En la edición pasada de nuestro especial sobre la llamada «Guerra de las teleseries», recordamos la génesis de la frenética batalla por el rating entre Canal 13 y Televisión Nacional de Chile (TVN), que ya para 1986 marcó el inicio de la superioridad del ex canal del angelito, pero tenia que partir con el pie derecho y vaya que lo hicieron.

Por si te perdiste la primera parte:

Ángel Malo: el fenómeno que impactó al país

La guerra de las teleseries retomó su curso: Estrenada en Canal 13 el 11 de marzo de 1986, de un guion brasileño y adaptada por el guionista y periodista Jorge Díaz, dirigida por Óscar Rodríguez y protagonizada por Carolina Arregui y Bastián Bodenhöfer, «Ángel Malo» cuenta la historia de Nice, una joven que llega a trabajar a la comuna de Las Condes, en Santiago, dejando atrás su dura infancia y con las ganas de llegar a la alta sociedad rápidamente.

La teleserie causó un gran impacto cultural, tanto así que TVN tuvo que emitir dos teleseries para repuntar en rating, algo que finalmente no sucedió.

Pero lo más recordado de esta teleserie es, sin lugar a dudas, el desenlace. La idea original era escribir otro cierre, ya que en la teleserie original Nice muere, pero al director se le ocurrió otro en el cual el personaje principal sobreviviera; esto, sin embargo, fue desechado por la Iglesia Católica y los altos ejecutivos del canal, argumentando que era indeseable que una persona »pecadora» sobreviviera, así que tenían que matar sí o sí al personaje de Carolina Arregui. El final de la teleserie fue visto por casi 3 millones de personas y tambien género polémicas, tanto así que el director y los escritores recibieron amenazas de muerte por el trágico final. Después de esto, Carolina Arregui alcanzó la popularidad y se convirtió en la reina de las teleseries durante esta época.

La primera competencia de Ángel Malo fue la polémica «La dama del balcón«, una producción muy cuestionada y que originalmente iba a estrenarse en abril de 1985, pero la trama ligada a los experimentos genéticos y muchas referencias a los nazis, hizo que la junta directiva del canal censurara la teleserie por un año; esta fue dirigida por Ricardo Vicuña y protagonizada por Loreto Valenzuela y Alex Zissis, trata sobre un famoso cuadro llamado »La dama del balcón», que trae una series de casualidades que pondrá en vilo a un negocio clandestino.

La segunda competencia de la popular teleserie del 13 fue «La villa», una producción bien particular del canal estatal, ya que tuvieron que alargarla de los 120 capítulos escritos a 180, para que durase todo 1986, trayendo muchas consecuencias: primero, la renuncia del guionista Néstor Castagno, la retirada de casi todos los actores que tenían que filmar durante 1986 la serie de La Quintrala, provocando que se escribieran finales para 34 personajes y sus motivos para dejar la teleserie (muertes, se iban de la villa o simplemente dejaron de aparecen en pantalla).

«Secreto de familia», fue la producción del segundo semestre de ese año en Canal 13, escrita por Sergio Vodanovic y dirigida por Christian Mason, protagonizada por Claudia di Girolamo y Walter Kliche. La historia cuenta sobre la ambición de una acomodada familia que estafa a un humilde hombre en el pasado. El patriarca de la familia era manipulado por su despiadada mujer. Para evitar el desprestigio de la familia, culpan y deshonran a este hombre de querer estafarlos, engañando incluso a la mujer de este. Por consecuencia, en agradecimiento esta mujer ejerce como costurera a la acomodada familia para mantener a sus hijos luego de supuesta deshonra de su marido.

A continuación, «Mi nombre es Lara» fue una de las pocas teleseries de TVN en vencer a Canal 13 durante los ochenta, siendo una adaptación de la novela homónima argentina, adaptada por Fernando Aragón y Arnaldo Madrid, dirigida por Ricardo Vicuña y protagonizada por Elena Muñoz y Bastián Bodenhöfer. Esta nos relata cómo la vida de una bailarina exótica cambia cuando conoce a un productor de televisión que la lleva a trabajar a la televisión, ahí Lara deberá lidiar con la envidia, los celos profesionales, entre otras consecuencias de su éxito.

Su competencia directa en esta guerra de las teleseries, fue «La invitación», basada en la teleserie brasileña »Os fantoches» y adaptada por Jorge díaz, dirigida por Óscar Rodríguez y protagonizada por Nelly Meruane y Walter Kliche; la historia trata como el dueño de un lujoso hotel de 5 estrellas invita a seis personas junto a sus familias y amigos a pasar una temporada en hotel, sin embargo las verdaderas intenciones del dueño son encontrar a el o la responsable de la muerte de su esposa tras un desafortunado incidente en la piscina del hotel.

«La última cruz» fue la teleserie final que escribió el gran Arturo Moya Grau en nuestro país. Esta debe ser la producción del canal católico que sufrió mas cambios debido a la censura, motivo por lo cual Moya Grau se fue de Chile, para radicarse hasta el dia de su muerte en 1994 en México. Fue dirigida por Cristián Mason y protagonizada por Tennyson Ferrada, Jael Unger y Carolina Arregui; cuenta la trama de tres familias completamente distintas que las une una cruz de oro que se le entrega una mujer misteriosa.

