3 errores de doblaje que seguro no habías notado

 3 errores de doblaje que seguro no habías notado

Los que crecimos con el doblaje mexicano ya reconocemos como familiares varias voces. Y los que fuimos observadores más agudos, captamos en más de una ocasión cuando la versión latina no encajaba con lo que quería decir el libreto norteamericano.

Y no hablamos de licencias creativas (“¡Me quiero volver chango, mi auto!” suena divertido, aunque no se parece en nada a “sweet merciful crap, my car!”) o castellanización de nombres (Ejem… Bruno Díaz), que terminan siendo un aporte. Sino de casos donde, por negligencia de los traductores o de los doblajistas, las voces latinas terminaron diciendo algo que no correspondía y desencajaba con la trama.

Errores en el doblaje de anime y al español ibérico hay muchos; googleando pillarán más de una página dedicada a eso. Pero nadie se ha molestado en hacer algo un poco más exhaustivo con el doblaje latino de series gringas.

Por ello, en La Máquina te presentamos una pequeña recopilación, justamente en el día del doblaje este 12 de junio.

Qué raro (1999)

Más de alguno recordará las entrañables aventuras de Fiona Phillips, una adolescente que viajaba por Estados Unidos arriba de un bus junto a su madre cantante, su hermano y la banda. Su obsesión por lo paranormal se complementaba con una extraordinaria suerte para toparse con casos y personajes freaks, desde brujas y maldiciones a seres extraterrestres.

Una de sus aventuras la llevó a conocer en el episodio “Tulpa” (primera temporada) a James, un solitario niño, que es protegido por un monstruo invisible conocido como “Tulpa”.

Esta información la sabemos hacia el final del capítulo. Al principio, la trama solo revela que una misteriosa fuerza invisible ronda en torno a James. Y hay una escena que llama la atención: el pequeño está sentado en la acera y una pelota de básquetbol rueda mágicamente hacia sus pies, entonces grita: “¡Déjenme solo!”. Aquí el espectador entiende que esta misteriosa fuerza no es una, sino varias criaturas invisibles. ¿Entonces son varios tulpas?

Lo que pasa en que en inglés leave me alone!, puede ser interpretado tanto plural como singular. Claro que a la hora de traducirlo tenemos que optar por una de las dos opciones y en vez de “¡Déjame solo!”, el doblaje lo dejó como “¡Déjenme solo!”.

Fuese un episodio en dos partes es perdonable. Pero en el mismo libreto más adelante se aclara que el niño se refería a una sola persona, en singular. ¿Costaba mucho corregirlo, les dio lata o no se dieron cuenta?

Los Simpson (1993)

Cómo olvidar Los Borbotones (Be-Sharps en inglés. Juego de palabras que significa tanto “Se astuto” como “Si sostenido”). Más allá del nombre de la agrupación, hay un error bastante evidente cuando el cuarteto musical al que pertenece Homero, reemplaza a uno de sus integrantes, el jefe Gorgory, por Barney.

Reacio a aceptar su desvinculación, Gorgory asiste feliz al debut de Barney, pues los fans de Los Borbotones organizaron una protesta con un elocuente vítor: “¡Queremos a Gorgory, fuera Barney!”. El asunto cambia apenas Barney abre la boca y hace gala de su privilegiada voz. Las chicas enloquecen y el público cambia de opinión. El problema es que se ponen a gritar otra vez “¡Queremos a Gorgory, fuera Barney!”, mientras Gorgory se retira disimuladamente. ¿Qué pasó aquí?

Claramente dijeron otra cosa: “¡Queremos a Barney, fuera Gorgory!”, en vez de “¡Queremos a Gorgory, fuera Barney!”. Al editor se le debió pasar la mano con el copy-paste.

¿Le temes a la oscuridad? (1990)

Para los amantes del terror adolescente y las series de antologías, Le temes a la oscuridad es un clásico de la época dorada de Nickelodeon.

