Reseña| Guava Island, Childish Gambino plasmado en una inofensiva historia

Recuerdo que hace años, en mi búsqueda constante de nuevos artistas que escuchar, me encontré con un rapero que con su álbum “Camp“(2011) me empezó a gustar, pero sin destacar en mis listas de reproducción, tan solo era un buen disco que servía para un viaje ameno a mi lugar de estudio.
Pasa el tiempo y honestamente cae en mi olvido ese tal Childish Gambino (Donald Glover), el cual parecía ser más un simple aparecido en la escena musical que una figura destacada del mundo del arte tal como lo es ahora, pero que gran error fue no seguirle la pista a partir de ese LP prometedor.
THIS IS AMERICA

Sorpresivamente tal como este texto, aparece este video del cual todos empiezan a hablar y se comienza a viralizar. Sorpresa mía fue darme cuenta que el artista detrás de quizás uno de los grandes videos musicales de esta década, era justamente ese tal Childish Gambino, quien, admito, nunca pensé que se volvería uno de los cantantes que más aprecio al día de hoy.
Obviamente surge dentro de mí un falso sentido de superioridad por haberlo escuchado antes que la viralización de él como artista, pero nuevamente es un error que trato de plasmar en este texto para evitarlo en el futuro, pues en los gustos nadie es superior, por mucho conocimiento que posea uno, lo que importa es el sentir, ya sea visual o auditivamente.

Y en esa línea me mantengo hasta hoy, en que lo contado es tan solo una simple anécdota sobre un artista que se ha convertido en mi favorito no tan solo en la escena musical, sino que también en su participación en diversas series como Community o Atlanta.
Ya no hablo de Childish Gambino, sino que me refiero a la persona detrás de este nombre artístico: Donald Glover, el joven actor, productor, guionista, director, compositor y cantante que se ha ganado totalmente mi aprecio por su contribución al arte moderno estadounidense, que por mucho que moleste esta catalogación, realmente su figura artística ha servido mucho para abrir el debate, principalmente con tópicos raciales, mediante sus trabajos musicales y televisivos.
Quienes no crean aquella exageración, los invito a ver el capítulo “Black American Network (B.A.N)“, de la serie Atlanta y el vídeo musical “This Is America”, y es muy probable que al igual que yo, sientan la necesidad de ver más de él, de ver más delirantes episodios de la serie escritos y dirigidos por él mismo o de escuchar más de su faceta musical como Childish Gambino, cayendo en el funk soul de los álbumes “Awaken, My love!” o en el electro pop de “Kauai“.
Admito que puede resultar algo fastidiosa esta alargada introducción pero créanme, es necesaria para comprender el análisis de Guava Island, la nueva película de Donald Glover (¿o Childish Gambino?) producida por Amazon. Considero necesario el comentar mi aprecio a Donald Glover, junto a establecer ideas tan importantes como el sentir como el motor de la apreciación del cine, de la música; de la vida misma.

Guava Island, la canción retratada en fotogramas

Confieso que era un trabajo que venía esperando desde que supe su existencia. A medida que pasaba el tiempo, nuevos detalles aumentaban mis expectativas por este nuevo filme, tales como la incorporación de Hiro Murai -director recurrente de los capítulos de Atlanta– o el tener a Rihanna como coprotagonista, cantante que tuvo una simple participación actoral en cintas como Ocean’s Eight y en Valerian.
Considerando a que se trataba de un trabajo fílmico, claramente mis expectativas eran encontrarme con una película más cercana a la serie producida y escrita por el actor afroamericano, pero al contrario de lo que esperaba, el largometraje es en realidad un producto audiovisual de “Childish Gambino” para poder mostrar sus últimas canciones de su posible último disco en producción (debí darme cuenta con el crédito “A Childish Gambino Film”).

Desde aquellas expectativas nace mi incomodidad, puesto que disfrutaba y sentía en mí el fluir de los singles como ‘This Is America’ o ‘Summertime Magic’, pero encontraba que eran incluidas forzadamente en un producto que pareciera estar en el limbo de ser un álbum audiovisual (tal como Beyoncé hizo en su momento con su aclamada “Lemonade”) o ser una cinta única, alejada de la figura musical, para contar una historia que, admitámoslo, es poco original.
Con historia poco original no me refiero a que sea de mala factura o mal contada, sino que la simplicidad de la historia de un músico frente a la industrialización de la Isla Guava puede resultar algo manida, además de ser un arma de doble filo, debido a que quizás la gracia está en dejarse llevar por la ligereza de esta historia en un ambiente relajado y alegre, pero que al fin y al cabo le quita peso al verdadero mensaje que quiere establecer los guionistas (simple, pero potente).

Admito que tenía cierto resquemor con lo que podía ofrecer como actriz la cantante barbadense, pero a pesar de no contar con tanto esfuerzo actoral -claro, visto desde mi alejada perspectiva crítica-, es quien más destaca, incluso más que consagrados actores como Letitia Wright (Shuri en “Black Panther”) o Nonso Anozie (Xaro Xhoan en “Game of Thrones”), puesto que se come la pantalla con tan solo su mirada, además de un par de momentos que transmite perfectamente una serie de sentimientos.

No estamos frente a un mala producción, la cual contó con la hermosa Cuba como sitio de filmación; tampoco con malos elementos técnicos, en donde destaca el trabajo de cinematografía realizado por Christian Sprenger para resaltar el ambiente latino con luces y sombras.
En realidad admito que no estamos frente a una mala cinta, pero en sí mi mayor problema es justamente el nexo que confiere el sentir y las expectativas, puesto que sufrí la incomodidad por no comprender nunca el sentido de la trama, a pesar de disfrutar las canciones que aparecían, asimismo de nunca poder realizar la separación entre la faceta musical y faceta fílmica del creador de Atlanta.
Aun así, visto desde una esfera más alejada al fanatismo, estamos ante una cinta que no será memorable para todo el público, pero que indiscutiblemente es agradable de ver y conocer, mucho más allá de convertirse en una joya oculta para los fans del comediante (sí, de todos los trabajos que ha tenido, el ser comediante también es uno).
Disponible en Amazon Prime Video
Por @cinelogico en Instagram.

La Máquina Medio

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