Desde antes del lanzamiento de su disco, Anttonias viene haciendo ruido en la escena indie nacional. Hoy, a poco más de un mes de su show en Lollapalooza -el domingo 15 de marzo-, conversamos con toda la banda, sobre su pasado, futuro y las redes sociales. Léelo aquí en La Máquina.
La oficina de Lotus parece un museo en el que artistas de talla mundial han dejado su firma en los carteles que anuncian sus conciertos. Liam Gallagher y Tool, son solo algunos de los nombres que están en las murallas de aquel edificio de 2 pisos — al menos los pisos que pudimos recorrer —. Dentro del segundo piso, mirando hacia una terraza, frente a una ventana, están enmarcados afiches de Robbie Williams, Franz Ferdinand, Megadeth, System of a Down y Kasabian. En medio de todos estos, un gran letrero con el nombre de “LOTUS” y abajo, un sillón negro.
Sentados allí, como recibiendo el espíritu de todos estos grandes nombres está Anttonias: una banda que en sus 3 años de carrera, ha pisado escenarios importantes y que hoy se encuentra en un punto clave, buscando consolidarse musicalmente, mientras aprende a convivir con un público que los celebra con la misma intensidad que los cuestiona.
Al momento de presentarse, los integrantes lo hacen de izquierda a derecha — como pueden revisar en la foto abajo — “Mi nombre es Diego y soy guitarrista de Anttonias. Mi nombre es Antonia y soy la voz de Anttonias. Mi nombre es Agustín y soy el baterista. Soy Pipe y soy el bajista. Soy Óscar y soy guitarrista”.

Un ascenso con los pies en la tierra
El 27 de agosto del 2025 se lanzó el primer disco de la banda. Un disco homónimo compuesto de 7 canciones, con una duración de 31 minutos en total que tuvo un buen recibimiento por parte de la crítica.
Aunque la relación de Anttonias y el público comenzó mucho antes. Su primer sencillo fue un éxito viral en redes sociales con más de 1,4 millones de reproducciones en Youtube. ¿Las consecuencias de esto? Una exposición que no se esperaban. De aquí nacieron contratos y aún más exposición, luego de ser los teloneros de Bad Bunny y así tener la posibilidad de tocar en el escenario más grande del país, el Estadio Nacional.
Para tener entre 21 y 23 años, la banda que nació desde un grupo de amigos en 2022, se lo toman con calma: “(Lo tomamos) con tranquilidad, con mesura. No nos gusta precipitarnos mucho a nada. Y ha sido un proceso bien fuerte realmente. Pero lo llevamos bien. De a poco estamos aprendiendo…”.
Sobre cómo lo están llevando en su vida personal, nos cuentan: “en la casa y viviendo una vida normal, como siempre la hemos vivido así. Lo único que cambia es que nos salen más cosas”.
Y quizás la receta para mantener los pies en la tierra es esa, “salir de la burbuja, llegar a la casa, dejar de ser un integrante de Anttonias y ser la persona que siempre han sido”.
En el caso de Diego, nos cuenta algo más personal: “Sigo jugando a la pelota con las mismas personas que he jugado siempre o sigo juntándome con los cabros que me he juntado siempre, así que yo creo que me ayuda mucho separar eso de la amplitud”.
Aunque otra forma de mantener la cabeza fría, es el hecho de que deben seguir trabajando fuera de la banda para poder mantenerse: “Trabajamos en lo que podemos, realmente. Yo (nota de autor: prefiero no decir el nombre del integrante por privacidad del trabajo) a veces lavo autos, igual es una pega que he mantenido con el tiempo. Estuve trabajando antes en los estadios, pero me echaron de ese. También en una cafetería y los cabros en una pizzería”.
Identidad Retro
La música tiene esa característica especial de ser “atemporal”. No por nada son tantas generaciones escuchando música de los 60s, 70s, incluso, podemos sentir nostalgia por una música que ni siquiera nos pertenece “culturalmente”, como es el caso del City Pop. Son muchas las bandas cuyos referentes vienen directamente de otra época y toman con descaro influencias que marcan su música.
Para Anttonias, los 90s se sienten, tanto musical y estéticamente, tan cercanos como si hubiesen nacido en ellos, pero también fue una decisión estratégica, había una intuición sobre lo que mueve al mercado: “había algún revival que se venía sintiendo desde hace tiempo, digo como que los 80 estaban un poco como back, los 60 también. Entonces nuestras influencias siempre fueron más noventeras” dijo Antonia, la figura central de la banda.
