Gepe se sincera previo a Lollapalooza 2026 y asegura que quiere volver al Festival de Viña del Mar: “No me arrepiento de nada, me amisté con mi pasado”

Entrevista a Gepe sobre su presente artístico, la revisión de su carrera con Gepinto, y su regreso a Lollapalooza Chile 2026. Detalles en La Máquina.

Entre su reciente paso por el Festival del Huaso de Olmué y su próximo regreso a Lollapalooza Chile en 2026, Daniel Riveros, conocido musicalmente como Gepe, atraviesa un momento particular de su carrera. Con UNDESASTRE (2024) aún fresco en la memoria del público y con Gepinto 2005–2025 como un ejercicio consciente de revisión de su trayectoria, el artista de San Miguel se mueve entre escenarios muy distintos, reflexionando sobre el presente sin la necesidad de fijar una idea definitiva sobre lo que viene, permitiéndose habitar el ahora con mayor libertad creativa.

En esta entrevista con Gepe, hablamos sobre su reciente paso por el Festival de Olmué, su próximo show en el Lolla y qué nos podemos esperar de este regreso a uno de los escenarios más importantes de su carrera.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por Gepe (@gepegepegepe)

  • Gepe, esta es tu segunda vez en Lollapalooza. La primera fue en 2019, cuando presentabas Folklore Imaginario y Ciencia Exacta. Hoy estás en una etapa distinta, más introspectiva, repasando tu carrera con Gepinto. ¿Es ese el Gepe que vamos a ver en Lollapalooza 2026?

Gepe: (se toma un segundo) Sí y no. No estamos con un disco particular ahora, aunque UNDESASTRE es relativamente reciente. Más que venir a presentar algo específico, la idea es hacer un compendio de todo. Vamos a tocar canciones de Ciencia Exacta, de GP, de Audiovisión, como “Hablar de Ti”, “Los Monos”, “Ser Amigos”. Pero también queremos hacer canciones más actuales, como “Araña Pollito” o “Paloma”, que no son tan nuevas, pero las hemos tocado muchísimo y funcionan muy bien en vivo; la gente las recibe bien. También vamos a tener invitadas que van a estar bien interesantes. Y además vamos a hacer canciones de otras personas, algunos covers. No sé muy bien por qué se nos ocurrió, pero alguien tiró la idea y la tomamos. Tiene que ver con entretenernos nosotros también, y creo que eso siempre suma al show. La idea es un espectáculo bien entretenido, pensado para lo disperso que puede ser un festival como Lollapalooza: un show diseñado para atrapar, para que incluso quien esté pasando se quede mirando.

  • ¿Algún spoiler de esos covers?

Gepe: Puede ser algo muy reciente y tiene que ver con la invitada. Es una invitación que ella nos hizo hace un tiempo y ahora la vamos a remontar. Nada muy grandilocuente, pero tiene sentido para nosotros.

En sus 20 años de carrera, Gepe ha ido evolucionando su estilo musical, tanto como el de sus presentaciones en vivo. Sin embargo, luego de tantos años, hay aprendizajes profundos que han terminado por definir no solo su carrera, sino también su forma de verse a sí mismo, tanto en lo artístico como en lo personal.

  • En este repaso de tu carrera, ¿qué cosas del Gepe inicial miras hoy con más cariño y cuáles ya no te representan tanto en el escenario?

Gepe: Buena pregunta, creo que no me la habían hecho nunca, o al menos no últimamente. Yo creo que uno termina abrazando más los errores que los supuestos aciertos. Los aciertos se olvidan más rápido, en cambio los errores quedan dando vueltas en la cabeza — antes de continuar, hace una pausa breve —. Y como uno se acuerda más de los errores, al final también les toma cierto cariño. Entre comillas, claro. Ahí está el aprendizaje verdadero, creo yo. Acordarse de los errores, mirarlos con distancia, incluso quererlos un poco. Eso puede ser bastante sano. Por lo mismo, no me arrepiento de nada. Abrazo todo ese camino. (sonríe) Suena medio a constelación familiar, pero es verdad: me amisté con mi pasado. Hace algunos años no estaba tan en paz con eso, estaba incluso peleado conmigo mismo.