Nuestro capítulo a analizar corresponde a la segunda temporada y se titula La Historia del último deseo. Aquí vemos a una adolescente, Jill, todavía obsesionada con los cuentos de hadas infantiles. Una noche, sus sueños se convierten en pesadillas, cuando El Arenero surge de debajo de su cama y la transporta al mágico mundo de los sueños, con la intención de mantenerla secuestrada. Afortunadamente, la protagonista logra escapar al romper el reloj de arena del villano de la historia y despierta nuevamente en su cama. Todo al parecer fue un mal sueño, hasta que la cámara se enfoca en la última página del libro que estaba leyendo Jill.

El libro se titula El Arenero y el último párrafo es leído por la voz del mismo personaje (que es, por cierto, el mismo actor de doblaje tras Mojojo de las Chicas Superpoderosas): “La pequeña se fue a dormir, prometiendo no volver a creer en los cuentos de hadas. Si hubiera sabido el final, no se habría preocupado tanto. El Fin”, seguido por una risa maléfica… ¿ah?

Lo más absurdo es que se ve la página con el texto original. Quienes se manejen en inglés, entendieron que el libro decía otra cosa: “La pequeña se fue a dormir, prometiendo no volver a creer en los cuentos de hadas. Si tan solo hubiese sabido… ¡no habría vuelto a esa cama otra vez!”. Cambia totalmente el final, ¿no es verdad?

BONUS:

Pero no todo se trata de errores imperdonables en el mundo del doblaje. No basta con pescar el Google Translate y recitar todo el texto traducido literalmente. Doblar es un arte, que también requiere de la creatividad de los estudios de doblaje. Es por eso que también hemos seleccionado dos grandes cambios -¿mejoras?- en los diálogos hechos por los actores de voz.

Rápido y Furioso: Hobbs & Shaw (2019)

El spin-off de la saga de carreras de autos, Hobbs & Shaw, contó con Dwayne Johnson y Jason Statham como protagonistas. Sus personajes, secundarios en la saga principal, a pesar de ser tipos rudos, se odian y pelean como auténticos escolares. Gran problema, considerando que en esta aventura deberán trabajar juntos para salvar al mundo.

En medio de la película, Shaw (Statham) inventa pasaportes e identidades falsas para que él, su hermana y su compañero viajen de incógnitos en un avión. El problema surge con el nombre que le asigna a Hobbs (Johnson). Y es que la montaña de testosterona de La Roca Johnson es rebautizada ni más ni menos como… Carmelo Lames.

Lo anterior nos lleva a la que es quizás la escena más cómica de la película. No obstante, pasadas las risas, uno procesa que es imposible que el libreto original haya asignado ese nombre a Hobbs. Los más perspicaces, habrán alcanzado a leer el pasaporte donde figura el nombre de Johnson en la versión en inglés: Mike Ocksmall. Juego de palabras para “my cock is small”, o sea “mi pene es chico” (chiste recurrente entre las discusiones de estos dos machotes rudos).

Las dos versiones funcionan a la perfección. Aplausos para el libretista de Hollywood. Y al de México también.

ICarly (2007)

Otra vez Nickelodeon. Esta vez una de las comedias creadas por Dan Schneider y protagonizada por Miranda Cosgrove interpretando a Carly, una adolescente con su propio show de internet. Como en todas las series de Schneider, un motivo común serán las parodias a marcas reales como Apple y Disney, claro que con los nombres cambiados.

Esta vez, el caso que nos convoca es Galaxy Wars, saga de la cual los personajes de Spencer y Freddy (hermano y amigo de Carly respectivamente) son fanáticos y evidente parodia de Star Wars. ¿Cuál es el problema? Que en el doblaje fue traducida como “Guerra Estelar”. ¿Por qué no se tradujo literalmente? Simple, porque la traducción literal es… La Guerra de las Galaxias. Y esa marca sí existe, para los hispanohablantes.

Vale decir, esto nos lleva a un error aún más viejo, cometido allá por los años setentas: para el inicio de la saga galáctica, Star Wars fue mal doblada como “Guerra de las Galaxias” en vez de “Guerra Estelar”. ¿O sea que Freddy y Spencer están hablando de una saga real? Es confuso, pero bueno, está más que claro de qué película están hablando. ¿O no…?

Diego Escobedo

(Santiago, 1994). Escribo de historia, cine, literatura, y distintas curiosidades que se me van ocurriendo.

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