Entrevista | Felipe Criado: la maravilla del vestuario detrás de cámaras

 Entrevista | Felipe Criado: la maravilla del vestuario detrás de cámaras

En el mundo del teatro, cine y televisión, el vestuario juega un papel importante en la creación de personajes, en la estética visual e incluso en los elementos prácticos en una producción. Es ahí cuando nace la magia de Felipe Criado, vestuarista cinematográfico chileno con amplia trayectoria en premiadas y reconocidas películas chilenas.

Felipe también ha trabajado en series como Prófugos, El hombre de tu vida, entre otras producciones. Además, no podemos dejar fuera que ha aportado con el vestuario en videoclips para los cantantes Drefquila y Tommy Boysen, Pedro Piedra, Me llamo Sebastián, entre otros.

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Felipe Criado Quiroz

Desde Ciudad de México conversamos en La Máquina con el oriundo de la quinta región sobre su trayectoria en el diseño de vestuario de grandes y diferentes producciones.

N.E.: Esta entrevista se realizó de manera remota, debido a las precauciones dictadas para evitar la propagación del coronavirus covid-19.

Cuando me tocó ver tu carrera, quedé sumamente sorprendida por la gran calidad y por el tipo de producciones en las que fuiste parte, pero quiero empezar por ¿cómo empezaste a diseñar vestuario cinematográfico? ¿Qué te llevó al aire?

Mira, yo soy actor, estudié en Valparaíso, hice un poco de teatro, me moví, siempre me gustó. De partida, también, mi abuela fue profesora de moda de escuelas, entonces como que yo crecí un poquito con la máquina de coser en la casa… lo tengo súper inculcado, siempre me gustó. Pero, como a ratos decidiendo qué iba a hacer de mi vida, me fui dando vueltas, vueltas, vueltas y terminé estudiando teatro, y ahí tuve unas incursiones con vestuario, ayudando a mis compañeros… inventando, desde lo que teníamos, desde la precariedad, construyendo.

Para mi egreso asistí también, a la diseñadora… fueron mis primeros acercamientos, después ahí me fui a Santiago, hice muchas cosas y tomé un tallercito de dirección de arte, alguien me dio un contacto, necesitaban un practicante en una serie, que no sabía mucho, yo llegué: “hola, hola, sí, vengo a una entrevista…” y era para Prófugos de HBO.

La diseñadora era Muriel Parra, empecé a trabajar con ella, fue muy generosa, algo vio en mí. También, de alguna forma que empecé del ser el asistente C, fui acercándome, al diseño dentro de la misma producción en poquito tiempo, porque me gustaba y le di con todo… Cada vez fui ganando espacio y ahí partí en Prófugos, de la mano de Muriel.

Según tu perspectiva y experiencia, ¿cuáles son las diferencias que, como diseñador, separan al cine del teatro?

Yo vengo del teatro, pero no vengo del diseño teatral, vengo del teatro como de estar ahí. Entonces, claro, la diferencia, así como recopilando un poco, desde lo que yo siento, es que uno trabaja para un espectador que está un poco más lejos, en el cine tú trabajas para una cámara que puede estar a una distancia muy cortita, entonces los detalles de confección, los detalles de las telas, tienen que ser otras, más minucioso… no digo que el teatro no lo sea, porque sí puede serlo, pero si tú quieres remendar rapidito, no se va a ver de lejos.

Eso también, por ejemplo, me pasa que las materialidades que tú puedes usar. El teatro resiste algunas materialidades que las cámaras no. Por ejemplo, una cinta dorada que de lejos se puede ver una cinta dorada, hermosa, preciosa… pero, en la cámara necesitas, si estás haciendo época, una cinta dorada que tal vez sea metálica, buscar algo que se acerque más a la época… son detalles.

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Volviendo a los inicios de tu carrera, ¿cuál fue el primer vestuario que creaste y cómo sientes la maduración profesional desde ese momento al actual?

Que loco, porque empiezo a pensar en el primer vestuario y no sé… porque, claro, con Muriel en todos estos trabajos que hicimos en conjunto, me permitió meterme en cositas, armar algo… pero pensando en eso, me acuerdo que en algún momento había que crear para Prófugos una manta para Alfredo Castro, y como que empezamos una idea y no sé cómo se generó, pero terminé cortando unos aguayos reales y cosiéndolos a mano con puntada grande. Y después nos fuimos a grabar y era impactante para mí de venir de nada a ver un vestuario puesto en la cima de un monte en San Pedro de Atacama, donde no había nada, era como todo wow… y él solo con esa manta yo decía: “¡qué hermoso!”. Pero ahí, en ese momento, yo hacía todo más desde el instinto; hay que realizar, hay que hacer sin pensar mucho. Hoy en día, con el tiempo he ido aprendiendo cosas como: cómo lee el espectador lo que tú estás poniendo, porque también, uno trabaja para el otro, no trabajas para entenderte tú.

