Entrevistar es un arte. Dependiendo del objetivo que busque el periodista, mediante el diálogo con el entrevistado se puede desde entretener hasta informar al público. O también puede que las cosas no salgan como lo esperado. Y hay casos particulares en las entrevistas chilenas donde se refleja este enunciado.

Un periodista tiene la libertad de hacer la pregunta que quiera, así como el entrevistado tiene la libertad de contestarla o no. Pero, además, cualquier pregunta y cualquier respuesta tienen que ser hechas con respeto hacia la otra parte. A veces se cumplen estos principios, pero otras veces no.

Es por eso que para conmemorar el día de este noble oficio, en La Máquina hemos recopilado las entrevistas más inolvidables hechas en la televisión chilena.

Pastor Soto y Julio César Rodríguez (2017)

Un épico momento que dio pie a innumerables memes. Para entenderlo hay que ir un poco más atrás: el polémico pastor evangélico Javier Soto, famoso por sus agresivos y continuos ataques a la comunidad LGTBQ+, había acudido a una entrevista en un programa conducido por José Miguel Villouta, un periodista abiertamente homosexual. En el encuentro, Soto sacó una bandera, a primera vista la bandera del movimiento homosexual –después se supo que en realidad era la bandera andina o wiphala- y la pisoteó. La tensión escaló al grado de que la productora le pidió al pastor que se retirara del estudio.

Tras la polémica, el religioso accedió a otra entrevista, esta vez con el periodista Julio César Rodríguez. El emblemático comunicador le dijo sin filtro al pastor lo que todo Chile piensa de él. Pero, parafraseando al Mago Valdivia, lo hizo con respeto:

“Yo siento que usted queda como payaso, con respeto, pero queda como hueón, como tonto, como ignorante. Como que la gente lo ve así, como un imbécil, pastor. Usted se sienta en esa bandera y queda como imbécil. Entonces, ¿su corazón no le dice acaso ‘estoy haciendo algo mal’? ¿Su corazón no le dice ‘a lo mejor estoy fallando’? ¿La biblia no le entrega una señal? ‘¿seré hueón’, ‘¿seré un tonto’, ‘¿seré un idiota?’. ¿No hay una señal para usted? Con respeto, ah”, fue la inolvidable pregunta del periodista. Y el pastor, lejos de enojarse o ponerse a gritar, le contestó con toda la calma del mundo.

Gran ejemplo de una entrevista hecha “con respeto”. Quizás cómo será Julio César cuando se pone irrespetuoso…

José Piñera y Juan Manuel Astorga (2016)

Exministro de Augusto Pinochet, ex candidato presidencial, hermano del actual presidente de la República y, lo más importante de todo, padre del actual sistema de pensiones o AFPs.  Con ese currículum, el economista José Piñera volvió a Chile en medio de un intenso movimiento ciudadano en contra del sistema de ahorro previsional que impuso la dictadura hace ya cuarenta años.

Fueron meses de gestiones por parte del equipo del programa El Informante de TVN para que el economista rompiera el silencio. Si bien aceptó la invitación, puso sus condiciones: primero, que fuera una entrevista sin público y, segundo, que no se le preguntara por su familia (es un secreto a voces que Sebastián y José se odian a muerte desde chicos). Así y todo, don Pepe Piñera se irritó con la nota de introducción a la entrevista: dos minutos donde se mostraban imágenes de las multitudinarias marchas contra las AFPs y cuñas de expertos y políticos pidiendo su reforma. Una nota sesgada, en su opinión. A partir de ahí, el show fue de mal en peor.

A lo largo de la conversación, Piñera demostró una desconexión absoluta con la realidad: defendió sin tapujos al “presidente Pinochet” y tiró flores al modelo económico implantado por el régimen. Sobre su sistema de pensiones, reconoció que no era perfecto, pero sí “perfectible” y lo comparó constantemente con un Mercedes Benz. Ninguneó a las masivas marchas y a los expertos que criticaban al sistema. A él sólo le importaban las cifras, tanto que leyó siete veces (sí, siete) una carta de la AFP Hábitat donde se sostenía que “los hombres que han cotizado por 30 años o más, tienen pensiones en promedio superiores a los $650.000”.

Finalmente, se rehusó a contestar las preguntas de Juan Manuel Astorga, acusando al canal de sesgo político y enfrascándose en una tensa discusión con el periodista. Si bien el mismo Astorga la considera su peor entrevista –varios dijeron que “se lo comió José Piñera”-, lo cierto es que, en retrospectiva, ha sido quizás la más trascendental que ha hecho: sirvió para desnudar al maniático creador del polémico sistema, un hombre anclado en los años 80’s e indiferente a la miseria de miles de personas- 80% de los jubilados recibe una pensión menor al salario mínimo. Pero como demostró don Pepe, las cifras son interpretables-. Lejos de contribuir al debate, José Piñera solo le echó más leña al fuego. Su controversial entrevista fue parodiada por Stefan Kramer y hasta por WOM.Y es que su característica forma de hablar (prepotente y con la papa en la boca) es inconfundible.