Mirándose entre ellos llegan a conclusiones casi al unísono, y sus ojos muestran una sorpresa, como dándose cuenta que su amistad les da el permiso para hablar, no solo individualmente, sino como “Anttonias”, un puro cuerpo, una sola mente.
La música, como muchas cosas, también se hereda. Todos han tomado el legado de fan de alguna banda, un estilo de música, un disco o la pasión por esta. Así es como fue el acercamiento de la banda hacia esos lejanos 90s: “es que igual tenemos hermanos muy grandes. Y hermanos que vivieron los 90 como en su infancia y juventud, entonces al menos mi casa siempre fue la música noventera”.

Al momento de preguntarles sobre sus influencias, se sintió como preguntarles sobre sus obsesiones o sus secretos casi incontables: “igual esa son preguntas súper personales. Cada uno le mete su cosilla. En lo visual, Fontaines D.C., ahora que igual trajeron como ese revival como 90 y no sé, Sinéad O’Connor”. También nombran influencias locales, como Lucybell, Saiko y Nicole.
Aunque fue algo que se dio de forma natural, gracias a la música en casa, hermanos mayores y el revival, la composición busca recrear una estética específica y para eso el trabajo debe ser en conjunto: “… a veces el Óscar llega con una idea, con un riff, o con parte de letra, el Pipe principalmente escribe estas letras. Yo — Agustín — a veces igual llego con otras letras. Y la Toñi siempre las ejecuta a la manera que ella quiere. O sea, nosotros le damos libertad a ella.”
Este último punto es clave. El alma de Anttonias viene desde su voz, su personalidad y, precisamente, su nombre. Antonia nos describe cómo trabaja con la idea de los demás: “(…) de alguna forma, como que la mayoría de las veces me pasan un material un poco más armado y ahí yo puedo decir cómo la quiero, qué me acomoda, qué quiero que vaya, qué no, qué le puedo meter o cambiar. Para así sentirla como parte de mí y así poder interpretarla bien”.
Interpretar, palabra precisa para definir lo que hace Anttonias con sus referencias. No vivieron esa época, pero la pueden descifrar con su propio punto de vista — iniciando sus 20s y de una generación lejana — qué eran esas ideas, esa búsqueda y lo que una generación tenía para decir. Esta combinación, hace que la música de los santiaguinos suene propia.
La intensidad y las tensiones
Si hay algo que Anttonias tiene, es lo que muchos llaman como “química”. Se conocen desde hace años, son amigos desde antes de que esta banda existiese. Hoy no necesitan la excusa de ser integrantes de Anttonias para hacer cosas de amigos. Carretean y tienen esa complicidad que es difícil de fingir.
Aunque como buen grupo de amigos, también existen los roces. Anttonias tiene discusiones, pero lo importante es saber cómo llevarlos y así también lo entiende Pipe: “Somos amigos. Por ejemplo, con la Toñi, nosotros tenemos una dinámica de amigos mucho antes de que empiece Anttonias. Con el Óscar igual, y con el Agus igual”.
Cada uno tiene una forma de lidiar con las discusiones, y el bajista tiene la suya: “Lo que hago es no hablarles por un rato nomás y ya después se me pasa”.
Las relaciones humanas son complejas. Muchas bandas mueren por el crecimiento de los egos, la apropiación indebida de las ideas o porque simplemente no se soportan. Aquí la banda intenta tomar esto y continuar con la dinámica de siempre, saliendo, tomándose vacaciones juntos, incluso pasando año nuevo entre ellos. La idea es no perder la dinámica de la vida que llevaban.
Se conocieron en un carrete, partieron pensando en hacer covers y la idea fue rápidamente eliminada por el mismo Pipe con la frase “No vamos a tocar covers, vamos a hacer temas propios”. Así comenzaron a llegar las ideas de temas y las dinámicas fueron fluyendo. Garage Band fue un miembro muy activo mientras comenzaban a maquetar sus propias canciones, pero lo más importante es que nació una ley interna que parece grabada y estampada: “Si la canción no les gusta a todos, no sale”.
Para los integrantes de Anttonias es su primera vez en varios sentidos, lo que los marcará sin duda de por vida, independiente de si los roces en un futuro llegaran a separarlos o si se volvieran una banda tan legendaria como Los Jaivas.

Entre el éxito, las redes y la motivación
Aunque la música de Anttonias busca rememorar aquellos días noventeros, sin duda, son hijos de su propia generación. Hoy, gracias a la viralización en redes sociales, artistas y bandas han logrado peaks de visibilización tan grandes que el rumbo de sus carreras es en base a esto. Pero es un arma de doble filo.