Hasta ahora, siento que he ganado sensibilidad a algunas cosas, algunas materialidades, de telas, de confecciones más aun, he ganado de permitirme el error… también de ver la lectura de las cosas, porque a mí, me puede parecer horrible, pero lo que expresa la prenda es otra cosa… sacarse el ego del  “es que no, no me gusta” porque puede funcionar igual, que a veces uno también tiene eso.

Al momento de la petición de un diseño de vestuario ¿cuánto es lo que más te has tardado en la creación completa hasta el momento de la producción y rodaje? Y ¿cuánto tardas en promedio por cada personaje?

Es relativo, porque como los tiempos están sujetos por una planificación que no solamente tiene que ver con vestuario, entonces tú te ciñes a eso, a veces tú puedes llegar a una película y tener 10 personajes y te dicen: “tienes un mes” y tienes que hacerlo en un mes, tienes que hacer todos los pasos; leer guion, escuchar al director, plantear las carpetas de arte, hablar con la directora de arte, hasta que llegas a comprar, a producir, a probar, a decidir qué se pone en cada escena… y luego grabar, entonces es relativo, nunca depende mucho de uno, sino que el proyecto ya viene con un tiempo designado.

El tiempo es muy relativo, porque, además, por ejemplo, para construir un personaje a veces estás pensando en cuatro más, pero estas pensando en este y estas comprando no sé, en el mall y te das una vuelta por Zara, y estás buscando una chaqueta para tal personaje, pero te aparecen cuatro para otros personajes que están ahí, entonces también inviertes tiempo en eso, es una bola de información que tienes en tu cabeza… es súper difícil contestar esa pregunta concretamente, pero siempre a mí las preproducciones que me han tocado en general son como de un mes más o menos, listos con el camión cargado para salir a grabar.

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¿Alguna vez has recordado el vestuario de un personaje y deseado que hubiera sido diferente en alguna forma, o al extremo, lamentado haberlo creado?

Yo creo que no a ese extremo, porque también tú estás bajo varios ojos, no es solamente que tú vayas, pones y después miras el monitor y dijiste “¡ay, no me gusta!”, ves como que está el director de arte que puede hacer correcciones, el director de fotos que, en algunos casos, también interviene, a parte del director, entonces son varios ojos que están en el set que permiten que eso de alguna forma no pase. Si queda horrible, es un costo económico, de tiempo de un equipo gigante, es mucha responsabilidad. Entonces siento que no, pero siempre hay detalles, siempre hay cosas que después vas al cine y ves y dices: “¡ay no!, mira, aquí está la corbata chueca”. Pero después, a mí me pasa que me relajo un poco, a menos que me salte mucho, porque digo ya está, o sea qué puedo hacer… ya está, listo, ya está entregado, lo hicimos, lo dimos todo.

Por ejemplo, por ahí hay una película que no voy a decir, había un polerón de un personaje que tenía que estar gastadito y le metí mucha mano y quedó como el gastado duro, se ve mucho y cada vez que lo veo es como: “¡No! ¿¡Por qué!?”, pero no le digo a nadie, o sea como que no digo “mira esta parte”, me quedo callado.

En Neruda, junto a Muriel Parra, fuiste su asistente de diseño y producción, ¿cómo fue tu trabajo en el aspecto del diseño de vestuario de época?, ¿cómo se estudió a Neruda para hacer lo más fiel posible a los diseños reales?

En Neruda (cinta de Pablo Larraín) éramos un equipo grande. No era el primer asistente de Muriel, pero sí era el que tenía mayor feedback con ella, porque en el fondo trabajábamos ya hace rato juntos. Hubo un estudio de armar carpetas y carpetas, ver imágenes, por ejemplo, yo busqué un librito de la historia de la moda en Chile, para leer un poquito cómo funcionaba la moda.

Empezamos a buscar imágenes, carabineros de la época, mujeres de la época, las mujeres pobres, las mujeres ricas de la época, todo en imágenes, muchas carpetas para ir viendo, y luego levantar una gran presentación para ver así queremos esto, esto y esto. Muchas fotos de Neruda, muchas de Delia del Carril, tratamos de llegar a algunas cositas como decisiones de color que hacía Muriel respecto a algunas prendas porque había fotos en blanco y negro.

En un momento hicimos pruebas de filtro, hicimos como unos tendederos llenos de telas de colores, mirábamos por la cámara qué colores funcionaba bien, qué colores se comía, por ejemplo, el verde se veía café, entonces había un problema ahí, tenías que diseñar pensando en el color que se iba a usar.

NERUDA.

A lo largo de tu trayectoria, has trabajado con grandes producciones en HBO, WARNER BROS, NETFLIX, AMAZON PRIME, entre varios otros… ¿Qué se siente haber trabajado con ellas?

Es raro, porque como que no lo siento, yo estoy en un periodo que cada oportunidad laboral se agradece. Yo todo lo agradezco, no miro de dónde viene, si está bien, si me interesa como proyecto lo tomo, he tenido la suerte de trabajar mucho tiempo sin parar y creo que es un indicio que he hecho la pega bien, porque tengo cierto talento o no sé, quien sabe… entonces cuando me enfrento a estas preguntas o cuando alguien me dice “mándame tu curriculum… oye trabajaste…” y yo sí, sí… como que no lo siento, no lo tengo como metido en mi cuerpo y digo “ay sí, trabaje…” como que me cuesta… son las oportunidades no más.

