Llegamos a la década de los 90s, una época de revolución en la TV chilena y un avance en la llamada «Guerra de las Teleseries», siendo denominada como la época del glamour, que duraría hasta la primera mitad de los 2000, continuando con esta saga de las producciones chilenas y cómo fueron producidas y las curiosidades que ocurrieron en su producción.

Este artículo corresponde a la tercera parte de nuestro especial dedicado a la «Guerra de las Teleseries» en Chile, las cuales te dejamos acá:

Primera parte (1980-1985):

Segunda parte (1986 – 1990):

Guerra de las Teleseries: Ahora es personal

La primera teleserie de los noventa «¿Te conté?» fue producida por Canal 13, siendo estrenada el 16 de abril de 1990, con el guion original del escritor brasileño Cassiano Gabus Mendes y dirigida por Óscar Rodríguez. Fue protagonizada por Carolina Arregui, Bastián Bodenhofer y Claudia Di Girolamo.

Tanto la diversidad de sus historias como carismáticos personajes, se ganaron la atención del público en aquella época -algunos siguen siendo recordados-. Su último capítulo no pasaría desapercibido y también causaría impacto, instalándose en el listado de «Los Finales Más Recordados de las Teleseries Chilenas«.

La trama se centra en Leo, un joven ciego pensionista discapacitado, es el que se encarga de enlazar este mundo con el de las familias más adineradas. El amor de Leo es disputado por Gianna, la hija de la dueña de la pensión, y por Sabrina, una muchacha perteneciente a la clase alta.

Leo es ciego por un accidente sufrido a los quince años de edad, su personalidad no corresponde de ningún modo a la que generalmente se expone en las telenovelas sobre personas con impedimentos físicos. Por el contrario, Leo es bastante optimista y alegre.

Sus enamoradas: Sabrina es una joven simpática y de buena familia, pero que cuenta con un defecto bien poco agraciado, es cleptómana. Ella roba objetos insignificantes, con el propósito, bien escondido, de llamar la atención de quienes la rodean. Gianna, por su parte, es una muchacha de clase media, buena moza, pero que tiene un muy mal genio.

El final es recordado por el momento en que Leo se hace una operación para recuperar la vista y esta falla, ya que el daño ocular es irreparable quedándose ciego. El desenlace causó gran revuelo en la sociedad chilena y fue comparado con el final de «Ángel malo», teniendo a los mismos protagonistas y un final emotivo y que nadie se imaginaba.

La guerra de las teleseries tenía un vencedor hasta ahora.

En el segundo semestre de 1990, Canal 13 emitió la teleserie «Acércate más», dirigida por Ricardo Vicuña y protagonizada por Patricio Achurra, Ana María Gazmuri y Álvaro Rudolphy. La trama se centra en cuatro grupos de parejas desconocidas, pero que las une un secreto familiar. La teleserie tuvo un gran éxito y pudo vencer a su rival: «El milagro de vivir», de Televisión Nacional de Chile (TVN).

«El milagro de vivir» fue estrenada el 10 de septiembre de 1990, marcando la primera producción del canal post dictadura. Fue dirigida por Vicente Sabatini y María Eugenia Rencoret, protagonizada por Tomás Vidiella, Consuelo Holzapfel y Luis Alarcón.

La trama se centra en las distintas historias que ocurren en la clínica San Damián y el policlínico La esperanza, especialmente en cómo una paciente misteriosa altera la vida de un reconocido profesional.

Cabe resaltar que el guion de esta teleserie fue revisado por diferentes especialistas de la salud para darle un enfoque más certero a los historias, por lo mismo las tramas secundarias tienen que ver, por ejemplo, con el sida o el cáncer

En 1991 Canal 13 emitiría «Villa Napoli», una teleserie polémica, ya que estaba enfocada en el consumo de drogas; fue escrita por Sergio Vodanovic y dirigida por Óscar Rodríguez, protagonizada por Ana González, Jaime Vadell y Carolina Arregui.

La trama se centra en la historia de don Fabrizio, rico empresario que va en busca de la esposa que no tuvo; y de su familia, compuesta por su hermana Regina y los hijos de esta.