Si bien los fans crecen de manera exponencial, también crecen los haters. El caso de Anttonias no es diferente. Solo hay que mirar los comentarios de entrevistas o videos en los que aparezcan y encontraremos más de algún comentario hater dirigido hacia la banda. “Al principio, como escalamos tan rápido, fue sorprendente el hate. Al comienzo nos hizo mucho daño porque fue una ola grande”, nos dijeron sus integrantes.
Se han creado mitos alrededor del grupo y, aunque no está claro de dónde nacieron estos comentarios, sí han afectado a los integrantes: “Yo creo que al principio es difícil. A nadie le gusta que andan diciendo cosas o inventen tantas cosas de ti. Pero al final nosotros sabemos que no es la realidad. Nosotros sabemos nuestra verdad y yo sé que hay harta gente que tira hate por tirar no más, que realmente no le interesa lo que hagamos. Tal vez ni siquiera conozcan la música Anttonias, entonces tira hate porque por tirar no más”.
Algunos comentarios hablan de haber conseguido llegar muy pronto a escenarios donde otras bandas no han alcanzado. Los integrantes están al tanto de esto y tienen su propia opinión al respecto: “El hate tiene mucho que ver con la idea de la meritocracia. Pero si hablamos de eso, aunque llevamos tres años en la música, antes también hacíamos otras cosas para subsistir. Hemos trabajado por esto, hemos perdido sueños y cuando llegaron oportunidades no las íbamos a desaprovechar. Si me dicen que voy a tocar en Lollapalooza, no voy a pensar que no me lo merezco. Como grupo, nos lo merecemos”.

Para muchos fans, el quemar etapas y la meritocracia de las bandas es importante y Agustín lo tiene muy claro. Durante gran parte de la entrevista se mantuvo silente, pero ante esta pregunta, en una acción quizás pequeña pero con significado, tímidamente se inclinó hacia delante en el sillón — como si estuviera perdiendo en el FIFA — y se explayó al respecto: “(…) nosotros no nos saltamos la etapa de tener que ir a un bar donde te tratan pésimo, no te dan ni una chela y tocar hasta para 20 personas, de ahí en la hora siguiente, ir a tocar a otro cumpleañito. Yo creo que nosotros partimos tocando por otro lado que no era la escena. Partimos tocando en lugares de nuestra comuna — Padre Hurtado y Maipú —, porque nos quedaba cerca”.
Pero así, como si se tratara de algo terapéutico, la banda intenta sacar lo positivo de todo esto, como la mayor exposición que han logrado “gracias” a los comentarios. Dentro de lo positivo, nos contaron que así es como han llegado nuevos fans que, luego de escuchar su música, incluso han pedido disculpas. También han aparecido fans de otros países, de Ecuador y Perú específicamente, que se han comunicado con ellos para contar su experiencia y cómo su música los ha ayudado en malos momentos de su vida.
Los integrantes de la banda tienen claro lo que quieren cambiar de la percepción del público: “¿Industry Plant? ¡Nadie tiene plata!”, dice Antonia entre risas, casi como cerrando el tema. Pero ¿a qué se refieren? Las “Industry Plant” son bandas que no nacen orgánicamente y son formadas por un gran sello discográfico con mucho dinero quienes “compraron” el éxito desde el día 1. Desde el sonido hasta la estética están planeados por el marketing para que la banda se muestre de una forma.
Para Anttonias, más que molestia, es incredulidad. Para la banda, basta con mirar su propio recorrido — entre los bares, las tocatas, los demos circulando hace años — para entender lo ridículo del argumento.
Antonia de Anttonias
Minutos antes de comenzar la entrevista, mientras el resto de la banda se acomodaba en aquel sillón negro, las teclas de un piano comenzaron a hacer vibrar sus cuerdas. Al mirar hacia el rincón desde donde venía la música, todos vimos a Antonia sentada frente a él, de buen humor, riendo y respondiendo al desafío de sus compañeros de banda al invitarla a tocar piano sobre un escenario. Pero al darse vuelta nuevamente hacia el piano y volver a tocar, Antonia mostraba un rostro más concentrado, serio y distante de la escena que se estaba viviendo con el resto de sus compañeros.
Al acercarse al sillón para tomar las fotos de rigor se pidió que mostraran “actitud”. Antonia, con lentes de sol y mirada desafiante a la cámara, enseñó una faceta distinta, condensando su forma de mostrarse en los escenarios.