31 Minutos y Buenos días a todos: ¿Quién entrevista a quién? (2008)

Hoy una entrevista de culto. No solo porque incluyó el insólito crossover del mítico programa de marionetas 31 Minutos y el matinal de TVN, sino que también porque contó con la participación del difunto Felipe Camiroaga.

Los renombrados periodistas Tulio Triviño y Juan Carlos Bodoque fueron invitados al programa Buenos días a todos para hablar del estreno de su película, pero aburridos de contestar entrevistas, los profesionales de las comunicaciones dieron vuelta las reglas del juego y entrevistaron a los animadores Felipe Camiroaga y Tonka Tomicic con el “Cuestionario de preguntas incómodas de 31 Minutos”.

La conversación versó sobre política, infidelidad y hasta un intenso coqueteo –más explícito que en la entrevista entre Menem y Bolocco- entre el conejo ambientalista y la animadora; y algo de onda entre Tulio y Felipito también. Simplemente imperdible:

Fernando Flores (2005)

Exministro de Salvador Allende y, en ese minuto, senador del Partido por la Democracia (PPD), Fernando Flores fue uno de los símbolos del socialismo renovado y de la extinta Concertación.

En una entrevista en el programa Frente Regional, del Canal 9 de Concepción, un periodista le hizo una incómoda pregunta: “Usted fue ministro de la Unidad Popular y muy ligado a las políticas estatistas de aquella época, pero cuando usted viaja a hacer campaña electoral, usted lo hace en un avión privado. ¿Dónde se le pierde esta terminología estatista?”.

Notoriamente irritado por la pregunta, el senador le respondió: “Lo que no me gusta de los periodistas jóvenes como tú es que empiezan a hacer preguntas muy triviales…”. Cruzaron un par de palabras más y pocos segundos después el parlamentario se paró, se sacó el micrófono y se fue.

Una pregunta que muchos chilenos se siguen haciendo con la vieja izquierda, en todo caso. Y que sigue sin respuesta.

Jorge González en conferencia de prensa (2003)

La emblemática banda de los 80’s, Los Prisioneros, tuvo desde sus inicios continuos conflictos entre el cerebro de la agrupación, Jorge González, y el guitarrista Claudio Narea. Allá por el 2003, Narea volvió a dejar la banda y publicó una carta abierta donde se refería a las razones de su partida.

En este contexto, el conjunto organizó una conferencia de prensa para presentar a Álvaro Henríquez, ex miembro de Los Tres y nuevo reemplazo de Claudio Narea. No obstante, la mayoría de los reporteros preguntaron por Narea.

Al respecto, González solo dijo que tenían un acuerdo de caballeros para no volver a referirse al asunto. “Los cahuines, las mentiras, no van a correr por parte de nosotros”, declaró el músico. Los periodistas insistieron y el cantautor solo contestaba con ingeniosas evasivas. “Pa´ la teleserie, la señora de Álvaro –en ese entonces, la actriz Mariana Loyola- trabaja en una teleserie súper buena…”, dijo entre otras cosas.

Finalmente, ante la insistencia del tema, González explotó y dijo: “¡Dale con la carta de Claudio Narea!”, tiró los micrófonos al piso y se retiró. Uno de los momentos más recordados del irreverente Jorge González, un músico tan querido como odiado.

Como dato freak, el tenso momento cuenta con una parodia en la película Fuerzas Especiales 2.

Augusto Pinochet y Eduardo Bonvallet (1997)

El difunto futbolista Eduardo Bonvallet, alias “El Gurú”, es recordado por su irascible y deslenguada personalidad, que lo convirtió en uno de los comentaristas de deportes más conocidos del país. Pero, por supuesto, también es recordado por su entrevista al exdictador Augusto Pinochet.

Era 1997, Pinochet seguía siendo comandante en jefe del Ejército –un año después pasó a ser senador vitalicio-, y Bonvallet probaba nuevos rumbos como entrevistador en su programa del canal Red, Noche de Bomba. La icónica entrevista se llevó a cabo en la casa del general en Lo Curro, con cuadros de O´Higgins y de Pinochet de fondo. El registro parte con el comunicador mirando a la cámara y diciendo “este programa va dedicado a toda la juventud para que conozca un poco más sobre el éxito, el coraje y la disciplina de quien yo me siento tan orgulloso y, además, nunca se olviden, todo lo que uno pretende lo consigue”.

