Mon Laferte tiene una gran facultad que no todos los artistas poseen: poder transitar por distintos estilos, ritmos y momentos. Poder pasar de una balada, caminar por una rumba hasta llegar al pop industrial que muchos siguen. Su sexto disco de estudio llamado, justamente, «Seis», es Mon Laferte en esencia y la representación más fiel a lo dicho.

Con un comienzo desgarrador con uno de sus primeros sencillos «Se me va a quemar el corazón», Mon Laferte y su «Seis» demuestran que, si bien su esencia musical no ha mutado extremadamente, hay una intención de indagar por las entrañas de la música mexicana, sus glorificantes y, a la vez, deprimentes líricas y sonidos que permean a una nación que realmente ama sus raíces artísticas. Mon supo apuntar a ese punto.

Por otro lado, el amor y el desamor, como lo fue con sus álbumes previos, son el flujo constante de sus composiciones. Sin embargo, en canciones como «La Mujer», junto a Gloria Trevi, o «Calaveras» el foco va más allá de eso: el empoderamiento femenino de una forma directa y sin tapujos, elemento que Trevi, curiosamente, viene desarrollando desde sus alborotados años ochenta.

Hay melodías como «La Democracia» o «Esta morra no se vende» que cumplen con abrir el bagaje melódico de Mon Laferte en «Seis». Asimismo, en «Aunque te mueras por volver» hay una suerte de cercanía con sonidos más clásicos de icónicas agrupaciones chilenas como Los Ángeles Negros, mas con un enfoque más lúgubre, oscuro y profundo.

La colaboración que adorna de mejor manera la «esencia mexicana» de este disco es, sin duda, «Que se sepa nuestro amor», compartiendo voces con el incombustible Alejandro Fernández.

Como indica el comunicado del lanzamiento: «Seis tiene una cadencia particular de canciones que nacieron o se despabilaron en la pandemia. Hubo tiempo de peinar con cuidado las palabras, de hacer este disco sin apuros y aprovechar la intimidad de algunas convivencias. La pandemia también se palpa en emociones más densas de incertidumbre y desesperanza. Este tiempo raro también ha implicado que de permitírselo uno termina por indagar e ir hasta el fondo de los sentimientos. No queda más que acariciar la vulnerabilidad».

Sin embargo, esta «búsqueda pandémica» fue más bien un respiro en la carrera de Mon Laferte en su «Seis», ya que hace vislumbrar el interminable talento no solo de la chilena, sino también de sus productores, compositores y músicos.

¿Está Mon Laferte en su mejor momento musical? Sí y no. Sí, porque está demostrando su versatilidad como música, lo cual es relevante en una industria que está cada vez más cancina con la creatividad. Y no, porque si así fuera, estaríamos viendo una caída de la artista nacional del momento. Y no queremos eso.

«Seis» es eso: Mon Laferte siendo Mon Laferte, con un tequila en la mesa, una guitarra lacónica en el fondo y un par de bailes jocosos en el ambiente.

Puedes escuchar el disco completo acá:

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