“Una Película de Minecraft” tenía potencial, pero sus decisiones creativas la llevaron por un camino erróneo. Ya en cines.
Los live action de videojuegos siempre han sido muy arriesgados, principalmente por el lenguaje en el cual se cuentan. Si bien el cine y los videojuegos son una historia contada para entretener al espectador, ambas toman un rumbo totalmente distinto, ya que la historia la jugamos nosotros, mientras que en el cine solo somos meros espectadores.
Sin embargo, eso ha cambiado en las últimas décadas, siendo los videojuegos los que toman un lenguaje más cinematográfico, siendo a un punto máximo películas de 10 horas con algunas jugabilidades; para quien no captó lo dicho, hablo de “The Last Of Us II”.
No se dejen engañar, el protagonista de esta crítica es otro que, a pesar de ser un videojuego que nos puede entregar historias épicas al puro estilo de la fantasía oscura y con un mundo prácticamente infinito, Warner decidió optar por algo más ligero.
Por eso hoy en Revista La Máquina te contaremos qué tal es la comentada “Una Película de Minecraft”, que se acaba de estrenar en salas de cine este jueves 3 de abril.
¿De qué va?
Para los fans debe ser confuso tratar de adivinar cuál de las miles de historias cuentan en esta ocasión, ya que el videojuego Minecraft ha tenido muy buen material animado desde que se creó, siendo la mayoría ideado por sus propios fans, incluso haciendo que estas animaciones se volvieran parte del marketing de Mojang (empresea desarrolladora del videojuego). Pero al ser siempre animación, calza perfectamente con lo que el público realmente objetivo quería esta cinta… pero ahora tenemos este live-action.
Una breve sinopsis; La historia se trata de Steve (Jack Black) quien siempre quiso ser un minero y vivir aventuras en las cuevas, el es quien descubre el fantástico mundo de Minecraft o Overwolrd como se la llama en la cinta, por diversos motivos se termina encontrando con otros seres redondos como el (humanos) quienes son Garrett «El Basurero» (Jason Momoa), Henry (Hansen), Natalie (Myers) y Dawn (Brooks). Haciendo equipo ellos tendran que recuperar un orbe (cubo) para detener a los Piglin, cerdos nativos del Nether (el inframundo de Minecraft).
No se asusten si es muy complicado de entender, ya que el lenguaje del juego se utiliza mucho en la cinta, además de que siempre te lo estarán sobre explicando.
“Una Película de Minecraft” es una mala película
Desde el primer minuto quiero ir directo al grano: esta película no me gustó. No obstante, reconozco que puede resultar entretenida para ciertos públicos, especialmente aquellos que disfruten de un humor más infantil, todo bajo la dirección de Jared Hess (Napoleón Dinamita, Nacho Libre). Sin embargo, el problema radica en que intenta jugar en dos terrenos: por un lado, apela a una comedia ligera y accesible, pero al mismo tiempo introduce chistes dirigidos a un público adulto que, en lugar de enriquecer la experiencia, terminan sintiéndose forzados y fuera de lugar.
Esta dualidad en su tono es lo que termina por arruinarla. En cierto sentido, se siente como un intento de replicar la fórmula de las nuevas películas de Jumanji, pero sin el carisma o la frescura que aquellas lograron.
Las actuaciones tampoco logran rescatar la cinta. A pesar de contar con un elenco de actores y actrices de renombre, sus interpretaciones carecen de la energía y naturalidad necesarias para darle vida a la historia. Más bien, todo se siente exagerado y acartonado, como si estuvieran interpretando personajes en un episodio de una serie infantil con un guion mal escrito. Lo más frustrante es que el talento está ahí, pero la dirección no logra aprovecharlo.
Además, el ritmo narrativo es sorprendentemente lento, lo que agrava aún más la experiencia. Para una película que dura apenas una hora y cuarenta minutos, se siente mucho más extensa de lo que debería, como si estuviera estirando su contenido para llenar el tiempo en lugar de contar una historia que fluya con naturalidad.
En el aspecto visual, los efectos especiales tampoco ayudan demasiado. En varias escenas, la integración entre los actores y el entorno digital se ve torpe e incómoda. Quiero pensar que esta decisión fue intencional, considerando que el mundo de la película está basado en estructuras cúbicas y un estilo visual simplificado. Sin embargo, ver a los aldeanos de ese mundo interactuar con humanos reales resulta incómodo y poco convincente. En lugar de generar una sensación de inmersión, produce una desconexión con lo que está ocurriendo en pantalla.
Una Película de Minecraft es…
Para concluir, esta cinta tenía potencial, pero sus decisiones creativas la llevaron por un camino erróneo. No es lo suficientemente divertida como para ser un buen entretenimiento familiar, ni lo suficientemente ingeniosa como para captar la atención de un público más amplio. En definitiva, una experiencia olvidable.
Como detalle, la cinta cuenta con una escena post-créditos, haciendo oídos a que habrá una secuela.