Columna | La cultura en Chile: Un pilar olvidado que necesita atención urgente

El Presidente Gabriel Boric, durante su campaña, prometió mejorar el sector de la cultura en Chile y artístico en el país, sin embargo, desde que asumió su cargo, la comunidad cultural sigue esperando una solución concreta y visible.

Por Luisangela Blanco, periodista.

En su última cuenta pública, el presidente Gabriel Boric destacó la importancia de la cultura para el desarrollo integral de la sociedad chilena, subrayando la necesidad de incrementar el 1% del presupuesto nacional destinado para el Ministerio de las Culturas, Artes y Patrimonio, que estaría siendo presentado para el año 2025.

En Chile, sabemos que importan más los desafíos económicos que los sociales, por ello la cultura queda marginada, olvidándonos de la preservación del patrimonio y el fomento a una buena gestión social. Tanto artistas, como medios emergentes reclaman un mayor reconocimiento y demandan una gran preocupación por sus condiciones laborales, que a pesar de la falta de apoyo del estado siguen persistiendo para buscar soluciones y lograr la visibilidad que merecen.

Según la encuesta de espectáculos públicos realizada por el Instituto Nacional de Estadísticas, INE, un total de 1.594. 618 personas asistieron a funciones de teatro o actividades culturales a nivel nacional en 2018, siendo el mayor alcance que han tenido hasta ahora, ya que las cifras actuales son menores.

Con esto, sabemos que el presupuesto dedicado a la cultura para incrementar y fomentar la iniciativa en la participación y creación de eventos es nula. Menos del 1% se destina a ello y si se llegará a incrementar pronto, sería una mínima solución ante esta crisis, por eso se deben crear políticas y leyes más inclusivas que demuestren el fortalecimiento de nuestra cultura y de los actores sociales.

Entre la situación precaria del fomento cultural y la demanda que actualmente tiene la Ministra de las Culturas Carolina Arredondo, por abusos y discriminación a 18 integrantes de la institución cultural del Ballet Folclórico Nacional (BAFONA), nos damos cuenta que el problema es interno y que si no lo arreglamos desde la raíz no podremos seguir buscando soluciones a este gran rompecabezas.

El Presidente Gabriel Boric, durante su campaña, prometió mejorar el sector cultural y artístico en el país, sin embargo, desde que asumió su cargo, la comunidad cultural sigue esperando una solución concreta y visible. ¿Qué ha hecho realmente desde entonces? La falta de avances palpables en políticas y financiamiento adecuado, demuestra una discrepancia preocupante entre las promesas de campaña y la realidad, dejando a artistas y gestores culturales en un estado de incertidumbre y descontento.

Por ello, la importancia cultural en Chile debe ser algo más allá que un reconocimiento, debe ser una oportunidad para aquellos artistas, medios y hasta patrimonios culturales que están siendo olvidados. Hay que promover leyes que ayuden con el financiamiento de todas las organizaciones artísticas y crear un impacto positivo en la sociedad para que sigan reconociendo el valor de las artes.