-«¿Y si se nota qué? Que nadie más te imponga quién debes ser»-, dice una de las seis canciones que se encuentran disponibles en «Sin Patrones», último EP del cantante chileno Fernando Monk. Sus letras destacan por su potente mensaje, como es la crítica a las relaciones dañinas, la homofobia y los estereotipos de género. Todo esto, acompañado de su evidente estilo pop dance, muy característico en su carrera.

Desde muy pequeño, Fernando Monk ha estado ligado a la música. En su familia, la mayoría toca instrumentos y unos cuantos se han dedicado de manera profesional. Por esta razón, su interés en el canto se fue dando con total naturalidad. Artistas como Whitney Houston, Michael Jackson, ABBA y Madonna, fueron sus primeros referentes, los cuales conoció gracias al fanatismo de sus padres.

Nacido en Ecuador, criado en Rancagua y desde su ingreso a la universidad, residente en Santiago, el cantante ha dado un largo recorrido para poder dedicarse por completo a la música. Debido a las expectativas sociales, Fernando Monk entró a estudiar Medicina en la Universidad Católica, pero prontamente desistió. Finalmente, se tituló como ingeniero comercial en la misma casa de estudio.

Ya en 2019, cumplió su sueño al lanzar su primer single «Perdamos El Aliento», que posee «una mezcla de electrónica con elementos latinos» y que invita a disfrutar la vida de manera libre y sin complejos. La canción fue producida por la discográfica independiente Rimas de Balcón.

La Máquina habló de manera exclusiva con Fernando Monk, quien abordó lo que ha sido su trayectoria como independiente, la actualidad de la industria musical chilena y su más reciente lanzamiento «Sin Patrones».

Su debut discográfico

¿Cómo ha sido el recibimiento por parte del público en tu carrera?

A la gente le ha gustado la mezcla de estilos. Por eso se llama «Sin Patrones», porque por un lado no sigue una línea y, por otro, yo no tengo patrones, me mando solo prácticamente. No tengo un sello que me rija. Soy un artista independiente y decido lo que quiero cantar, el tipo de música que quiero hacer, con quién y dónde quiero trabajar. No seguimos una línea y no seguimos a un jefe que nos mande o nos coarte. 

Sobre las canciones en específico, hay personas que les gusta más «Así Lo Bailo Yo», que es más urbana, y es una sátira. Quienes conocen el mundo del drag, entendieron la dirección de la canción. Quienes no tienen esas referencias, igual la encuentran entretenida y les parece divertida. Las otras son más pop, que es lo que más me gusta a mí, con lo que más cómodo.

Revisando tu propio repertorio, ¿cuál sería la canción que más te representa? ¿Por qué?

Difícil pregunta. La que más me entusiasmó escribir fue «Si se nota qué», que refleja el sentimiento que tuve guardado por mucho tiempo, que viene desde niño, por todas las críticas, bromas y bullying que recibí por mis características, comportamiento y orientación. Siempre me molestaron harto, pero también tengo un carácter fuerte, así que no aguantaba mucho. Esto me hizo reflexionar sobre qué pasaba con esa gente que no tiene el mismo carácter, que puede terminar con traumas de por vida.

Yo quería hacer una canción que dijera que me da exactamente lo mismo que se me note o no. Por eso, ese tema es el que mejor representa lo que quiero transmitir en mi música: Liberación, aceptación, respeto por todos.

Foto: Felipe Celis de Agencia Culturacción.

Esa misma canción tiene dos versiones, la última es una «dance edit», ¿a qué se debe?

La primera versión es más lenta y dulce. Con un productor quisimos darle una versión más bailable y discotequera. No solo se le hicieron modificaciones a la velocidad, sino que también tiene cambios en la letra. Si tú me preguntas, me gusta más el remix

El video lo grabamos en Chicago, EE.UU, en plena pandemia, obviamente con todas las condiciones sanitarias. Grabamos en una ciudad prácticamente vacía. Nos paseamos por lugares muy bonitos, me encantó. El ‘gallo’ de la producción me hizo subir a unas escaleras y lugares que ‘ni cagando’ me hubiera subido solo (risas).

¿Cómo definirías el trabajo detrás del EP?

Fue un trabajo largo y arduo. Ayer pensaba la cantidad de veces que cambié la letra de las canciones o que eliminé y agregué otras. La idea partió a principios del año pasado, cuando dije «quiero hacer un disco, pero uno que no sea tan largo», porque para qué voy a hacer 12 o 15 canciones, si voy a meter relleno. Prefiero hacer 5 o 6 que me gusten.

Empecé a trabajar con Imad Salhi, que es un productor italiano que vive en Inglaterra, con el cual yo ya había trabajado antes. Sumado al productor Terrence “Esquire” Williams de EE.UU, que me invitó a colaborar en una canción que él creó pensando en mí, llamada «Sin Agenda», y está incluida en el EP.

Las otras canciones las hice con un chileno que se llama Quadman. Con él hicimos el remix de «Si Se Nota Qué». Me gustó tanto el trabajo que hicimos un par de canciones más, una de ellas está en el EP, que se llama «Conversación Artificial». Él mismo fue el encargado de las mezclas y masterización del disco, además colaboró en algunos cambios melódicos.

Ser cantante independiente en Chile

¿Cómo ha sido la carrera de Fernando Monk como artista independiente?

Para nada fácil, no solo por las limitaciones económicas que tienen los proyectos musicales independientes, sino por la poca visibilidad que los medios le dan a los artistas independientes. O sea, que tu proyecto suene en una radio es muy difícil, aunque sea mucho mejor en calidad, composición, vocalmente y musicalmente que otros, el sello es el que manda, es el que puede pagar a un medio sumas altas por introducir su música. A pesar de que hay una ley que exige un 20% de difusión de música chilena, ese 20% lo acaparan los sellos grandes. Además del tema económico, se le suma últimamente la pandemia.

¿Cómo ves hoy la industria musical chilena?

Siento que la música chilena está un poco encasillada. Por un lado, hay un grupo de música urbana y, por el otro, hay un tipo de música pop, medio folk. Esos son los dos grandes grupos de música chilena actual, que se suman a los grupos más de nicho. Falta ampliar la visión musical en Chile. La única forma de que la gente disfrute o le guste algo, es conociendo.

Los sellos grandes muestran un tipo de música, la que ellos desean potenciar, y yo no sé si estoy muy conforme con lo que los sellos quieren promover. En lo personal, me gustaría escuchar otro tipo de música en la radio, creo hay muy buenos artistas independientes, creo que hay muy buena música underground que debiera salir a flote. 

Foto: Felipe Celis de Agencia Culturacción.

¿A quién destacarías de la música underground?

A Fernando Monk (risas).

Actualmente, el artista pop está enfocado en la difusión y promoción de su EP. Paralelamente, está trabajando en los videoclips para algunas canciones. Además, proyecta una futura colaboración con un cantante internacional, el cual todavía no se concreta, pero trabaja en ello con el productor Terrence “Esquire” Williams.

«Me gustaría poder presentar este disco en discotecas, en fiestas y en el ambiente LGBTQI+. Quiero compartirlo, pero eso va a depender de las restricciones y en la medida que el covid vaya dándonos tregua. Por la pandemia he aprendido a vivir el día, sin tantas proyecciones. Debemos hacer planes a corto y mediano plazo. Carpe Diem.», concluyó.

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