medidas necesaria se puede lograr, pero lamentablemente no hay nadie que escuche estos reclamos. A nivel de Red de Salas de Cine hemos llegado al MINSAL y logramos algunos cambios porque antes se permitía solo en Fase 4 la reapertura de espacios culturales. Tuvimos una batalla ahí y logramos abrir un poco la conversación. Lamentablemente hoy en día las decisiones que se están tomando son súper políticas, vienen las votaciones, esta todo politizado y todas las decisiones se están tomando para ir en post de uno u otro candidato o movimiento. Creo que es necesario un recambio importante, votar con conciencia en Abril y sacar a los que sabemos que están ahí y con los cuales no avanza nada.

Deja tu comentario

Please enter your comment!
Please enter your name here