Asimismo, Gepe asegura: “Hoy me siento contento con lo que se hizo y, sobre todo, con lo que viene, que es lo que más me interesa. Es un momento donde se junta lo bueno con lo malo y uno se acepta como es. Artísticamente hablando, me acepto, agradezco y sigo. En lo personal todavía me falta mucho, pero en lo musical estoy en un lugar tranquilo”.

Gepe en el Teatro Caupolicán – Foto por Catalina Navarro.

Versatilidad y revisión de la carrera 

Gepe siempre se ha caracterizado por ser un artista versátil, capaz de mezclar pop, folclore, cumbia, bachata e incluso toques de electrónica. Hoy se encuentra en un proceso de revisión consciente de su propia carrera, algo que para muchos artistas suele funcionar como un impulso hacia una nueva era creativa.

  • Has tenido una carrera muy prolífica y diversa. Cuando los artistas revisan su trayectoria, a veces es antes de un quiebre grande o incluso de un retiro. ¿Cuál es tu siguiente paso?

Gepe: Entiendo esa lectura, pero no lo vivo así. Estoy en una etapa revisionista, sí, pero no desde la nostalgia. Creo que la pandemia tuvo algo que ver. Me llevó a mirar hacia atrás y a entender que uno puede visitar el pasado trayéndolo al presente. No se trata de hacer las cosas como se hacían hace 20 años —eso me parece imposible—, sino de tomar esa información del pasado, usarla hoy y proyectarse hacia el futuro. Eso me parece sano. Ahora sigo haciendo canciones, sigo grabando. Salió lo de Los Vásquez hace poco, pero también he empezado a trabajar en material nuevo. No tengo un rumbo predestinado ni una idea clara de disco todavía, pero estamos acumulando material. Y para mí eso ya es avanzar.

Gepe en La Yein Fonda – Foto por Simonne Cifuentes.

Gepe y la ruta de festivales

  • No es un descubrimiento decir que el público del Festival del Huaso de Olmué es muy distinto al de Lollapalooza. ¿Cómo se preparan para ambos shows?

Gepe: Son instancias bien opuestas. Y eso, más que un problema, es un desafío interesante: poder adaptar el show a festivales distintos, escenarios distintos y circunstancias distintas, sin dejar de ser quien uno es. Olmué es un espacio de mucha concentración. El público va a ver a un artista en particular, hay transmisión televisiva, entonces el show tiene que ser más calculado: pensar los movimientos, no tapar cámaras, cuidar que el escenario no se vea sucio. Además, tiene un foco especial en el folclore, y eso nos encanta. Lollapalooza es todo lo contrario: hiperdisperso, muchos escenarios, muchas bandas tocando al mismo tiempo, mucha sobreoferta de estímulos. Entonces el show tiene que ser inmediato, rápido, atrapante desde el minuto cero. A mí me obsesiona un poco esa idea de captar la atención cuando la gente no está obligada a mirarte. Cuando te la ganas, eso es muy bacán.

  • Ya han pasado varios años desde tu última vez en Viña. ¿Te gustaría volver?

Gepe: Me encantaría. El Festival de Viña lo tengo entre ceja y ceja, pero a su tiempo.

  • Si alguien te escucha por primera vez en Lollapalooza, ¿con qué sensación te gustaría que se fuera?

Gepe: Más que con una canción en particular, me gustaría que se fuera con la sensación de que algo real está pasando. Suena medio redundante, pero creo mucho en eso. Cuando hay un artista que lo está dejando todo y te transmite una verdad, aunque sea chiquitita, eso es suficiente. Más allá de una letra o de una canción específica, es una manera de estar arriba del escenario. Eso, para mí, ya vale la pena.

Más que adelantar un disco o fijar una nueva etapa, Gepe se encuentra en un momento de revisión de su propia trayectoria, donde su pasado y su presente conviven sin depender de la nostalgia. Entre festivales tan distintos como Olmué y Lollapalooza, su atención está puesta en cómo sostener una experiencia honesta sobre el escenario. Por si hay algo que Gepe puede entregar arriba de un escenario es, esencialmente eso: ser Gepe.