Fue la primera teleserie en donde se mostraba cómo los personajes consumían droga, causando una polémica que estuvo a punto de cancelar la producción a raíz de aquello. Como consecuencia, se decidió »matar» a los distintos jóvenes que salían consumiendo en la historia de la teleserie

Su competencia en la Guerra de Teleseries tampoco se salvó de las polémicas. Estamos hablando de «Volver a empezar» de TVN, dirigida por Vicente Sabatini, protagonizada por Jael Unger, Claudia Di Girolamo y Francisco Reyes.

La trama se centra en el regreso al país de una escritora famosa que se exilio durante la dictadura y que ahora deberá arreglar su difícil relación con su hijo; es considerada una historia de culto y también muy oscura y real por la compleja situación que vive la protagonista Fue casi censurada y acortada por tratar temas muy sensibles como el retorno a la democracia y el exilio durante la década de los 80.

La llegada del rating

En 1992 empezaría la era del «people metter» y por supuesto la época del rating televisivo, en donde los canales competían para que sus programas fueran lo más vistos de la franja horaria y la competencia estaba entre los dos grandes canales TVN y Canal 13; la ganadora, por cierto, del primer semestre del ’92 fue la producción estatal.

«Trampas y caretas» fue estrenada el 23 de marzo de 1992, dirigida por Vicente Sabatini y protagonizada por Jael Unger, Claudia Di Girolamo, Bastián Bodenhofer y Francisco Reyes.

El argumento tiene como antagonista a Carmen Mackenna, una multimillonaria y obsesiva madre que solo desea ver a sus dos hijos, ya treintones, casados y estables. Para esto, recurría a todos los trucos que tenga a su mano, los que en este caso tomaban la forma de una atractiva mujer, Mariana, a quien le encomenda el trabajo de enamorarlos y llevar al altar al que más ame, a cambio de un generoso cheque mensual.

Curiosamente el personaje favorito del público fue »Felipito», un robot mayordomo que tuvo un final bastante peculiar, este fue abducido por extraterrestres y vuelve como un guía espiritual para que su dueño se fuera a su planeta. También es recordado su final en donde se rompe la cuarta pared y salen los actores en una celebración en el lugar donde se filmó la última escena.

Su competencia fue «El palo al gato», una teleserie que fue un gran fracaso para el 13, tuvo que ser acortada de los 85 capítulos originales a solo 65.

Fue dirigida por Óscar Rodríguez y protagonizada por Jaime Vadell, Carolina Arregui y Maricarmen Arrigorriaga, la trama se centra en Rudy Mariano, un exmillonario que ahora está arruinado, pero disimula su pérdida monetaria. Es un «playboy» aproblemado por las mujeres. Su único tesoro es una enorme pinacoteca. Pero la necesidad tiene cara de hereje y hasta de eso empieza a deshacerse, muy disimuladamente. Para ello, contrata los servicios de un discreto amigo pintor, quien hace imitaciones para ponerlas en el lugar de los originales, mientras estos van al mercado del arte. Esa es su forma de darle «el palo al gato»

Aún sigue siendo un misterio de por qué el canal decidió producir esta adaptación, ya que en Brasil fue un fracaso absoluto, siendo cancelada sin mostrar un final.

«Fácil de amar», de Canal 13, fue un éxito rotundo en comparación a «El palo al gato»; fue dirigida por Cristian Mason y protagonizada por Cristian Campos, Catalina Guerra y Sandra O’Ryan, fue Ambientada en el mundo de la moda y la pasarela.

«Fácil de amar« fue la primera teleserie en tener un spin-off, que se emitiría por las pantallas de Canal 13 el año 1993, titulado «Fácil de amar, la comedia«, esta no será la última vez que Canal 13 sacaría spin-off de sus teleseries durante esta década.

