Francisco “Pancho” Melo, de su anecdótico paso por ‘Cachureos’ a la crisis de TVN: “No siento que nos hayan abandonado, pero hubo decisiones equivocadas”

El reconocido actor chileno Francisco “Pancho” Melo dialogó en La Cultura en Portada de La Máquina sobre su historia, la crisis de TVN y su nuevo camino como creador de contenidos.

Fotos por Simonne Cifuentes y Catalina Navarro.

No todos los actores debutan con un papel memorable. Algunos empiezan con una escena icónica. Otros, con un casting que cambia todo. Francisco Melo, en cambio, comenzó su historia televisiva interpretando a Jesús en un programa infantil… y cobrando con un peluche.

No es una metáfora. Es literal.

La imagen —un joven actor caminando con una jirafa de felpa como pago— parece sacada de una comedia absurda, pero en realidad funciona como un punto de partida perfecto para entender una carrera que nunca ha seguido el camino esperado. Porque si algo define a Melo no es el éxito inmediato, sino la incertidumbre: decisiones que no sabe explicar, personajes que lo desbordan y una industria que cambió mientras él aprendía a moverse dentro de ella.

Siento que algo me golpeó el hombro y me dijo: ‘no es por acá’”, dice sobre el momento en que abandonó la ingeniería para lanzarse a la actuación, sin garantías y con más dudas que certezas.

Desde ese salto —tan intuitivo como arriesgado— hasta convertirse en uno de los rostros más reconocibles de la ficción chilena, su recorrido ha estado marcado por el ensayo y error, por el rechazo y por una idea que atraviesa toda la conversación: actuar no es solo interpretar, es exponerse.

En medio de una industria audiovisual en constante transformación, donde la televisión perdió su lugar central y las plataformas digitales redefinieron las reglas del juego, Francisco Melo se detiene a mirar su propia trayectoria con perspectiva. En conversación con La Cultura en Portada, podcast de La Máquina, el actor repasa sus inicios, reflexiona sobre los cambios en la televisión chilena, analiza el presente de la cultura en el país y aborda, sin filtros, las dificultades de vivir del arte.

Hay una escena que resume bastante bien su trayectoria: su primer trabajo en televisión no fue una teleserie, ni un papel relevante, ni mucho menos un debut glamoroso. Fue en Cachureos. Interpretó a Jesús… y le pagaron con un peluche.

Ese fue mi primer sueldo… una jirafa que después ni siquiera era jirafa”, recuerda entre risas.

Lejos de ser una anécdota menor, ese momento condensa algo que atraviesa toda su carrera: la precariedad inicial, la incertidumbre constante y una vocación que no responde a la lógica.

Porque Melo no estaba destinado —al menos en apariencia— a ser actor. Venía de la ingeniería, del mundo práctico, de “arreglar cosas”.

Yo no pensaba ser actor. Nunca estuvo en mi imaginario”, admite.

El cambio no fue progresivo ni planificado. Fue abrupto, casi inexplicable.

Siento que algo me golpeó el hombro y me dijo: ‘no es por acá’”.

Francisco "Pancho" Melo en La Cultura en Portada de Revista La Máquina
Francisco “Pancho” Melo en La Cultura en Portada de Revista La Máquina

Del rechazo al oficio: “Fui a miles de casting y no quedaba”

Si hay algo que el actor desmonta rápidamente es la idea del talento como camino directo al éxito. Su entrada a la televisión fue más bien una seguidilla de frustraciones.

Iba a casting y no quedaba… y no quedaba”.

En paralelo, hacía de todo: clases, teatro, trabajos esporádicos. Un escenario que, según reconoce, sigue siendo la norma para la mayoría de quienes optan por el arte en Chile.

Ser artista en Chile es difícil… yo soy una excepción a la regla”.

La frase no es casual. Melo insiste en que su estabilidad económica no representa la realidad del sector. Y lo refuerza con una advertencia directa: la vocación no garantiza sustento.

Francisco "Pancho" Melo en La Cultura en Portada de Revista La Máquina
Francisco “Pancho” Melo en La Cultura en Portada de Revista La Máquina

El punto de quiebre de la TV chilena: “Algo se quebró”

Desde dentro de la industria, Melo identifica momentos clave en la transformación de la televisión. Uno de ellos, inesperado:

La muerte del equipo de Buenos Días a Todos marcó un punto de inflexión… algo se quebró”.

A partir de ahí, describe una cadena de decisiones, cambios de liderazgo y transformaciones del mercado que terminaron debilitando las áreas dramáticas.

Pero evita el discurso victimista:

No siento que nos hayan abandonado… pero sí hubo decisiones equivocadas y cambios estructurales”.

El problema, para él, no es solo interno. Es también cultural y tecnológico: el público cambió, los hábitos cambiaron y la televisión dejó de ser el centro.

