Con apenas cuatro años, María José Yarur -más conocida artísticamente como Juga di Prima– ya sabía que se quería dedicar a la música. Siempre estuvo muy atenta al trabajo de sus primeras referentes, Cindy Lauper y Madonna, pero al paso de los años se fue abriendo a los clásicos del rock, como The Beatles, Rolling Stones y The Beach Boys, al mismo tiempo que conoció a Charly García, Luis Alberto Spinetta y otros tantos exponentes argentinos.

Esta experiencia previa la convenció de estudiar Composición Musical en la Universidad Católica, transformándose en la primera mujer en graduarse de esa carrera en dicha casa de estudio. «Fue increíble, más aún porque era muy distinta a la formación de música popular que solía tener. Lo mío no era una formación docta, era una aproximación más autodidacta», señala la cantante, quien añade: «Esa experiencia me entregó una visión muy amplia de la música y muy positivo. Cuando egresé hice mis propias canciones un poco más experimentales».

En 2007 y en paralelo a su vida musical, Juga di Prima crea y dirige la Fundación Chilena de Ajedrez, donde pudo impulsar el campeonato nacional femenino, entregando mayores oportunidades a las mujeres de dedicarse profesionalmente a este deporte. Y es que la autora de los discos «El orden de las cosas» y «Maururu», siempre fue una aficionada al ajedrez, pasión que heredó de su padre y que gracias a él conoció al ajedrecista René Letelier Martner, primer maestro internacional proveniente de Chile.

«Creo que en ese momento me enamoré del ajedrez, porque a través de la experiencia de este señor, conocí la parte más poética del deporte. Conocí los misterios e historia del ajedrez», manifiesta Juga di Prima en conversación con La Máquina, donde además abordó la conexión entre sus dos vocaciones, su visión del éxito mundial de la serie «Gambito de Dama» y lo que fue su más reciente lanzamiento «Polya Chornye«, primer adelanto de un ciclo de videos musicales llamado «Chess Divas», en honor a las grandes exponentes del ajedrez femenino.

Música y ajedrez: El nexo entre las dos pasiones de Juga di Prima

¿En qué momento se mezclaron tus pasiones?

Luego de haber vivido en Buenos Aires y de grabar mi disco Maururu, tuve una crisis personal. Me di cuenta de que algo me faltaba o no me hacía sentido. Tenía que parar de hacer música como lo estaba haciendo. En esa detención, me di una pausa para reencontrarme con mi propósito en la música y el camino artístico, y decidí dedicarme a jugar ajedrez, a estudiarlo. Era una deuda, ya que siempre estuve pendiente de ayudar a fomentar el ajedrez desde una mirada más educacional y social, pero nunca me lo tomé en serio en mi carrera como jugadora. 

En febrero de 2017 me radiqué en Europa y me enfoqué de lleno al ajedrez. Me fui inspirando con el contenido de las partidas, de la simbología y de las cosas que sentía mientras jugaba. Ahí me di cuenta que el ajedrez es un espejo de la vida y que es mi gran pasión, me mueve mucho

Empezaron a surgir las canciones y los guiones de los videos, porque no solo hago canciones, es un arte bastante integral. Me involucro en el guion, en la estética y en cómo se mezcla todo. Soy la coproductora de todas mis canciones de ajedrez. 

Me gusta experimentar. No hay nadie que haya explorado el ajedrez desde la parte artística musical como lo estoy haciendo, así que no tengo un camino a seguir. Hay muchas cosas que hacer y debo ir descubriendo cómo llevarlas a cabo.

En resumen, me di cuenta que quería mezclar mis dos pasiones y dedicar toda mi energía creativa a hacer música y arte en torno al ajedrez. Esa fue una decisión que tomé entre el 2017 y 2018. Para poder llevar a cabo este proyecto, también decidí quedarme en Europa y cantar en inglés. Fue un cambio bastante radical.

¿Y a qué se debe ese cambio de idioma?

Todas las oportunidades que he tenido para presentar mi arte y las instancias internacionales se mueven en inglés. Y como me interesa mucho que la gente entienda las historias tras mis letras, quería que al cantar mis canciones se entendieran. Menos mal tengo una buena base de inglés y eso me permitió componer de buena manera. 

En 2018 recibiste el reconocimiento de «Embajadora del Arte de Ajedrez», premio que han obtenido reconocidos artistas como Yoko Ono, ¿cómo fue para ti adjudicarte esa distinción?

Fue emocionante y me hizo sentir que puedo ser un gran aporte a transmitir esta pasión por el ajedrez, en distintos ámbitos de la cultura, no solamente dentro de la comunidad ajedrecista. Para mí, el ajedrez es un tesoro de la humanidad, universal y que va más allá de ser algo bonito y entretenido. Siento que es una herramienta personal para la gente, de autoconocimiento y desarrollo. Es un elemento de unión. Además, es un patrimonio de la humanidad, existe hace más de mil años y está presente en todas la culturas y rincones del mundo, y no ha cambiado sus reglas hace más de quinientos años. Entonces, es algo muy especial, misterioso y hay que mantener vivo.

¿Cómo ves el ajedrez en Chile?

Ha pasado por distintas etapas. Hay iniciativas muy hermosas que han promovido el ajedrez femenino, en la educación y de forma terapéutica. Con la serie «Gambito de Dama», que en todo el mundo y no solamente en Chile, se creó una conciencia más de lo fascinante que es el ajedrez. Yo y toda la comunidad ajedrecística estamos muy agradecida de que más gente se haya interesado por este deporte. 

¿De qué trata tu más reciente proyecto «Chess Divas»?