La última frase no era gratuita: Bonvallet persiguió un año a Pinochet para que le diera la entrevista. Y no era el único, todos los medios nacionales y hasta la BBC, estaban detrás de los pasos del general. “¿Quién no quería entrevistarlo? Era un golazo y lo logró un pelotero (…) ¡lo entrevisté yo! y gané 7:3”, rememoró Bonvallet en un programa del mismo canal muchos años después. Y no era chiste, después de su emisión vendieron la entrevista a la BBC.

La conversación no tocó la contingencia ni incluyó preguntas difíciles, sino que partió con la infancia de don Augusto y recorrió toda su vida hasta la dicta, ejem… Gobierno Militar. A primera vista, todo indica que el entrevistador era un pinochetista acérrimo, pero él mismo lo negó durante la entrevista. “Tengo una contradicción enorme por el amor a las fuerzas armadas, a mi país y a mi madre, mi madre que fue una mujer socialista, que fue aprehendida y detenida, exiliada», confesó el Gurú.

Bonvallet siempre negó ser pinochetista. Se escudaba diciendo que su objetivo era entrevistar al personaje más importante –la comunista Gladys Marín también pasó por su programa, a pesar de que estaba vetada de la televisión-. Según confió el exfutbolista, el ´88 votó por el No y después de eso votó por candidatos de la Concertación y de la derecha. ¿Chaquetero, chamullento, amarillo…? Lo único claro es que el Bomba era muy dogmático cada vez que abría la boca y tiraba dardos contra todo y contra todos. Salvo cuando entrevistaba, ahí era todo un caballero, siempre.

Así y todo, el Gurú es recordado con cariño por la mayoría de los televidentes. Si bien no se hizo famoso como futbolista, sin duda su mayor éxito fue el gol de media cancha que metió entrevistando al Tatita.

Ricardo Lagos y Raquel Correa (1988)

Abril de 1988. Era la antesala del plebiscito que definiría la continuidad o no de Pinochet al mando del país. La dictadura se vio obligada a abrir ciertos espacios de discusión política y uno de ellos fue el programa De cara al país, de Canal 13, conducido por la reputada periodista Raquel Correa.

Uno de sus invitados fue el, en ese entonces, dirigente socialista Ricardo Lagos, quien partió criticando que en 1980 Pinochet había prometido que no sería candidato el ’88, cosa de la cual se desdijo. “Ahora le promete al país otros ocho años con torturas, con asesinatos, con violación a los derechos humanos. Me parece inadmisible que un chileno tenga tanta ambición de poder, de pretender estar ¡veinticinco años en el poder! Chileno alguno nunca ha estado así”, acusó, apuntando con su dedo a la cámara. “Usted me va a excusar, Raquel ¡hablo por quince años de silencio!”, dijo entremedio a la periodista, quien trató inicialmente de calmarlo.

Hoy nos puede parecer lo más cotidiano del mundo que un político increpe al jefe de Estado en televisión, pero en esa época no lo era. Con la dictadura controlando los medios de comunicación, era la primera vez en quince años que se escuchaba a alguien, en vivo y en directo, desafiar a Pinochet. Ricardo Lagos ya había sido detenido por la dictadura anteriormente y su familia temió que lo volvieran a hacer. Aun más, se dice que Pinochet pensó en sacar a los tanques a la calle tras ver la entrevista y La Moneda inició acciones por lo que consideraban “un ataque contra el presidente”.

Por suerte el asunto no pasó a mayores, pero ese gesto, el dedazo de Lagos, se convirtió en el sello del futuro presidente. Permitió posicionarlo a él como líder y a su naciente partido, el PPD.

BONUS: Lucho Jara y Robbie Williams (2004)

No es periodista y técnicamente ni se realizó la entrevista, pero este momento no podía faltar. Para algunos La voz de Chile, para otros el animador más ridículo y engreído de la televisión, el gran Lucho Jara se ha caracterizado por protagonizar momentos bastante llamativos en su extensa carrera televisiva. El más recordado, sin lugar a dudas, es su fallida entrevista al cantante británico Robbie Williams.

En su programa Mucho Lucho, el intérprete de “Un golpe de suerte” tenía la tarea de entrevistar a su par anglosajón. Pero el precario inglés de Lucho Jara entorpeció a tal grado la conversación, que antes de la primera pregunta, Williams se paró y se fue.

Hace poco le preguntaron al británico por su encuentro con Lucho Jara y él apenas se acordaba. “Es un problema porque yo no hablo español y no creo que él hablara inglés. Eso es importante cuando haces una entrevista. Es cómico”, dijo entre risas. Quien claramente no ha olvidado ese momento, fue Jara. Un golpe de mala suerte, qué duda cabe.

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