Para 1993, Canal 13 produjo un show que es recordado hasta hoy, sobre todo en la guerra de las teleseries. Hablamos de »Marrón glacé», dirigida por Óscar Rodríguez y protagonizada por Gloria Münchmeyer, Carolina Arregui, Fernando Kliche y Katty Kowaleczko; es rememorada por su inesperado final, logrando tener una secuela 3 años después llamada ‘‘Marrón glacé: el regreso».

Fue la producción más cara de su época, al gastar cerca de un millón de dólares. Esto se debió a que la historia estaba centrada en un salón de eventos con el nombre de la teleserie, toda la cristalería, utensilios, vajillas, servilletas tenían las iniciales MG y tener un buffet completo en cada escena que ocurría en esta.

También fue la última teleserie del primer semestre que ganaría Canal 13 hasta 10 años después con «Machos» en 2003.

Su competencia fue «Jaque mate», dirigida por Vicente Sabatini y protagonizada por Claudia Di Girólamo, Francisco Reyes, Paulina Urrutia y Mauricio Pesutic, también fue la primera teleserie chilena en sacar sus canciones en formato CD.

La historia trata sobre dos familias acaudaladas, los Quesney, liderada por Gabriel y los Möller, liderada por Ester Fontaine, residen en dos elegantes casas construidas una al lado de la otra. Ambas familias comparten el imperio y el dominio del Banco de la República, pero poco queda ya de la primera generación de fundadores.

La segunda época de 1993, Canal 13 estrenó «Doble juego», dirigida por Ricardo Vicuña y protagonizada por Gloria Lazo, Patricio Achurra y Cristián Campos. Esta fue la última historia que escribió Sergio Vodanovic en el país, a causa de que, según declaraciones, el miedo del rating hicieron que el director del canal empezara a cambiar el guion para superar a la competencia, cosa que no paso.

La historia trata sobre cómo Marta Alzavía sufre un duro golpe cuando su marido y su hija Antonia tienen un grave accidente en Estados Unidos. Él muere y ella queda en estado vegetativo postrada en una silla de ruedas. Justo por esos días aparece Patricio Corral, un malvado hombre que decía ser amigo del esposo de Marta dispuesto a apoderarse de las Empresas Alzavía y de la tutoría de Antonia.

La ganadora fue «Ámame» de TVN, significando que el área dramática del canal sobreviviera, para eso tuvo una agresiva campaña publicitaria que incluyó varios avisos en diarios y revistas y que algunos personajes aparecieran en las campañas previas a la Prueba de Actitud Académica (PAA).

Esta teleserie fue dirigida por María Eugenia Rencoret y protagonizada por Ángela Contreras y Bastián Bodenhofer y Daniela Hernández, una joven estudiante de enseñanza media que se enamora de Luciano Rivarosa, el hijo del dueño de su colegio. Él corresponde a su amor. Pero ambos deberán enfrentarse a Francisca, una desequilibrada y bella joven que siente una obsesión por Luciano. A poco andar, se devela un plan maestro para destruir a los «Rivarosa», maquinado por la vengativa y calculadora Regina Agüero, tía de Francisca y asistente personal de Humberto, padre de Luciano, en las poderosas empresas que posee.

Continuando con la Guerra de las Teleseries, hablamos de «Rompecorazón», la cual fue estrenada en 1994, dirigida por Vicente Sabatini y protagonizada por la debutante Carolina Fadic, Francisco Reyes, Claudia Di Girolamo y Renato Munste.

La trama se centra en Álvaro Sulivan, un exitoso empresario, casado y con dos amantes -a quienes llama «Alfa 2» y «Alfa 3»- quien, al encontrarse en la ruina y perseguido por la ley, arma un disparatado plan junto a su abogado y fiel amigo Gabriel Quinteros: finge su muerte en un accidente automovilístico, no sin antes preocuparse de dejar económicamente asegurada a su amante, la coqueta Rosemary Garay «Alfa 2», mujer viuda para la que él es «Mario Barrientos», y con la que tiene una hija, la pequeña Marcelita. Todo esto en desmedro de su esposa, Elena Montané «Alfa 1» , quien tras la «muerte» de su marido se ve obligada a dejar su vida llena de lujos para irse a vivir junto a sus hijos y su madre al mismo barrio de Rosemary.