“Bueno, yo al principio no me quería unir”, respondió ante la pregunta de cómo llegó a la banda. “El tener una banda es como igual un poco cliché y yo lo encontraba así”. Antonia muestra ese lado menos idealizado de la banda.
A pesar de ser el rostro, el movimiento en el escenario e incluso el nombre, la vocalista no la siente como algo exclusivamente propio. De todas maneras la decisión de unirse pasó porque “lo tenían como un poco más armado (el proyecto de banda). De ahí el Pipe me mostró una canción e igual me había insistido harto. Me había mandado audios diciendo, ‘Por favor’”. Lo dice de forma burlesca mirando hacia su compañero mientras todos ríen.
Antonia tiene la actitud y la personalidad de una potencial rockstar, también el talento, pero el cliché es con lo que hay que luchar: “Yo creo que nunca pasa. Igual el tener una banda sigue siendo como cliché. A mí me pasa que cuando me preguntan ‘¿qué estás haciendo?’, nunca pensé que lo iba a decir. Entonces, al menos para mí, nunca se ha ido, pero me parece bacán todo lo que ha pasado”.
Bon Jovi bromea hasta el día de hoy por el nombre de su banda y no es el único ejemplo de bandas que tiene el nombre de su vocalista como marca. En este caso, Antonia nos cuenta: “Yo nunca dije así como, ‘ya, se va a llamar Anttonias’. No. Digo, fue algo que surgió de la nada, yo nunca lo propuse’.
Sobre esto último, el nombre nació luego de una larga búsqueda e inspirados en The Marias, decidieron el nombre porque “queríamos algo que fuera fácil de recordar también. Porque Antonia se te queda pegada altiro también”. “Es tan reconocible que lo llegas a odiar”, complementan.
Entre sus lentes oscuros y la actitud, Antonia se ha vuelto el rostro inevitable, probablemente sin quererlo, de una banda que tiene un futuro prometedor con su voz — y nombre — en la escena nacional.

A Lollapalooza como prueba
Para Anttonias, Lollapalooza es un cierre de ciclo y además el comienzo de una nueva etapa: “(…) Venimos del álbum, también sentimos que nuestro nombre se ha hecho como bien conocido y creemos que la gente igual espera algo de nosotros y lo estamos tomando superprofesional y ensayando mucho”.
Esta versión 2026 de Lollapalooza Chile, tiene la característica de que al menos 3 bandas importantes de la escena indie estarán presentes: Hesse Kassel, Candelabro y los propios Anttonias.
Esta escena es bastante cercana entre sí. Los propios integrantes nos cuentan que han compartido entre todos y ha sido en un tono de cariño y de camaradería. Se ha cultivado una buena relación entre la escena y, si coinciden en algo, es que todas las bandas tienen ganas de que esto siga creciendo, por lo que el “apañe es lo más fundamental y ha sido bonito así tener el apañe de los cabros de Hesse Kassel y de Candelabro”.
Sobre cómo ven la preparación de la escena indie para esta versión del festival: “Imagino que los demás chicos también lo están viviendo así, y es rico estar compartiendo este presente con ellos. Es una etapa más profesional. Pasar estas barreras de los festivales, es muy rápido y no puedes fallar: tienes que tener todo bien armado. Nosotros lo miramos como una prueba, no algo que nos vaya a descolocar, sino que nos va a fortalecer y profesionalizar más, en el sentido del show y de todo lo que conlleva Lollapalooza”.
Anttonias se presentará el domingo 15 de marzo en Lollapalooza Chile 2026. Entradas por Ticketmaster.

Anttonias: El presente es lo que importa
Antes de la escena del sillón, pasamos a saludar a los miembros de la banda que ya estaban reunidos en la oficina. Nos dirigimos a la sala de ensayo y la escena que nos encontramos fue la de una banda practicando sus canciones. Una Stratocaster roja en las manos de Diego y el resto de la banda sentados alrededor de una mesa, mirando los acordes, comentando sobre estos y haciendo chistes sobre la situación.
Hoy, entre tocatas, teloneos, festivales y buenos y malos comentarios en redes sociales, Anttonias se presenta como una de las cartas serias del indie nacional y, en una generación de bandas que está dando que hablar, esto significa bastante. Cada integrante entrega lo suyo para que el proyecto pueda continuar.
Anttonias representa a su generación, pero sacando lo mejor que puede de los 90s y eso no solo en lo musical. Quizás también, sacando lecciones de una generación a la cual le quedan pocos ídolos vivos y aprendiendo con ellos a sobrellevar los ripios del camino. Porque tienen claro que deben aprovechar el momento y que hoy es lo que importa.












