“La cultura de la basura” de Los Prisioneros: roces, quiebres y éxitos

 “La cultura de la basura” de Los Prisioneros: roces, quiebres y éxitos

Creada en 1983 en la comuna de San Miguel por Jorge González, Claudio Narea y Miguel Tapia, Los Prisioneros fue una de las bandas chilenas precursoras del rock latino de los ’80 y 90′, teniendo un éxito temprano por su álbum debut “La voz de los 80“, en 1984, y “Pateando piedras” en 1986.

Ya para finales de 1987, los sanmiguelinos publicaron su tercer disco llamado “La cultura de la basura“, siendo lanzado el 3 de diciembre. Este fue un álbum que ya dejaba ver los primeros roces entre Jorge y Claudio, provocando que la producción fuese un desastre creativo que al final les pasaria la cuenta.

Aquello, a pesar de que este trabajo discográfico fue el que los llevó a las pantallas de MTV, los visualizó en el panorama latinoamericano y, finalmente, cumplió una suerte de muerte anunciada para Los Prisioneros.

Pero ¿cómo estaba Chile a finales de 1987 y cómo llegaba el trío a los estudios de grabación?, ¿por qué La cultura de la basura fue tan importante?

Chile y el trío en pleno proceso reformador

Claramente, 1987 no era los mejores años en Chile, pero una luz de esperanza había tras la visita del papa Juan Pablo ll en abril, recordado por su discurso por la paz tanto en la población La Victoria como en el Estadio Nacional.

También en mayo de ese año, Cecilia Bolocco era nombrada Miss Universo, siendo la única chilena en conseguirlo hasta la fecha. Sin embargo, también ocurrió la renombrada Operación Albania, en la cual 12 miembros del Frente Patriótico Manuel Rodríguez fueron asesinados por agentes de la Central Nacional de inteligencia (CNI), como venganza al fallido atentado contra el dictador Augusto Pinochet ocurrido un año atrás.

No obstante, llegando al último mes del año, la situación social y política del país sería muy distinta, desencadenando el plebiscito del 5 de octubre de 1988.

30 años de La Cultura de la Basura: Los Prisioneros lo repasan ...

Mientras tanto, Los Prisioneros llegarían a los estudios a principios de octubre tras presentarse en distintos festivales en Argentina, Ecuador, Perú y Uruguay, sumando la polémica al no ser invitados al Festival de Viña de ese año, tomando su lugar el grupo nacional Upa!, y teniendo la ”rivalidad” con el grupo argentino Soda Stereo con ácidas declaraciones tras el debut del trío argentino en Viña.

Pese a todo, el tercer álbum de estudio era al principio un disco de covers dedicados a diversos cantantes como Sandro, Raphael, Camilo Sesto, entre otros. Finalmente se decidió componer un disco con canciones propias.

Asimismo, este sería el primer disco en que tanto Claudio Narea y Miguel Tapia serían compositores, mientras Jorge escribía sin el resto del equipo, trayendo discusiones entre ellos y con el representante, Caco Lyon, que se retiró en mitad de la producción, ya que decía que el “grupo no se tomaba en serio las grabaciones”.

Independiente de los inconvenientes, el álbum fue lanzado el 3 de diciembre de 1987, teniendo 3 versiones: la original, la sudamericana y la ecuatoriana, en donde en la sudamericana la canción “Lo estamos pasando muy bien” es cantada por Jorge González, mientras en la chilena es cantada por Narea.

Además, en esta edición aparece “We are sudamerican rockers“, canción exclusiva de este álbum, mientras que en la versión ecuatoriana contenía canciones regrabadas de los dos primeros discos de la banda.

Pero la versión que todos más conocemos es la chilena, es decir la original.

La cultura de la basura: canción por canción

Somos solo ruido: Canción escrita por Claudio Narea cantada por Miguel Tapia. Trata sobre la crítica que recibía el grupo respecto a los lugares donde se presentaban que generalmente eran lugares con poca iluminación, malos sonidos y el público súper apretados.

La cultura de la basura: Canción homónima que retrata, a modo de parodia, la cultura de masas de la sociedad chilena en el periodo del gobierno militar, a la forma en como Pinochet buscaba la fama y el éxito del pueblo y como uno se podría creer en el cuento de ser los mejores.

Que no destrocen tu vida: Canción escrita por Jorge González para Claudio Narea. Es una critica al papel de los padres y la intromisión en la vida de sus hijos, realidad que hasta hoy se vive en el país. Esta aparece en el álbum tributo de Los Prisioneros en el año 2000 cantada por La Ley.

