Reseña de AC/DC en Chile: El espíritu del rock encarnado de una espera que tomó 29 años

29 años, 4 meses y 17 días pasaron desde la última vez que AC/DC pisó suelo nacional —pero quién está contando, ¿verdad?— y cada segundo de espera valió la pena.

Armados de sus más grandes éxitos, la banda liderada por Angus Young dio un espectáculo inolvidable que será difícil de olvidar para todos los fans que repletaron el Parque Estadio Nacional la noche de este 11 de marzo. Un show lleno de energía y de adrenalina que pasamos a detallar en La Máquina.

El Ambiente

Si hay algo que caracteriza a los fans de la banda australiana, es la pasión y en este concierto lo hicieron notar a cabalidad.

Desde las escaleras de salida del metro Estadio Nacional se sentía la sensación de que esta noche, sería de esas históricas en Ñuñoa.

Fuera, los comerciantes que vendían esos “cachos” rojos que se iluminan con una tenue luz, debieron hacerse buena plata porque, al entrar al recinto, esas mismas luces iluminaban miles de cabezas que esperaban impacientes el comienzo del show.

En la previa, esa espera se hizo mucho más explosiva cuando salieron a escena los miembros de The Pretty Reckless con un show que conectó bien con la audiencia gracias a su potencia. La misma servirá como antesala al plato fuerte.

La noche hacía que los cuernos destacaran aún más entre el público que impaciente, entre no se lograba decidir si silbar por la impaciencia o corear “Breaking the Law” (Judas Priest), uno de los tantos temas que sonaron por los parlantes para amenizar la espera. 

Pasadas las 9.30 de la noche, la música se cortó, las luces se apagaron y las pantallas del escenario mostraban una animación en la que un auto recorría distintos lugares hasta llegar al Estadio Nacional. La expectativa creció, hasta estallar en gritos, saltos, festejos y, obviamente, cantos cuando los 5 integrantes de AC/DC aparecieron en el escenario.

Un escenario gigantes, con una pantalla central y dos laterales, mostraban cada momento del show, mientras que arriba, colando desde el techo, una campana que será protagonista más adelantes. Hacia el público, por el centro, una gran pasarela que terminaba en una tarima que se levantaría en uno de los momentos más épicos de la noche.

El público extasiado, saltaba y cantaba, mientras algunos aprovechaban estas instancias para colarse y lograr un mejor lugar. Un show que fue coreado casi en su totalidad y en el que el público estuvo a la altura.

Créditos: Andie Borie y DG Medios.

Fueron 30 años sin AC/DC

Cuando el eterno estudiante, vestido con su uniforme y boina roja, además de camisa blanca con corbata y zapatos negros, salió a escena corriendo a sus 70 años (!!), con los primeros acordes de If You Want Blood (You’ve Got It) todos esos años quedaron saldados.

Aunque la primera explosión real del público fue con la segunda canción, algo conocida, llamada Back in Black, en un momento que solo se podría definir como catártico.

Uno de los momentos más importantes de la noche, ocurrió en la quinta canción, cuando el riff de Thunderstruck hizo que todo el público volviera a saltar.

Angus Young es la representación del rock en su estado más bestial. Cada riff, cada solo, cada acorde y cada movimiento —porque vaya que se mueve el abuelo— está hecho con tanta energía que no queda más admirar a una persona que lleva más de 50 años dedicados a esto.

Quien también es parte fundamental y protagónica del show, es su partner Brian Johnson quien a sus 78 (qué??) es el complemento perfecto para crear una dupla histórica de la historia del rock quienes interpretaron de manera magistral uno de los temas cumbres de esta noche, la cual también tuvo el protagonismo de esa campana colgada desde el techo y que, por esta canción, comenzó a bajar lentamente. Obviamente hablo de Hells Bells.

Créditos: Andie Borie y DG Medios.

Shoot the Thrill, Dirty Deeds Done Dirt Cheap, High Voltage, Whole Lotta Rosie sonaron casi seguidas demostrando la demoledora baraja de éxitos de la banda.

El momento más ovacionado de la noche, ocurrió en medio de la canción que terminaba la primera parte del show, previo al encore, cuando Angus Young, en Let There Be Rock, hizo un solo de guitarra tan largo, que pareciera que la canción dura 20 minutos. Es aquí donde el guitarrista demuestra toda su maestría y sentido del show, cuando se acercó a la tarima para, primero, manejar al público al ritmo de su Gibson SG y luego, hacer que la tarima comience a subir mientras él se tira de espalda para acostarse mientras no deja de hacer su solo de guitarra. Por supuesto que esto está acompañado de explosiones de confeti y humo —para más placer—. Luego corrió al segundo piso del escenario para volver a manejar al público con su guitarra. Al terminar la canción, con su ovación correspondiente, los ojos rojos de Young, miraban con satisfacción a un público rendido a sus pies.

Luego, al volver al escenario, la banda interpretó uno de sus clásicos más explosivos (jeje), TNT, para finalizar el concierto, con show pirotécnico incluído, con For Those About to Rock (We Salute You) en un concierto que duró alrededor de 2 horas.

La banda, está compuesta por los ya mencionados —e históricos— Angus Young en guitarra principal, Brian Johnson en voz, Stevie Young —sobrino de Angus y del fallecido Malcom— en guitarra rítmica, Chris Chaney en bajo —reemplazando al histórico Cliff Williams, quien se retiró de las giras— y Matt Laug en batería.

Créditos: Andie Borie y DG Medios.

Setlist de AC/DC en Chile (11 de marzo, 2026)

If You Want Blood (You’ve Got It)
Back in Black
Demon Fire
Shot Down in Flames
Thunderstruck
Have a Drink on Me
Hells Bells
Shot in the Dark
Stiff Upper Lip
Highway to Hell
Shoot to Thrill
Sin City
Jailbreak
Dirty Deeds Done Dirt Cheap
High Voltage
Riff Raff
You Shook Me All Night Long

Whole Lotta Rosie
Let There Be Rock

Encore
T.N.T.
For Those About to Rock (We Salute You) 

Créditos: Andie Borie y DG Medios.

A esto se llama “El espíritu del rock”

Puede que la voz de Brian Johnson ya no alcance cada nota con la misma precisión de hace cuarenta años. Puede que los dedos de Angus Young ya no sean tan precisos como antes. Pero si algo demostró esta noche en el Parque Estadio Nacional es que AC/DC nunca se trató de perfección. Siempre se trató de otra cosa.

AC/DC es energía, actitud, ese espíritu primitivo del rock que nunca buscó sonar impecable o limpio, sino que intentó siempre hacer que miles de personas salten al mismo tiempo mientras un riff atraviesa sus orejas. Después de casi tres décadas de espera, lo que la banda australiana vino a entregar a Chile no fue esa nostalgia que algunos compran, ni tampoco una demostración técnica porque no tienen nada que demostrar.

Vino a entregar algo mucho sincero y poderoso. AC/DC hoy nos entregó rock and roll en su estado más puro.

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