Las dos mujeres se convertirán en entrañables amigas sin saber que comparten al mismo hombre «muerto», y antes de que Rosemary deje el barrio y se compre una cara mansión en el barrio alto con el dinero que Álvaro (o «Mario») le dejó.

Su competencia fue «Champaña» de Canal 13, dirigida por Cristián Mason y protagonizada por Gloria Münchmeyer, Fernando Kliche y Amparo Noguera; el argumento de esta la protagoniza Sara, quien celebraba su cumpleaños número 18 y su egreso del colegio, en la fiesta de «Los Tranques».

Verónica había recomendado a sus amigos Gabriel y Cristina Oyarzún, para que organizaran un baile de máscaras venecianas. La cena y el baile transcurrieron sin contratiempos, todo era alegría, pero a las cinco de la mañana, la servidumbre de la mansión encontró el cadáver de Sara en uno de los automóviles de las visitas que estaban estacionados en el jardín. Sara estaba de novia con Renán, quien fue el primero en llegar hasta su cadáver. Gastón, el chofer de la familia, apareció en una situación muy sospechosa en el lugar del asesinato y una de las sirvientas lo acusa a él del homicidio, por lo que debe purgar diez años en la cárcel.

10 años después Renán, quien es propietario del Club Champaña, decide realizar una película sobre lo ocurrido esa noche, creyendo que durante su realización va a descubrir al verdadero asesino.

Esta teleserie, que intentó batallar en la Guerra de las Teleseries, tampoco se salvo de la polémica, pero esta estuvo mas ligado al área dramática del canal católico cuando diversos animadores y modelos de esa época actuaban en teleseries en papeles secundarios, generando una polémica en el gremio, tras esto el canal dispuso un taller para jóvenes actores.

También como curiosidad, la canción oficial de esta teleserie fue compuesta y grabada por el grupo nacional La Ley, y fue la ultima producción de Andres Bobe antes de su muerte en abril de ese mismo año

«Rojo y Miel» fue una producción del canal estatal dirigida por María Eugenia Rencoret y protagonizada por Ángela Contreras, Bastián Bodenhofer y Felipe Camiroaga, siendo una de las más recordadas en esta época de la Guerra de las Teleseries.

«Rojo y Miel» narra la historia de amor de Claudia Bernhardt y Rodrigo Carvajal, que provenían de mundos diferentes: ella era una joven estudiante universitaria acostumbrada a la vida en Santiago y Rodrigo es el capataz del fundo que le pertenecía a la madre de Claudia. Ambos se prometieron todo cuando eran niños, incluso el amor. Era una promesa difícil de cumplir. Todo iba bien, hasta que Claudia conoce a Javier Escudero, un hombre que le ofrece a Claudia la estabilidad que ella necesita para desenvolverse en la ciudad (la miel), en contraposición a Rodrigo que le ofrece pasión y vida campestre (el rojo) y se arma el entuerto entre el amor y el desamor, en los encuentros y desencuentros de sus protagonistas.

La competencia fue «Top secret», una teleserie que tuvo su propia polémica y que causó indignación entre los directivos del canal y la Iglesia Católica, ya que la trama de esta involucra a un reconocido político casado y con hijos que mantiene una relación con su fotógrafa personal.

Fue dirigida por Óscar Rodríguez y protagonizada por Cristian Campos, Pilar Brescia y Viviana Rodríguez. Como dijimos esta teleserie causó tan polémica que grupos conservadores pedían la cancelación de esta al canal, por eso se tuvo que modificar el guion completamente para cambiar la opinión del público hacia la teleserie y un cambio de final que dejó a todos insatisfechos, porque fue considerado un final apresurado y poco desarrollado.

En la segunda parte de los años noventa, un tercer canal de televisión también quería su trozo de pastel, creando su propia área dramática. Sin embargo, los resultados fueron tan desastrosos que a finales del milenio cerraron su área dramática. Aquí resalta, por sobre todo, TVN que se convierte en amo y señor de las teleseries vespertinas de lo que queda de esta década.

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