Usted y su ambición: Habla sobre la ambición que tienen los empresarios al buscar el poder y el dinero sin importar la seguridad, vida y esfuerzo de sus trabajadores y como estos deben acatar por temor de quedarse sin trabajo. Esta pieza fue dedicada a Mario Fonseca, padre de Carlos Fonseca, dueño de Fusión y mánager de Los Prisioneros, ya que su padre manejaba el dinero del trío.

Cuando te vayas: Escrita por Jorge González, dedicada a su entonces esposa, Jacqueline Fresad, y como el cantante llevaba su relación algo tormentosa.

Jugar a la guerra: Canción irónica que trata sobre las guerras desde otro punto de vista, específicamente con los soldados chilenos. Esta fue una de las canciones menos difundidas por las radios chilenas, por el contexto político que vivía el país en ese momento.

Algo tan moderno: Tema escrito por Miguel Tapia, que además la canta. Nos habla sobre el embarazo adolescente, mas también referencia que se trata de un joven que le teme contarle a su familia sobre su orientación sexual.

Maldito sudaca: Una de las canciones mas emblemáticas del grupo. Relata sobre la discriminación y la xenofobia de parte de los países desarrollados a Latinoamérica, en donde la palabra ”sudaca” es un término despectivo para los sudamericanos en España. También tiene un video musical que se estrenó en el noticiario clandestino de los ’80, Teleanálisis. La grabación estuvo a cargo de Cristián Galaz y fue grabado en distintos puntos de la comuna de San Miguel.

Lo estamos pasando muy bien: Primera canción del lado b del disco. Ejemplifica de forma burlona la propaganda militar de principios de los ochenta, en donde se veía que el chileno vivía un “mundo perfecto” o “mundo de fantasía”. La difusión de la canción fue justo en la época de las campañas del plebiscito y su letra transversal supuso un impacto y éxito en toda Latinoamérica. En la versión de este disco es cantada por Narea y comienza con un discurso de González. Otra curiosidad es la parte en donde dialoga Pedro Picapiedra y Pablo Mármol de Los Picapiedras.

Él es mi ídolo: Esta canción aborda la cultura del rock desde la perspectiva de un adolescente que adora este género, pero que se siente vacío por los temas de las apariencias. También hubo un rumor de que esta canción Jorge la escribió irónicamente a Gustavo Cerati, vocalista de Soda Stereo, tras la presentación de Soda Stereo en el Festival de Viña.

El vals: Fue la primera canción producida para el disco, pese a que ni Narea ni el sonidista Alejandro Lyon les gustó el resultado, fue incluida a última hora por Jorge.

Otro día: Canción que habla sobre el sistema de trabajo de Chile y la rutinaria labor de los obreros chilenos. “Otro día” pasó bastante desapercibida en su momento por la mezcla de sonidos (se escuchaban más los instrumentos que la voz de González). No fue hasta la remasterización del disco que se escucha de verdad las letras potentes.

Pa-pa-pa: Según una entrevista de la televisión peruana realizada a González, esta canción iba a ser una versión satírica en español de la famosa “We are the world“; también fue la última canción que tocaron Los Prisioneros originales en el show de la Pampilla el 21 de septiembre de 2003 (Narea se fue de la banda el 23 del mismo mes).

Poder elegir: La canción más extensa del grupo con una duración de 8 minutos. Trata sobre el conformismo del pueblo hacia el gobierno militar por ignorar los casos de violaciones que ocurrieron en este periodo si no fuera por la aparición del informe Rettig en 1991.

Jorge, lo odia. El público, lo estima

Este disco tuvo distintas criticas tantos positivas como negativas. En la vereda positiva, se alabaron las letras más maduras y el trabajo colectivo de los integrantes. Negativamente, el sonido sucio de algunas canciones.

Pasaron los meses hasta llegar a marzo de 1988 cuando, en una conferencia de prensa en el cine El Biógrafo, el grupo anunció la gira promocional del disco, instancia donde los sanmiguelinos fueron consultados acerca del plebiscito. El trío aseveró que votarían por la opción del No, trayendo las suspensiones de los gimnasio de la DIGEDER, y en vez de los 43 conciertos programados, solo pudieron hacer 6, provocando un rotundo fracaso en las ventas y un mal pasar económico de los integrantes. Solo las giras a distintos países (especialmente en festivales de Argentina y Colombia) salvaron la gira por el territorio nacional.

Después de eso vendría el episodio que todos conocemos y que causó la primera separación del grupo y la salida de uno de los álbumes más exitosos de Los Prisioneros con una nueva formacion entrando la década de los 90: Corazones.

Escucha We are sudamerican rockers, que no fue incluida en la versión chilena, pero que le abrió las puertas al mundo latino a MTV gracias a este videoclip.

Sebastián Carrasco

Hola, volvimos con todo con la maquinaretro, en donde nos enfocaremos en recordar momentos vividos en la tv chilena en décadas pasadas

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