Es un ciclo de videos musicales, la última que he lanzado es Polya Chornye, que es una canción en ruso y es la primera de este ciclo. Este es un tributo para las campeonas mundiales legendarias en la historia.

Esta primera canción que lancé fue escrita en colaboración con la gran ajedrecista y campeona mundial rusa GM Alexandra Kosteniuk. Ella ha sido muy entusiasta de mi música, tuve la oportunidad de conocerla hace unos años atrás. A mediados de 2020, se me ocurrió invitarla a escribir una canción conmigo y de hecho, escribimos dos. Son dos canciones rusas antiguas, que sirvieron para que ella pudiera escribir una letra fluida de ajedrez.

El video está dedicado a Vera Menchik, que fue la primera campeona mundial de ajedrez en 1927. Mientras canto, se van mostrando secuencias tácticas de las partidas que pertenecen a ella. Es un homenaje para ella y es la primera parte del tributo a «Chess Divas».

Yo no sé ruso, así que fue un gran desafío poder cantarla y entender bien las metáforas. Fue muy hermoso, ella escribió las letras y yo las canté. Lo filmamos en Budapest, Hungría, con un pianista húngaro que es muy versátil. 

«Ahora están en proceso las otras canciones, dedicadas a cada una de las campeonas mundiales, que son 14 en total».

¿Cómo ha sido el recibimiento del público como Juga di Prima?

La canción ha tenido una acogida muy linda. Para el Día Internacional de la Mujer, se estrenó esta canción y la lancé junto a Alexandra Kosteniuk en el torneo «Ladies Only», que es una iniciativa para potenciar a estrellas emergentes del ajedrez femenino. Ese mismo día, participé en un debate bien interesante con muchas mujeres de todo el mundo. Discutimos sobre las iniciativas que se pueden tomar para darle más oportunidades a las mujeres de dedicarse al ajedrez profesionalmente a una temprana edad.

Fue un honor el haber sido invitada, más aún siendo la única latinoamericana. Siento que hay una iniciativa de colaboración entre mujeres muy bonita. Me alegra mucho ser parte de ese movimiento.

«Gambito de Dama»: ¿Qué es real y qué es ficción? El análisis de Juga di Prima

La serie de Netflix, «Gambito de Dama», es una de las producciones más vistas de la plataforma de streaming y ha acumulado un gran cantidad de premios a su haber, dentro de los que destacan los dos Globos de Oro conseguidos en la edición 2021, en las categorías de «Mejor miniserie o telefilme» y «Mejor actriz de miniserie o telefilme». Este último, por la excelente interpretación de la actriz argentina-británica Anya Taylor-Joy, quien encarnó el papel protagónico de Beth Harmon, una joven y aproblemada ajedrecista superdotada.

En torno a la serie, Juga di Prima se refirió al éxito y «boom ajedrecístico» que se ha generado en Chile y el mundo gracias a «Gambito de Dama», evaluando además, el lado más disciplinario e histórico de la producción, separando lo real de la ficción, para así no generar confusiones.

¿Qué te parece el éxito mundial que ha tenido la serie de Netflix «Gambito de Dama»?

La encontré espectacular. Está muy bien hecha, tanto en las actuaciones como en el guion. Me sorprendió gratamente que generara tanto interés una serie que se tratara solo de ajedrez y que se haya convertido en la serie de Netflix más vista en la historia. Es una alegría para mí y toda la gente del ajedrez. Además, crea un interés en la gente en torno a la historia y los personajes de la serie, si acaso existieron, cómo sucedieron los hechos, etc.

La gente se entera de la figura de Judit Polgar, lo cual motivó que Netflix organizara una entrevista entre Anya Taylor-Joy y Judit Polgar, donde conversaron sobre cómo fue su experiencia al vencer a todos los campeones rusos en su época.

«Ha generado un interés sobre el ajedrez y el ajedrez femenino, es algo muy positivo«, agregó.

La actriz Anya Taylor-Joy en «Gambito de Dama».

-Y pensando en la parte más ajedrecística, ¿está bien hecha la serie?

En cuanto a las partidas que salen -que son más de 300-, está muy bien hecha. Entre los asesores estuvo el campeón mundial Garry Kasparov, siendo parte de todas las secuencias de ajedrez y por eso están tan bien hechas. Por lo mismo tuvo un impacto tan importante en la comunidad ajedrecística. 

La novela de Walter Tevis es ficción y no es realista, en el sentido de que ese personaje no existió. Fue publicada por primera vez en 1983, antes de que apareciera una Judit Polgar muy joven ganándole a todo el mundo. Fue una especie de premonición. Por otra parte, el hecho de que el personaje principal fuera una adicta a las drogas y el alcohol no es para nada realista, porque es imposible que una persona pueda llegar a ese nivel de competitividad y de resultados deportivos bajo esos efectos. Es imposible, eso no existe en ningún caso. El nivel de exigencia y concentración no lo permite (ríe). 

Asimismo, el proceso en que Beth Harmon alcanza rápidamente el nivel de genialidad también es ficción, ya que solo se logra con mucho entrenamiento y estudio. El talento solo representa el 20% y es imposible llegar a ese nivel sin los entrenamientos, los años de estudio de la disciplina y la competencia con gente muy potente. No es muy realista en cómo ella llega a tener esos resultados.

En torno a lo que espera para este año, la artista nacional ya piensa en sus próximos lanzamientos, donde destacan la seguidilla de videos que forman parte del ciclo «Chess Divas» y el estreno de la canción «Open File», que «tiene un video animado donde se cuenta una historia personal bastante sensual y gráfica», señaló Juga di Prima. Además, está trabajando en un show teatral que tiene proyectado para la segunda mitad del 2021.

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