En un momento estuve trabajando en una película y me dicen “es el director de fotos de no sé qué, de Jurassic Park”, y yo: “mmm… qué bueno”. Es muy loco porque no me pasa, tengo una foto pegada acá que apenas se ve, que es yo con el Óscar en mi mano, el que se ganó Una mujer fantástica y quién iba a pensar que yo, que venía de Valpo, que trabajaba lavando platos, de repente con un Óscar, entonces como que no siento.

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También, junto a Muriel, fuiste codiseñador de la película Ema, ¿cómo fue el trabajo de vestuario?, ¿de qué sale la inspiración? Sabiendo que debía estar arraigado a lo urbano, pero también con una adecuación a los colores que se evidenciaron en la película.

Ema tuvo un proceso igual largo, antes de partir trabajando cien por ciento, Muriel fue a algunas reuniones con Pablo Larraín, en búsqueda del look, se hablaban de varias cosas, pero también mencionando: vas por aquí, vas por el reguetón, el trap… entonces, se hicieron pruebas anteriores a las pruebas formales, donde Pablo quería probar una cámara y pidió llevar un poco de vestuario para ir viendo cómo se veía este personaje, cómo funcionaba con esta ropa, con la otra, la cara de la actriz, qué color le funciona, qué no. Foteamos algunas cosas, armamos un perchero con Muriel que era como de todo un poco para ir probando y, luego de eso, fuimos pasando etapas de prueba, no hubo una, hubo varias pruebas de vestuarios. Sabíamos que la temática urbana conlleva colores que son fuertes, si hablamos del reguetón, el trap, generalmente son colores fuertes.

Así que nos abrimos, a lo que gustara en las pruebas, teníamos un perchero con un montón de ropa en ese momento: chaquetas plateadas, chaquetas de moto, con flecos, etc. de todo un poco para ir encontrando qué era lo que quería el director. Porque Pablo tenía, yo lo hablo desde mi sensación, como que había muchas cosas en la cabeza, pero también costaba sacarlas, decir ok, esto es, así me gusta, quiero ser súper específico, súper conceptual, quería ver, qué se le proponía y que le sugerían los cuerpos en esas ropas, en esos espacios.

Entonces fuimos probando, mandamos a hacer muchas cosas, de hecho, los petos de Ema son todos confecciones, que en un momento con Muriel fuimos a comprar telas y vemos qué hacemos, locos… y compramos las telas y vimos esa de leopardo y fue como: “podríamos hacer una polerita”, “podríamos hacer un enterito”, eran calzas y polera, como que yo sugería que en algún momento se pusiera eso completo, pero encima se pusiera ropa, entonces ahí íbamos viendo hasta qué extremo íbamos llegando, jugando… era eso. Luego de que abrimos un mundo de ropa, fuimos achicando, achicando hasta que llegamos a lo preciso.

También vimos muchas referencias de bailarines, niños en la calle, gente que uno conoce, fotos de fiesta, o de repente yo iba a una fiesta y veía a alguien y decía: “qué bien se ve ella con ese tipo de gorro, tengamos uno para probar…”. También, querían que no fuera una película, que, si bien es Valpo, también pude ser cualquier otra parte del mundo… es una película genérica, no un documental de Valpo, estamos haciendo una idea de algo, buscando un lugar bello y ya… así, partimos, con hartas dudas también, avanzando desde la creación, los recuerdos, de lo que vemos, la información que hay en Instagram, la gente; esos fueron nuestros grandes referentes.

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Y, por último, ahora con la serie El Presidente, que muestra el rol clave de Sergio Jadue en el ”FIFA Gate”, ¿podrías contarme más o menos lo que se viene?

Está bien entretenido, El Presidente es un proyecto que lo pensaron de esta forma: son capítulos, de los cuales, Muriel hacía el diseño de dos, yo hacía el diseño de dos… todo repartido, pero era una locura porque, al final, como que Muriel abrió los personajes en un momento, porque esta serie parte desde la historia de Jadue y cuenta desde que está en La Calera hasta que se vuelve súper millonario, entonces a Muriel le tocó plantear a los personajes un poco más caleranos, más normales, más de población, más de barrio y ahí me deja la pelota rebotando y yo tengo que pescarla y decir: “ya, a ver, espérate, cómo subimos un poquito más, pero que no suba tanto”, y después yo le dejaba la pelota rebotando a ella y tenía que subir un poquito más hasta lograr todo, muy loco… tengo muchas ganas de verlo, quiero ver como se ve.

Hay un personaje que a mí me gusta mucho, que es muy lúdico y que, si bien Jadue, para mi gusto, está más inclinado a la realidad, está su esposa que es Nene, que existe de verdad, pero ella está más ficcionada, entonces se vuelve súper interesante también ese personaje y hay otros personajes que están buenos.

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La Máquina Medio

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