Francisco "Pancho" Melo en La Cultura en Portada de Revista La Máquina
Francisco “Pancho” Melo en La Cultura en Portada de Revista La Máquina

Streaming, redes y formatos fugaces: “No sabemos qué viene en cinco años”

Lejos de demonizar las nuevas plataformas, Melo observa el fenómeno con curiosidad.

Hoy hay acceso infinito a contenido… hay cosas muy buenas y muy malas”.

Lo que le parece realmente relevante no es la calidad en sí, sino la transformación del lenguaje audiovisual.

Los soportes están cambiando y nos obligan a modificar cómo contamos historias”.

Y lanza una idea que resume el momento actual: la incertidumbre total.

No sabemos qué formato va a existir en cinco años”.

Francisco "Pancho" Melo en La Cultura en Portada de Revista La Máquina
Francisco “Pancho” Melo en La Cultura en Portada de Revista La Máquina

El fenómeno “Padrino” y su inesperado salto a las redes

Si hay algo que conecta a Melo con nuevas audiencias, es su viralización como “El Padrino”. Un fenómeno que, según él, nunca buscó.

Yo no sabía que existían esos videos… y de repente era el padrino”.

Su entrada a TikTok no fue orgánica, sino estratégica: potenciar la promoción de la película Oro Amargo. Sin embargo, el resultado superó cualquier expectativa.

Funcionó mejor de lo que imaginábamos… me abrió un mundo nuevo”.

Eso sí, también reconoce la otra cara: la exigencia constante de generar contenido.

Es como alimentar un monstruo que siempre pide más”.

Francisco "Pancho" Melo en La Cultura en Portada de Revista La Máquina
Francisco “Pancho” Melo en La Cultura en Portada de Revista La Máquina

Actuar desde uno mismo: “El corazón del personaje es el tuyo”

Uno de los puntos más profundos de la conversación aparece cuando reflexiona sobre su método actoral. Melo no cree en una separación radical entre actor y personaje.

El corazón de los personajes es tu corazón”.

Desde el tímido Diógenes hasta personajes más intensos como Raimundo, todos tienen algo de él. Incluso en sus contradicciones.

Uno interpreta distintos roles todo el día… entonces, ¿quién es uno realmente?”.

La actuación, más que una máscara, aparece como una amplificación de lo propio.

Francisco "Pancho" Melo en La Cultura en Portada de Revista La Máquina
Francisco “Pancho” Melo en La Cultura en Portada de Revista La Máquina

Escenas que marcan: emoción y desborde

A nivel personal, reconoce que uno de sus mayores desafíos como actor ha sido conectar con la emoción.

Me cuesta bajar las capas… entrar en la emoción”.

Sin embargo, recuerda una escena en Pampa Ilusión donde algo cambió:

Me desbordé… fue un punto de inflexión para mí”.

En el otro extremo, está la intensidad del “Padrino”, una escena que —sin saberlo— se transformaría en ícono.

No imaginé que iba a tener ese impacto… hasta hoy la gente la recrea”.

Francisco "Pancho" Melo en La Cultura en Portada de Revista La Máquina
Francisco “Pancho” Melo en La Cultura en Portada de Revista La Máquina

Cultura y política: “Había una expectativa alta… y quedó al debe”

Melo también se adentra en el debate cultural y político, sin caer en discursos panfletarios. Sobre el último gobierno, es claro:

Había una expectativa alta… y creo que quedó al debe”.

Más allá de medidas puntuales, su crítica apunta a algo más estructural: la cultura sigue siendo secundaria.

La cultura no está dentro de las prioridades… y eso es un problema país”.

Y plantea un punto clave: el arte no es un lujo, sino una herramienta formativa.

Francisco "Pancho" Melo en La Cultura en Portada de Revista La Máquina
Francisco “Pancho” Melo en La Cultura en Portada de Revista La Máquina

El sentido del arte: incomodar, mover, discutir

En medio de todos los cambios —industriales, tecnológicos, sociales— Pancho Melo vuelve siempre a una idea central:

El objetivo del arte es conmover, remover, generar discusión”.

Para él, ese es el verdadero indicador de valor.

Si después de ver algo no te pasa nada, entonces algo falta”.

Francisco "Pancho" Melo en La Cultura en Portada de Revista La Máquina
Francisco “Pancho” Melo en La Cultura en Portada de Revista La Máquina

“Lo importante es ser feliz”, según Pancho Melo

Al cierre, lejos de cualquier grandilocuencia, Melo baja la intensidad. No hay moraleja compleja ni discurso definitivo.

Solo una certeza simple, casi doméstica:

A veces todo se hace difícil… pero el punto es ser feliz”.

Una frase que, más que cerrar la conversación, parece sostener todo lo anterior.

Mira el capítulo completo de Francisco “Pancho” Melo en “La Cultura en Portada” acá: