Daniel Muñoz y Sergio Castro hablan sobre “Mil pedazos”, el cine regional, la descentralización y los desafíos de la cultura en Chile.
Hace algunos días y en el marco del estreno en salas de cine de la película chilena “Mil pedazos”, en La Máquina pudimos conversar con Sergio Castro-San Martín y Daniel Muñoz, director y protagonista, respectivamente.
La cinta trata sobre una familia que va a pasar unas vacaciones y en el trayecto sufren un trágico accidente. Ahí es cuando Miguel comienza un viaje para salvar a su hija y también a su esposa, quien esta gravemente herida.
Hablamos acerca de la producción, lo importante que era realizar una película íntegramente en una provincia y cómo el Fondo de Fomento Audiovisual ayudó a la realización de la cinta, en plena época de recortes en el sector cultural.
Sobre los referentes para traer ésta historia a la pantalla grande, Sergio afirmó: “En la época de la pandemia comencé a leer a una filósofa y sus ensayos sobre la muerte, siempre desde el lado de los muertos. Y lo que dice ella es que los muertos son como geógrafos y nos hacen mover. Y eso me caló muy hondo y tiene mucho sentido. Y de ahí fui construyendo una historia que tenía mucho que ver con la naturaleza y también con el cine que yo consumo, cine indio, cine del Europa del Este y cine latinoamericano”.
Sobre el mito del ermitaño de las Chilcas y la importancia que tiene para el filme, el cineasta aseguró: “No es un mito, es una historia real. Cuando viajaba al norte mis papás me contaban acerca de este hombre al que le dejábamos comida y estaba muy solo. Y tenía muchas ganas de contar cómo éste hombre se quedó solo. En la pandemia volví a conectar con ésta historia y mis ganas de traerla a escena”.
Sobre la construcción de su personaje, Daniel Muñoz explica: “Construí al personaje desde el final y eso fue muy interesante. Y lo más interesante fue explorarlo a través del silencio, de construir momentos sin palabras, de depender de la ayuda del director. Sergio me lo presentó de a poco y el instinto también fue importante además de la locación. La locación fue muy importante para construirlo y me hizo preguntar el porqué a este personaje le gustaría vivir aquí.”
Sergio complementa asegurando: “Daniel siempre estuvo considerado en el proyecto y era muy importante para mí sacarlo de su zona de comfort y me obsesioné con la expresividad y la mirada de Daniel que era muy importante para el personaje y eso se vio reflejado en muchas escenas”.

Sobre el norte de Chile y la importancia de la descentralización del cine chileno, tanto Daniel Muñoz como Sergio afirman: “Es clave. Hay que descentralizar para tener un buen equilibrio y eso es clave para tener un cine chileno sano. El gran pecado de este pais ha sido centralizarlo todo y necesitamos apoyo para contar historias desde las regiones. Esta historia es de nivel internacional y es de provincia. Es importante apoyar estas iniciativas”.
Sergio continúa y añade: “Antes de tener la historia ya queríamos grabarla afuera, con poco elenco y grabarla fuera de Santiago y con una productora regional. Ahí fue naciendo todo y generó economía para la región. Hace crecer toda la industria”.
Sobre la adversidad de grabar en el norte, afirman: “Grabamos la película en invierno y nos tocó diluvio y todo estábamos trabajando para llegar al set. Tanto así que el primer día Daniel no pudo llegar a la locación y perdimos un día de rodaje, lo que fue mucho. Pero todo fue muy horizontal, todo fue muy colectivo y eso se traspasa cuando la ve. Y esto habla del inmenso trabajo de la película. El trabajo del artista es gigantesco para quienes sugieren que los artistas no trabajan. El resultado final es producto de un trabajo lleno de obstáculos y lleno de vocación de parte del equipo”,
Y también hablamos de los recortes culturales y del Fondo de Fomento Audiovisual; sobre ello, Daniel Muñoz y Sergio aseguran: “Este es el primer largometraje de ficción que ganó un fondo regional y eso es algo histórico para la región. Eso tiene que ver con la importancia de la cultura en la economía para un país y al nuevo gobierno hay que hablarle de que esto genera economía y trabajo. Chile es una familia y si los padres no se preocupan por los hijos no se van a desarrollar. Claro, si cada uno se las arregla solo estamos creando sociedades egoístas, llenos de ermitaños. Eso es clave, sino nos comenzamos a preguntar si existe un país cariñoso o uno resentido. Es clave tener ésta conversación”.
“Mil pedazos” está disponibles en salas de cine de Chile.












