La tarde noche del 13 de noviembre se vivió una de esas jornadas largas de metal en el Teatro Cariola. Pero no era cualquier jornada. Esta noche sería el debut de una de las bandas más energéticas y carismáticas del Power Metal: Gloryhammer.
Y sí, los europeos llegaron por primera vez a suelo nacional, tomándolo como punto de partida para su gira latinoamericana llamada South American Hoots Patrol, para luego pasar a Argentina, Colombia y México, pero no fueron los únicos protagonistas ya que durante la tarde se presentaron 2 bandas que llevan el power y heavy metal en la sangre y derrocharon todo el talento nacional.
Teloneando
La tarde de Metal partió a eso de las 19 horas cuando subieron al escenario los nacionales de Dolezall, quienes contagiaron al poco pero intenso público con una energética presentación, donde destacaron su calidad musical, canciones potentes como The Oaken Shields, Bloodbath Feast o el cierre con Jack the Ripper, donde la voz de su vocalista Felipe del Valle destaca con sus agudos que recuerdan a los mejores tiempos de Edu Falaschi (ex Angra) y hacen que las canciones cobren una personalidad marcada. Una banda que ya va por su tercer disco y muestran una madurez que los hace posicionarse como un referente a nivel nacional dentro del género.
Y si de referentes hablamos, la segunda banda telonera es un claro ejemplo de ello. Llevan 25 años de trayectoria y saltaron al escenario a eso de las 20 horas. Hablo de los nacionales de Steelrage. Frente a un público que crecía — aunque en toda la jornada jamás llenó el recinto — la banda se hizo dueña del escenario y manejó su setlist y al público tan cómodos, como si fueran el plato principal.
El público disfrutó ambas bandas y respetó su espacio, mostrando nuevamente que el público del Metal disfruta de los conciertos y de todo lo que estos le ofrecen, apoyando además a bandas nacionales.

Gloryhammer a full
Hammerfall — veo una fijación con los martillos —, Stratovarius, Helloween, Sonata Artica, Iron Maiden y, por supuesto, Rhapsody of Fire. Esas son las bandas que al menos logré identificar en los parches y poleras del público que llegó al recinto donde tenían como cita final, encontrarse por primera vez con Gloryhammer. Muchas de esas bandas son el resumen de la pasión o incluso la vida de un público fiel, no solo sus bandas, sino que al estilo que “defienden”. Son una definición del mundo interno de cada uno y las lucen como guerreros medievales lucían las insignias de las casas que representaban.
A medida que iban entrando a la cancha, esos parches, poleras se perdían entre la oscuridad y el humo que se usó en los shows previos, como si una niebla espesa los consumiera o, peor aún, como si la cancha fuera el estómago de un dragón que acaba de comerlos.
Una vez dentro, la ansiedad por ver a la banda se acrecentaba, mientras se iban acercando al escenario para tener una mejor visión de los artistas.
Gloryhammer es conocida por su humor y la exageración dentro de sus temas y temáticas — esto, en el buen sentido — y como muestra de ese humor, previo al concierto, la figura de Tom Jones se hizo presente, y lo digo de forma literal. Uno de los encargados puso una figura de cartón del artista inglés, mientras en los parlantes sonaba “Delilah” y el público coreaba el “My, my, my Delilah” y, obvio, el “Why, Why, Why Delilah”. Al terminar la canción, las luces se apagaron, como si la última nota del tema funcionase como un código interno.
Los gritos se intensificaron y, exactamente a las 21 con 4 minutos, Sozos Michael en voz, Paul Templing guitarra, James Cartwright bajo, Ben Turk Batería y Michael Barber como segunda guitarra, subieron al escenario y de inmediato el carisma de toda la alineación también se hizo presente.

La presentación comenzó con Land of Unicorns, para continuar de inmediato con He Has Returned, siguiendo con un otro tema corado a toda voz por un público más que entregado Fly Away y finalizando el cuarteto de inicio con Angus McFife. 4 temas que hicieron corear e incluso hicieron que el público hiciera un moshpit en, al menos, 3 de ellas.
Gloryhammer tiene un público entusiasta y que es capaz de seguir la narrativa dentro del mismo concierto, porque sí, no es solo música lo que entrega la banda, sino que también una historia dentro de este. Una que tiene que ver con un ser verde (un goblin?) que quiere robarse el “Gloryhammer” para conquistar la galaxia y es ahí donde la banda debe detenerlo — o al menos eso entendí —. No es solo un concierto, también es un espectáculo casi teatral, con vestimenta adecuada para la ocasión, como la armadura de Sozos, las túnicas de Templing y de Barber o el estilo vikingo de Cartwright, como lo exige el propio Power Metal Sinfónico.
Cuando hablaba de carisma, no lo decía en vano. Sozos conversaba con el público y lo manejaba tal como estuviera en su quinta visita en el país. Pero no es el único que hablaba, de hecho, a falta del baterista, todos se acercaron a su micrófono para dirigirse al público y hablarle.
Sin duda un debut que, aunque merecía un mayor marco de público, el presente se hizo sentir y le hizo sentir el cariño a la banda que probablemente se llevará eso consigo en una noche llena de Power Metal.

Setlist de Gloryhammer en Chile 2025:
Te dejamos el setlist para que puedas armar tu propia Playlist con estos temazos:
Intro
Land of Unicorns
He Has Returned
Fly Away
Angus McFife
Questlords of Inverness
2001: Shire Horse Patrol
Wasteland Warrior Hoots Patrol
Gloryhammer
Fife Eternal
Masters of the Galaxy
On a Quest for Aberdeen
The Siege of Dunkeld
Keeper of the Celestial Flame
Universe on Fire
The Unicorn Invasion of Dundee
The National Anthem of Unst





























