¿Cómo afecta la ansiedad a nuestra piel?

 ¿Cómo afecta la ansiedad a nuestra piel?

Si bien muches sufrimos de ansiedad desde antes de la pandemia, sin duda el último tiempo esta se ha intensificado más, por eso me puse a pensar en cómo nuestra salud mental puede afectar al bienestar de nuestra piel, porque como persona que tuvo acné puedo decir que vi el tránsito que tuvo mi cara cuando se llenaba de granitos mientras estaba muy estresada, con ansiedad o depresión.

La manera en que nos sentimos por dentro se refleja totalmente en cómo lucimos por fuera, por ello es que les quiero hablar de cómo cuando los niveles de ansiedad están más que nunca por las nubes, nuestros problemas dermatológicos pueden incrementarse.

¿Cómo afecta la ansiedad a nuestra piel?

La psicodermatóloga –especialidad que tiene en cuenta cómo afecta el estado psicológico a la salud de la dermis–, la Dra. Alia Ahmed sabe bien cómo lidiar con una piel estresada. Si bien hay preocupaciones tan obvias como el acné de las que oímos hablar casi a diario, existen otras menos comprendidas pero asociadas también a trastornos psicológicos, como pelarse la piel o la dismorfia.

En pocas palabras, las emociones difíciles de manejar vienen acompañadas de problemas de piel. Sabemos que la ansiedad desencadena la respuesta al estrés, que está relacionada con problemas de piel como el acné, la urticaria, la psoriasis, la rosácea y trastornos del espectro obsesivo compulsivo”, afirma la especialista.

También se vincula con otros síntomas como picor, erupciones cutáneas (en especial de psoriasis y eczema), urticaria, enrojecimiento y sudoración.

Día De Campo (Vogue Espana)

¿Qué signos son los que delatan que tu piel está reaccionando a la ansiedad? 

Si de pronto has empezado a sufrir brotes de acné tras un periodo de mucha ansiedad (hola, Covid-19) o te empeora el eccema cada vez que se te echa encima la fecha de entrega, la respuesta al estrés de tu organismo es la mayor sospechosa.

“Con el estrés se activa un proceso en el cerebro donde se liberan varias sustancias químicas y hormonas, que a su vez provocan inflamación tanto en el interior del cuerpo como en la piel”, explica la Dra. Ahmed, quien agrega: Los sentimientos de angustia emocional desencadenan que se libere la hormona del estrés (el cortisol) y esta retrasa la curación, altera la barrera de protección natural de la piel y afecta al sistema inmunológico, mermando sus defensas”.

De enrojecimiento, sequedad y picor a arrugas, hiperpigmentación o tono apagado, las emociones adversas pueden empeorar y mucho el funcionamiento normal de nuestra piel, así como su aspecto. 

¿Qué otros factores alteran la conexión piel-mente? 

Claro está que todo esto funciona también en sentido inverso: el estrés provoca problemas de piel y los problemas de piel provocan estrés. Cada grano, parche de sequedad o mancha que nos sale puede acabar afectando a cómo nos sentimos y tanto es así que el 17 por ciento de los pacientes de dermatología necesitan ayuda psicológica para sobrellevar su enfermedad. La espiral, sin duda, ha empeorado con el influjo de las redes sociales y sus infinitos filtros, los cuales alimentan expectativas irreales de cómo deberíamos tener la piel. 

Incluso en casos mucho menos graves, las pieles rebeldes pueden restarnos bienestar mental y es común que surjan sentimientos de vergüenza, tristeza, ansiedad o soledad. “Estos sentimientos pueden a su vez afectar a la piel, y se vuelve un círculo vicioso”, dice Ahmed.

Por esta y otras razones es tan importante que haya campañas en redes sociales como el movimiento ‘acné positive’ que luchan por acabar con el estigma asociado a tener granos. Cuanto menos nos estresemos, más bonita tendremos la piel

Libertad

¿Cómo podemos mantener una piel sana de adentro hacía afuera?

  • 1 Acondiciona tu entorno: Crea un ambiente positivo rodeándote de tus velas, fragancia, música o colores favoritos. Se sabe que sentimos mayor satisfacción y bienestar mental si gestionamos bien nuestro entorno.
  • 2 Háblate: Que lindo acto es éste, hablarnos bonito.Encuentra un mantra positivo que puedas repetirte, sobre todo cuando te sientas baja de ánimo. Prueba a decirte frases motivadoras: “Me respeto a mí misme, yo valgo mucho, soy únique, no voy a rendirme”. Piensa cada día en todo aquello por lo que te sientas agradecida, y recuérdate esas cosas de vez en cuando.
  • 3 Duerme más: Duerme al menos ocho horas cada noche para que la piel tenga tiempo de repararse.
  • 4 Deshazte de las influencias negativas: Si notas que hay algo en tu vida que te está desgastando emocionalmente o minándote la autoestima, inicia un proceso para deshacerte de ello en lo posible.
  • 5 Hidrátate: Bebe al menos 2 litros y medio de líquidos al día para reducir en tu piel los efectos de la deshidratación.
  • 6 No descuides tu dieta: A la hora de enfrentarnos a un problema dermatológico, no podemos olvidar la interacción que existe entre el sistema digestivo, el cerebro y la piel.  Factores como el estilo de vida o el estré s pueden alterar el equilibrio natural del intestino y causar inflamación, que está muy relacionada con los problemas de piel. Revisa tu dieta y piensa si le está yendo bien a tu cuerpo, incorpora alimentos saludables y, si quieres, algún suplemento de probióticos.

Para terminar, trata de tomar en cuenta que es normal que pasemos por momentos de estrés o ansiedad, pero es importante reconocerlos para poder lidiar con ellos, éstos síntomas siempre se presentan como un llamado de atención de que necesitamos estar más tranquilos, y afrontar situaciones de manera diferente, no hay nada que valga tanto la pena como para poner en riesgo nuestra salud mental, plus nuestra piel nos lo va a agradecer.

La Máquina Medio

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