Como se mencionó, esta teleserie fue una producción bastante polémica por los desencuentros entre la dirigencia del canal y el escritor Arturo Moya Grau, por tal motivo vendería todos los derechos de sus obras a la cadena mexicana Televisa en 1993, por ende Canal 13 no puede transmitir ninguna de sus teleseries que haya escrito durante los 70’s y 80’s.

Continuando con la «guerra de las teleseries», para 1988 se estrenaría «Semidiós», una adaptación brasileña de «O semideus», considerada como la megaproducción de Canal 13, porque no escatimaron en gastos en crear una ciudad ficticia fuera de Santiago, grabar escenas con muchos efectos especiales o hacer casi la quinta parte de la teleserie en Miami, Estados Unidos.

De igual manera, esta fue la producción en donde más problema en el elenco tuvo, para empezar un cáncer hizo que Malú Gatica se ausentara gran parte de las grabaciones, el despido escandaloso de Julio Jung, que interpretaba un personaje importante en la trama, sumado a un accidente en un miembro de la producción por las escenas de alto riesgo. Otro punto importante fue la polémica que se vivió por la contratación del actor holandés Roberto Vander, ya que muchos actores se quejaron que el actor »venía a quitar trabajo a los actores nacionales».

Dirigida por Óscar Rodríguez y protagonizada por Roberto Vander, Maricarmen Arrigorriaga y Carolina Arregui, la trama se centra en Hugo Lemus, empresario exitoso que viaja a Chile para participar en una carrera de Rally, ahí ocurre un misterioso accidente en donde Lemus no es encontrado y todos lo dan por muerto, esto lo aprovecha un joven periodista que decide investigar acerca del infame accidente, pero se encontrará con la corrupción, lavados de dinero y fraude empresarial.

Su competencia, en consecuencia, fue «Bellas y audaces», basada en un guion brasileño y adaptado por Jorge Marchant y dirigida por Ricardo Vicuña. Marcó un punto en la industria de la musicalización de teleseries entre el público chileno, protagonizada por Luz Jiménez, Osvaldo Silva y Sonia Viveros. La historia gira en torno a intrincadas tramas amorosas que muestran encanto, humor y belleza dentro de una exclusiva peluquería de Santiago.

Tuvo gran éxito entre el público y sus personajes marcaron tendencia y preferencia, además de imponer moda. Su banda sonora marcó suceso de ventas, provocando un antes y después en la musicalización de teleseries. Entre las curiosidades, es el concurso que hizo el diario La Tercera con un premio de un millón de pesos (casi 7 millones de pesos de hoy) para el que adivinara el final de la teleserie.

Segundo semestre de 1988 y TVN estrenaria «Las dos caras del amor», escrita por Fernando Aragón y dirigida por Vicente Sabatini, protagonizada por Silvia Piñeiro, Mónica Carrasco y Claudio Reyes. La trama se basa en una empresaria agrícola, que tras la muerte de su esposo jura ver casada a su hija con un adinerado agrónomo de la zona.

La competencia directa de esta teleserie, fue «Vivir así», dirigida por Vicente Sabatini, siendo el primer director en dirigir dos teleseries al mismo tiempo en dos canales rivales; fue protagonizada por Jaime Vadell y Patricia Guzmán, siendo la producción más corta de Canal 13, durando solo 40 capítulos.

Y la segunda competencia directa fue «Matilde dedos verdes», dirigida por Óscar Rodríguez y protagonizado por Maricarmen Arrigorriaga y Mauricio Pesutic, durando 41 capítulos

Para 1989, se estrenó por la señal universitaria la teleserie «La intrusa», dirigida por Cristián Mason y protagonizada por Amparo Noguera, Jaime Vadell y Liliana Ross; la trama se centra en Texia, una mujer que nace de una relación clandestina y que decide buscar desesperadamente su lugar en el mundo y para ello se introduce en la vida de la familia que pudo haber sido suya, sin que nadie sospeche nada.

Su rival fue «A la sombra del ángel», escrito por Néstor Castagno en colaboración de Jorge Marchant, dirigida por René Schneider, protagonizada por Peggy Cordero, Osvaldo Silva, Nancy Paulsen y Remigio Remedy. Esta teleserie llamó mucho la atención por insertar una historia de amor que perduraba a lo largo de tres generaciones, siendo recreadas las décadas de 1940, 1960 y 1980, esta última la época actual según la transmisión original de la producción, Su nombre se debió a la estatua de un ángel que había en el patio de la casa de la familia Torreblanca. Según lo que rezaba la tradición, bajo la sombra de este, los enamorados debían hacer las promesas que esperaban cumplir. También contó con una intro diferente según la época.

La última batalla en la guerra de las teleseries, estuvo en el final de la década de los ochenta con «Bravo», dirigida por Alejandro Rojas, protagonizada por Andrea Tessa y Roberto Vander; la trama se centra en un músico que tiene gran fama, pero siempre es reprochado por su familia, especialmente por su obsesiva hermana, pero todo cambia cuando conoce a Cristina, una cantante que llega a trabajar a la capital.

A comienzos de los 90, cada año se volvería más personal: la guerra de las teleseries ya no serían lo mismo y otros factores entrarían en juego, pero si la década de los 80 estuvo controlada por Canal 13, en los 90’s sería TVN el gran vencedor durante toda una década. Algo que divisaremos en la tercera parte del especial «Guerra de las teleseries».

Deja tu comentario

Please enter your comment!
Please enter your name here