“Toy Story 5” es una entrega que sorprende al esquivar el fantasma del fracaso y abrazar la autocrítica generacional. Análisis en La Máquina.
No es sorpresa para nadie que una parte importante del público mirará esta cinta con escepticismo. Para muchos —incluyéndome— la saga alcanzó su cierre perfecto en la tercera entrega. Entonces, ¿qué es lo que tiene de especial “Toy Story 5” y cuál es la verdadera razón de su existencia?
En Revista La Máquina te contamos qué tal nos pareció el segundo largometraje animado de Pixar en lo que va del año tras “Hoppers”.
“Toy Story 5” llega a todos los cines este jueves 18 de junio.
Juguetes vs algoritmos: ¿De qué va esta entrega?
Sin entrar en el terreno de los espóilers, la trama nos reencuentra con Bonnie, la tierna niña que adoptó al grupo en la tercera película. En esta ocasión, ante sus evidentes dificultades para hacer amigos en el mundo real, sus padres toman la cuestionable decisión de regalarle una LilyPad: una tableta con forma de rana que absorbe por completo la atención de la pequeña. Es aquí donde comienza el conflicto, con nuestros queridos juguetes haciendo lo imposible por rescatar a su niña de las garras de la adicción digital.
Si bien la premisa arranca con este choque tecnológico, el guion se toma la libertad de dar varios giros argumentales interesantes. En el plano individual, Jessie se lleva por lejos el mejor arco de personaje. La vaquerita se comporta inicialmente como una baby boomer que detesta la tecnología, pero el viaje la obliga a usarla a su favor, permitiéndole reconectar con sus raíces y con el recuerdo de su primera dueña, Emily.

Voces experimentadas y un ejército espacial en “Toy Story 5”
Mientras Jessie lidera la narrativa, el resto de los personajes clásicos pasa a un plano más secundario, dejando destellos de protagonismo para Woody y Buzz Lightyear. Un detalle imperdible para quienes disfrutan de su versión original en inglés es el evidente paso del tiempo en las voces de Tom Hanks, Tim Allen y Joan Cusack. Se nota el peso de los años, algo completamente natural e incluso nostálgico si pensamos que ya han pasado tres décadas desde el estreno de la Toy Story original (1995).

Hay una aparición de Bad Bunny, pero si no te avisan, pasa totalmente desapercibido.
De hecho, la cinta nos recuerda sutilmente que el show televisivo de Woody y el Capataz data de 1955; estos juguetes tienen mucha historia sobre sus hombros.
Como es costumbre, la franquicia introduce caras nuevas (humanos y juguetes por igual) que acompañan a Jessie en su travesía, aunque queda la duda de si serán completamente olvidados en caso de una hipotética sexta parte.
Sin embargo, quienes se roban la película en cada aparición son un ejército de 50 Buzz Lightyears. Sus escenas son tan divertidas que bien podrían haber funcionado como un cortometraje independiente brillante.
Además, para los fanáticos de la continuidad, el filme se toma el tiempo de responder —aunque sea de forma vaga— a una de las grandes incógnitas de la saga: por qué el Buzz original se congelaba ante la presencia de Andy en la primera película si juraba ser un guardián espacial real y no un juguete.
Entre el hiperrealismo y la magia de la animación
Cuando se trata de Pixar, la excelencia técnica está garantizada, pero “Toy Story 5” vuelve a abrir un debate necesario sobre el estilo visual. Por momentos, el estudio parece obsesionarse con un hiperrealismo extremo, buscando que se note hasta el más mínimo poro o textura en los rostros de personajes que son, evidentemente, caricaturas.
La animación nació para hacer realidad nuestras ideas más locas sin las limitaciones del mundo real; apostar tanto por lo fotorrealista puede hacer que se pierda un poco esa chispa mágica.
Por fortuna, el largometraje compensa esto en las secuencias donde los personajes usan su imaginación para jugar. Es ahí donde la pantalla estalla en contraste y experimentación, recordándonos el verdadero potencial creativo del estudio.

”Toy Story 5″ es mejor de lo esperado
Para concluir, considero que esta cinta es notablemente superior a “Toy Story 4” (aunque, seamos honestos, la vara no estaba muy alta). La película sorprende gratamente al apelar de forma inteligente a la nostalgia a través del pasado de Jessie.
¿La saga debió terminar en la tercera película? Sí, y es evidente que la motivación principal de los estudios sigue siendo económica. Pero si quieres ir al cine, pasar un rato sumamente entretenido y justificar el valor de la entrada, créeme que esta quinta entrega vale totalmente la pena.
“Toy Story 5” llega a todos los cines este jueves 18 de junio.












